ÁGREDA
Ágreda se enfrenta a un problema de demanda anual de 50 viviendas
El alcalde reclama planes de ayudas para construir y rehabilitar casas a precios asequibles

Viviendas en Ágreda-L.A.T.
El Ayuntamiento de Ágreda demanda al Gobierno central y a la Junta de Castilla y León planes de vivienda que incentiven la construcción de vivienda nueva y la rehabilitación de la usada. Ágreda es uno de los municipios sorianos que se enfrenta en la actualidad a un importante déficit de vivienda para atender la demanda de nuevos vecinos ante el incremento del empleo en el tejido industrial local.
En Ágreda se demandan medio centenar de viviendas al año para residencia. Peticiones que son difíciles de cubrir con el parque de vivienda disponible en la localidad, según explicó el alcalde. Por ese motivo, algunos de los interesados se han visto obligados a buscarla fuera, en otros pueblos.
El Ayuntamiento agredeño puso en marcha una bolsa de vivienda con el fin de facilitar la relación entre los peticionarios y los propietarios de viviendas vacías para alquilarlas. «En la bolsa no hay viviendas, porque vivienda que entra, vivienda que se alquila», explicó el alcalde, Jesús Manuel Alonso.
Esta situación muestra que la bolsa de viviendas para alquilar funciona y que la demanda es más que palpable. El objetivo inicial de la misma fue facilitar a nuevos trabajadores interesados en residir en el pueblo poder encontrar una casa o un piso, porque de esta manera, también se podrá incrementar el padrón de Ágreda.
El incremento del empleo en el último año, concretamente en la factoría de Siemens Gamesa, con más de un centenar de nuevos trabajadores, ha incrementado significativamente las necesidades de vivienda en el pueblo.
El alcalde asegura que el interés no se centra solo en el alquiler, sino también en la compra de vivienda nueva. Esta demanda parte sobre todo de los jóvenes que desean asentarse en el municipio. Por ese motivo, el responsable municipal considera que ha llegado el momento de que las administraciones central y regional habiliten planes específicos con ayudas destinadas a adquisición y rehabilitación que se eliminaron con motivo de la crisis en el sector de la construcción.
Precisamente en Ágreda con motivo de la crisis, entre los años 2010 y 2011, se quedó truncada la construcción de 150 viviendas de promoción pública, solo se hicieron 56 y todas ellas se encuentran ya ocupadas. Fue una promoción que se construyó en la calle Jesús Posada y se vendieron rápidamente. A los beneficiarios les concedieron ayudas de 24.000 euros sobre el precio de la vivienda.
Alonso, ante el problema de carencia de vivienda consideró que ha llegado el momento de recuperar planes específicos que prioricen ayudas para construir viviendas en el medio rural para facilitar el asentamiento de jóvenes y mujeres. «En Ágreda hay jóvenes que están dispuestos a comprarse una vivienda para quedarse a vivir». El Ayuntamiento de la localidad del Moncayo no posee en la actualidad terreno disponible para poder poner en marcha una promoción de vivienda oficial. Sin embargo, a corto plazo, un constructor aliviará este problema porque ha comunicado al Ayuntamiento su intención de edificar una promoción de 17 viviendas nuevas.
Para el alcalde agredeño otra de las vías que necesita de ayudas y que beneficiaría a la localidad para disponer de vivienda libre es la rehabilitación de casas antiguas. El casco viejo del pueblo se encuentra prácticamente vacío. Desde hace años la población ha salido hacia el exterior con nuevas casas porque las obras de rehabilitación en esta zona se encarecían significativamente porque no puede acceder maquinaria de gran tonelaje, «por ello sería muy importante contar con un plan de reconstrucción de viviendas para disponer de ellas destinadas al alquiler o a la venta.
En este caso, el alcalde agredeño considera que la protección del casco histórico de la localidad no supondría ningún problema para llevar a cabo rehabilitaciones de viviendas.
Alonso insistió en que «es necesario contar con planes que faciliten vivienda de calidad a precios razonables en el medio rural».