MORTANDAD DE CARPAS EN EL PANTANO
La CHD garantiza la potabilidad del agua del pantano

Retirada ayer de peces en el embalse-A. M.
La calidad del agua del embalse de la Cuerda del Pozo cuenta con las garantías suficientes de potabilidad y «no hay motivos de alarma porque no hemos detectado parámetros que así nos lo muestren», explicó ayer el comisario de aguas de la Confederación Hidrográfica del Duero, Julio Pajares.
La Confederación extrema la vigilancia y la supervisión del estado del agua del pantano desde que se detectó la mortandad de las carpas. Se realiza un muestreo más rápido y los análisis se realizan cada cuatro días, ya que las características del agua embalsada no cambian de un día para otro.
Los análisis físico-químicos que se realizaron con las primeras muestras de agua tomadas por la Guardia Civil y con otras que se han tomado posteriormente garantizan que la calidad de agua es suficiente para el consumo.
Los análisis son correctos en todos los niveles. La Confederación también ha supervisado el nivel de cianobacterias que se encuentran dentro de la normalidad, así como los técnicos han acudido a la zona con una sonda multiparamétrica, que incluye el oxígeno y los resultados que se han ofrecido son adecuados. Si bien la captación de agua para el abastecimiento de Soria se toma en el azud del Campillo de Buitrago, este caudal proviene del embalse de la Cuerda del Pozo, desde donde se capta el agua para el abastecimiento de la población de Cidones. Un buen número de regadíos dependen del agua que regula este embalse, ubicado en la cabecera del Duero.
El concejal de Servicios Locales del Ayuntamiento de Soria, Javier Antón, realizó ayer una llamada a la tranquilidad porque los controles de agua que realiza la empresa mixta de agua ofrecen resultados positivos que permiten la potabilidad. Los empresa comprueba diariamente el estado del agua y desde que apareció el problema de las carpas muertas, además ha intensificado los controles. Se trabaja en colaboración con Sanidad y se han tomado muestras en la captación de agua en el azud de Buitrago. «Todo funciona correctamente», puntualizó Antón, quien explicó que la empresa hace unos análisis externos que remite al Servicio Territorial de Sanidad para los controles periódicos del agua, en total coordinación.
La Junta, a través del Servicio de Sanidad, tomó muestras de agua para analizar su aptitud de cara al baño. Pruebas que se realizaron la semana pasada y que concluyeron con resultados positivos.
Por otra parte y después de diez días desde que aparecieron muertos los primeros ejemplares de carpas, el Laboratorio Nacional de Referencia del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, descartó, de momento, la presencia del Herpesvirus KIO, como causante de la muerte de las carpas, por lo que se sigue investigando la presencia de otras afecciones que pueda sufrir esta especie. Para acometer estos análisis el pasado miércoles se enviaron a este laboratorio restos de las vísceras de varios ejemplares muertos y también algunos que fueron captados semimoribundos. Hasta la jornada de ayer se han recogido por el operativo puesto en marcha por el Servicio Territorial de Medio Ambiente unas más de 45.000 carpas.
La Junta de Castilla y León se encarga de la retirada de las carpas muertas, para lo que ha habilitado un operativo compuesto por 50 personas que diariamente retiran los restos de carpas desde las orillas y dentro del cauce. Los trabajos se realizan a diario en tres puntos del embalse, en la Playa Pita, en Herreros y en Cidones.
En la jornada de ayer se recogieron 7.391 carpas y el número se eleva ya a 45.391 carpas. Por zonas, el total se distribuye de la siguiente manera, en Playa Pita 19.086, en Vinuesa 16.588 y en Herreros 9.666.
El delegado de la Junta de Castilla y León, Manuel López Represa, transmitió su agradecimiento a los agentes medioambientales y celadores, así como al resto de personal que está trabajando en las labores de recogida de estos peces muertos que se mantendrá para evitar la contaminación del agua.