MEDINACELI
El Toro Jubilo se apaga antes de tiempo
El festejo se desarrolló sin incidentes aunque se interpusieron ocho denuncias

Las bolas se apagaron en apenas un par de minutos desluciendo el festejo.-V.G.
«Hemos cumplido un año más con la tradición, aunque se nos ha quedado un mal sabor de boca por lo poco que ha durado». Así explicó ayer el alcalde de Medinaceli, Felipe Utrilla, el desarrollo del acto principal de las fiestas patronales de la localidad, las de los Cuerpos Santos, el Toro Jubilo, celebrado en la noche del sábado. Y es que el de 2017 se recordará como el más breve, ya que las bolas incandescentes que definen al único toro de fuego de Castilla y León permanecieron encendidas apenas un par de minutos, algo que no había ocurrido en años anteriores.
Primero se apagó una de las bolas, nada más ser prendida, y apenas un minuto después la segunda. Generalmente el acto se da por finalizado cuando esto ocurre, pero generalmente las bolas ubicadas en los cuernos permanecen encendidas en torno a una hora.
Por ello los organizadores del evento, los jóvenes de la localidad, intentaron en varias ocasiones volver a encenderlas con la ayuda de unas antorchas y de arrojo, el que necesitaron para acercarse al astado, de nombre Ladrón y procedente de una nueva ganadería, de La Parrilla (Valladolid), tras más de 20 años viniendo desde la empresa del empresa taurino Manuel Relancio, ubicada en Gallur (Zaragoza). «Siempre ha habido dos opiniones referentes a si esto pasaba. Unos dan por terminado el festejo cuando se apagan las bolas y otros opinan que si se mantienen tan poco tiempo hay que intentar volver a encenderlas», comentó el primer edil.
Al parecer, los jóvenes cambiaron la procedencia del elemento principal con el que se fabrican estas bolas, motivo por el que pudieron apagarse antes de lo previsto. «Por algún motivo las bolas se apagaron prácticamente después de ser encendidas. Se compró el material en otro lugar y aunque se hicieron pruebas para comprobar que funcionaban bien parece que esa fue la razón», explicó el regidor, quien también consideró que el artefacto «no había sido bien prendido».
En un primer momento se barajó la posibilidad de que hubiera sido el propio astado el que hubiera apagado las bolas al golpearlas con la arena, pero Utrilla desechó esta idea, ya que «si da contra el suelo el suelo se aviva».
«Hacía muchos años que nos salía todo bien», comentó.
A pesar de ello, el regidor ocelitano se mostró «contento» con la elección del animal protagonista. «Lo hizo bien, dentro de lo breve que fue el acto, y es un animal muy bonito», afirmó. Por ello explicó que, aunque «son los jóvenes los que tienen que decirlo», es probable «que se siga colaborando con esta nueva ganadería».
La celebración del Toro Jubilo de este año será recordada además por ser una de las más «tranquilas», ya que en las ediciones pasadas había sido habitual la presencia de personas contrarias al festejo que, en ocasiones, llegaron a irrumpir en el coso montado para la ocasión en la plaza Mayor para impedir su celebración.
Pero ayer prácticamente no se registraron incidentes. Según informó la Guardia Civil, asistieron unas 2.500 personas a este festejo, que dio por finalizado en torno a las 00.30 horas. «En la localidad hicieron acto de presencia un número no muy elevado de activistas antitaurinos, sin que se produjeran incidencias reseñables que afectaran a la celebración», indicaron las mismas fuentes.
La Guardia Civil realizó cinco denuncias a la Ley 04/2015 por tenencia de drogas. Así mismo, se interpusieron dos denuncias por desórdenes públicos y una por falta de respeto a agentes de la autoridad, por lo que en total fueron denunciadas ocho personas.
Además se realizaron 300 pruebas de alcoholemia a otros tantos conductores, dando resultado positivo una de ellas. También se hicieron ocho test de drogas, que dieron negativo. Finalizado el acto se desalojó paulatinamente la villa de Medinaceli sin que se registraran incidencias.
La organización del Toro Jubilo estrenó ayer un nuevo método de control de acceso a la plaza Mayor, donde se celebró el festejo. Quienes querían entrar a la misma debían portar una pulsera identificativa, lo que limitó el aforo y mejoró el control del acceso de antitaurinos al recinto.
El alcalde puntualizó que, «aunque hay que perfeccionarlo», se trata de un buen sistema, por lo que consideró que «se seguirá utilizando» en el futuro, aunque confirmó que esta decisión la deben adoptar los jóvenes de la localidad, organizadores del evento. «Dentro del acoso que estamos sufriendo en los últimos años», comentó haciendo referencia a las acciones de las personas contrarias a este acto, «estas pulseras son una medida más de seguridad», aunque señaló que es «algo incómodo para todos pero necesario».
Pronto, jóvenes y Ayuntamiento analizarán el festejo de este año y comenzarán a preparar el de 2018, del que esperan que les deje mejor sabor de boca y más minutos de emoción y tradición.