EL BURGO DE OSMA
El alcalde esperará la sentencia del juez para retirar los símbolos franquistas
El Ayuntamiento de El Burgo de Osma esperará a una sentencia judicial para retirar los símbolos del periodo franquista en la localidad que son el nombre de la calle a Juan Yagüe y la escultura que se encuentra en un parque público cerca del colegio.
El alcalde, Jesús Alonso, aseguró ayer que el Ayuntamiento no tiene conocimiento de se contraviene la Ley de la Memoria Histórica porque «no se hace exaltación de ningún régimen totalitario». En este sentido aseguró que «si un juez nos ordena quitarlo entonces lo quitaremos».
Para Alonso, la calle con el nombre del general franquista es un simple reconocimiento a una persona que realizó una labor social en un periodo de la historia de El Burgo. En lo que se refiere a la escultura, el alcalde indicó que no tiene ninguna placa que la relacione con el general y «yo interpreto que se trata de una escultura que se ha colocado en homenaje a la labor del maestro».
El Ayuntamiento de El Burgo se enfrenta a una demanda que ha admitido el Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Soria, en la que la que el letrado madrileño Eduardo Ranz ha solicitado la retirada de estos símbolos franquistas porque vulneran la Ley de la Memoria Histórica.
Una ley que el alcalde burgense ha calificado de «chapuza infesta que el Gobierno de Rajoy debería haber derogado y no haber claudicado a la izquierda ideológica».
En este sentido agregó que la ley se está utilizando de manera sectaria y lo único que está consiguiendo es reabrir las heridas que ya se encontraban cerradas. Únicamente ve como positivo el contenido de la ley que permite resarcir el dolor de las víctimas. Alonso recordó que en El Burgo de Osma ya se han llevado a cabo determinadas actuaciones y todas las víctimas están enterradas en el cementerio desde el año 1973.
En general el alcalde no entiende cómo está en vigor una ley de estas características que permite a un estado democrático legislar sobre su propia historia. Por esta regla, Alonso cree que con esta ley se podría eliminar valores patrimoniales que han pertenecido a periodos históricos anteriores y que pueden ser censurables.
Por último, Alonso dejó claro que el Ayuntamiento trabaja ahora por mejorar la vida de sus vecinos «en lugar de hacer seguidismo de doctrinas de los ganadores de una guerra 80 años después».