MICOLOGÍA
Velarde asegura que los furtivos no son un problema de orden público
Los alcaldes pinariegos consideran que se debe erradicar la llegada de recolectores ilegales

Uno de los decomisos de setas-D. M.
El teniente coronel de la Guardia Civil de Soria, Andrés Velarde, aseguró que la presencia de furtivos de setas en la provincia «no es un problema de orden público y hasta la fecha no se han detectado conflictos contra la seguridad ciudadana». Las actuaciones de la Guardia Civil se enmarcan dentro de las infracciones administrativas en las que trabaja en colaboración con la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.
Velarde indicó que a pesar de la presencia masiva de recolectores furtivos, generalmente procedentes de países de Europa del Este, la seguridad de los ciudadanos ha estado garantizada. A lo largo de estos días se ha intensificado la vigilancia en las zonas donde se ha observado una mayor producción, entre El Royo y Vinuesa.
La situación ha estado controlada en los pueblos de la provincia de Soria, pero los primeros desórdenes se han vivido este fin de semana en la localidad burgalesa de Quintanar de la Sierra que fue testigo de una reyerta entre grupos de recolectores extranjeros.
El suceso en el pueblo pinariego de Burgos, tan próximo a la provincia, ha puesto en alerta y ha elevado la preocupación de los alcaldes sorianos de esta comarca que tienen el recurso micológico en los montes, del que se han beneficiado los vecinos durante años y que ahora se ha convertido también en un fuerte impulso para el turismo.
Covaleda, Duruelo, San Leonardo y sobre todo Vinuesa han estado al cien por cien en lo que se refiere a ocupación hotelera durante el Puente del Pilar, que suele ser el fin de semana más micoturista para Soria.
La recolección se ha realizado con normalidad, con la convivencia entre los turistas y los furtivos, pero los alcaldes de los municipios sorianos han estado vigilantes todo el fin de semana.
Todos los días llega una cuadrilla a Duruelo de la Sierra. El alcalde, Alberto Abad, indicó que la presencia de los efectivos de la Guardia Civil ha sido fundamental «porque simplemente se les ahuyenta, por eso ni siquiera los vecinos se han sentido intimidados». Duruelo soporta desde hace dos años este problema. Abad alertó que si no se toman medidas «se va a convertir en un problema gordo».
La situación desborda a los alcaldes de los pequeños pueblos para los que el ‘reino fungi’ se está convirtiendo en un grave problema. La regulación de la recolección, a través de permisos y autorizaciones, no ha frenado la llegada de furtivos que «actúan de manera impune y como si el monte fuera de ellos porque no entienden que no pueden entrar a coger las setas», explicó la alcaldesa de Vinuesa, Asunción Medrano, uno de los municipios con mayor preocupación por la masiva presencia de cuadrillas de furtivos que salen hacia el monte nada más que amanece.
« En Vinuesa, no estamos dispuestos a soportar otra campaña como la que estamos viviendo en la actualidad», aseveró la alcaldesa, quien agregó que «esto hay que frenarlo de alguna manera y no nos vamos a quedar de brazos cruzados».
La responsable de Vinuesa alertó que en las próximas semanas, en cuanto comience la temporada de caza en la Reserva de Urbión la situación se va a complicar. Recordó que el aprovechamiento de la caza es prioritario en las masas forestales que ahora están llenas de furtivos en buscas de setas, «¿qué va a pasar cuando entren los cazadores en el monte?», se preguntó ayer la alcaldesa de Vinuesa, quien espera que la Junta de Castilla y León, que es la que gestiona la Reserva de Caza, «tenga una solución para evitar problemas y accidentes en el monte».
En Covaleda el fin de semana se ha desarrollado con toda tranquilidad. Sí se ha notado una mayor presencia de recolectores extranjeros y desde que ha comenzado la campaña los presentes solo han cometido infracciones administrativas y «no hemos sentido en el pueblo problemas de inseguridad por la presencia de estas cuadrillas».
Por su parte, el alcalde de San Leonardo, Jesús Elvira, manifestó que el problema de la presencia de los recolectores furtivos «hay que erradicarlo de la manera que sea». Agregó que si el resto de recolectores sigue una serie de normas y paga los respectivos permisos estas cuadrillas de extranjeros tienen que respetar las normas. Para Elvira se tiene que poner en marcha una norma que no les permita acceder al monte para esquilmar el recurso micológico. En este sentido manifestó que la aprobación de la ley regional que regule el aprovechamiento micológico es fundamental y con ella las Fuerzas de Seguridad podrían actuar de manera más contundente contra la presencia de estos recolectores ilegales.