Las 16 bodegas de Viñas Viejas de Soria encumbran al vino Ribera del Duero
Jornada de catas y reflexión en el Centro Cultural San Agustín en la que el alcalde de El Burgo reivindica su incorporación a la Denominación de Origen Ribera del Duero

Bodega Dominio de Es, una de las participantes.
El Centro Cultural San Agustín de El Burgo de Osma se convirtió este sábado en el epicentro de la viticultura soriana con la celebración del Séptimo Encuentro de Viñas Viejas de Soria, que por primera vez se trasladó a la villa episcopal. La cita reunió a 16 bodegas de la asociación, junto a representantes institucionales, bodegueros, hosteleros, vecinos y visitantes, en una jornada que convirtió a la localidad en capital del vino soriano.
El acto inaugural estuvo marcado por el discurso del periodista especializado en agroalimentación Javier Pérez Andrés, quien abrió la jornada con un tono directo y comprometido. Reconoció que podía limitarse a elogiar a los presentes, pero prefirió hablar desde la experiencia de más de tres décadas vinculadas al sector. Pérez Andrés recordó sus inicios en San Esteban de Gormaz, «el día que empezó toda la gran movida bajo el castillo, con ese impresionante conjunto de arquitectura popular del vino», y destacó enclaves como Atauta, al que definió como «un verdadero potencial en la arquitectura popular del vino.

Las bodegas participantes estuvieron en el Centro cultural San Agustín.
El periodista subrayó la importancia de quienes han decidido quedarse en el territorio y apostar por sus viñedos. Se refirió a ellos como «los valientes, los que un día decidisteis coger el majuelo, currar, elaborar y luchar para etiquetar y vender», y puso como ejemplo el compromiso de Bertrand Sourdais, que decidió asentarse en Soria y «pasar frío para hacerlo bien».
Pero su intervención no se quedó en el reconocimiento. Pérez Andrés advirtió de la dificultad de transmitir al consumidor el valor de las viñas viejas. Explicó que, aunque estas cepas tienen raíces profundas, «producen poco y obligan a vender» el vino más caro, lo que exige convencer al mercado con seriedad y honradez. «Nos cuesta mucho vender la moto de una viña vieja y cuál es la expresión en la copa», señaló, insistiendo en que «la verdadera esencia está en el resultado del mosto y en las uvas», más allá de las palabras bonitas.
También habló del futuro, reclamando rigor y continuidad generacional. Aseguró que «no se trata de un juego ni del capricho de un gourmet», sino de un trabajo que requiere procesos serios, explicación clara de los matices y capacidad para ampliar producciones sin perder autenticidad. Concluyó felicitando a los bodegueros por «haber creado un colectivo que ha permitido darse a conocer y vender más», y les animó a seguir defendiendo «el paisaje y el patrimonio vitivinícola soriano».
Por su parte, el alcalde de la localidad, Antonio Pardo, agradeció la elección de la localidad como sede del encuentro. El regidor destacó que la asociación había tenido «la feliz idea de acordarse del Burgo de Osma para hacer esta presentación de una red tan importante de bodegas que tiene nuestra provincia» y felicitó a sus miembros por el esfuerzo de promover los productos vinícolas de la tierra. Pardo aprovechó para reivindicar una «espinita histórica», la incorporación de la villa episcopal a la DO Ribera del Duero, recordando que Osma llegó a contar con alrededor de 250 bodegas, igual que localidades como Vildé o Navapalos.
El presidente de la Asociación, Bertrand Sourdais, subrayó la importancia de la cita para reforzar la unión entre bodegueros y difundir su labor y destacó que «este patrimonio son sus valores: las viñas centenarias y los pequeños majuelos» que definen la identidad de la Ribera soriana.
La jornada contó con la participación de 16 bodegas de la asociación, que instalaron sus stands alrededor del centro cultural y ofrecieron al público la posibilidad de conocer de cerca sus vinos y proyectos. En dos turnos, de 12 a 15 horas y de 19 a 22 horas, se celebraron catas comentadas en las que se explicó cómo la defensa de los majuelos centenarios imprime carácter y autenticidad a los vinos sorianos, cada vez más reconocidos en el panorama internacional.

En el centro cultural San Agustín.
Entre las bodegas participantes se encontraban Aranda de Vries, Agoris, Antídoto, Los Imposibles, Rudeles, Terraesteban, Cuarto Lagar, DO5 Hispano Bodegas, Dominio de Atauta, Dominio D’Echauz, Dominio de Es, Galia Soriana, Lunas de Castromoro, La Quinta Vendimia, Pagos de Saro Niño y Taruguín, que compartieron con el público sus proyectos y vinos.