San Esteban inicia la retirada controlada de la Peña Magdalena
La Sociedad de Baldíos sufragará con 200.000 euros los trabajos para garantizar la seguridad en la zona después de los desprendimientos sufridos hace un año

Labores de eliminación de la Peña Magdalena en San Esteban de Gormaz.
La Peña Magdalena vuelve a ser actualidad casi un año después del colapso parcial que alarmó a San Esteban de Gormaz en mayo de 2025. La Sociedad de Baldíos, propietaria del paraje, ha iniciado ya las obras para desmontar de forma controlada la parte inestable del emblemático peñasco, tras meses de estudios geológicos, informes técnicos y trámites administrativos.
La obra, financiada íntegramente por la Sociedad de Baldíos, supondrá una inversión que supera los 200.000 euros. Con el inicio de los trabajos, San Esteban encara el tramo final de un episodio que marcó al municipio y que ahora avanza hacia la estabilización definitiva del entorno.
El alcalde, Daniel García Martínez, recuerda que aquel periodo fue especialmente «complicado», pero que «afortunadamente no pasó nada a nadie, que es lo más importante».
Los trabajos, que se prolongarán entre dos y tres meses, consisten en un desmontaje con maquinaria especializada, sin detonaciones, debido a la cercanía de viviendas y del núcleo urbano, explica el regidor, quien detalla que estos días se está habilitando un camino de acceso para la maquinaria.
El objetivo es «dejar una forma similar al talud que hay actualmente», siguiendo las recomendaciones de arquitectos, ingenieros de minas y especialistas que han analizado la estabilidad del terreno.
García subraya que la decisión de desmontar la peña no ha sido sencilla para los propietarios. «Es un emblema del municipio y todos hemos sentido gran pena al ver que uno de nuestros emblemas ha sufrido un colapso y que la actuación de ahora posiblemente se la lleve por delante, con todo nuestro sentimiento, pero la seguridad es lo primero», explica, y añade que los informes técnicos fueron «demoledores» y no existía alternativa que garantizara la seguridad sin proceder al desmontaje.
El alcalde aprovecha para pedir responsabilidad a los vecinos ante la expectación que generan las obras y solicita «que no se acerque la gente allí por la peligrosidad», ya que «se está trabajando con maquinaria pesada».
El Ayuntamiento recuerda que la zona está vallada y que está terminantemente prohibido transitar o permanecer en el área de trabajo y advierte que cualquier incumplimiento será responsabilidad individual.
El colapso de la Peña Magdalena afectó también al carril ciclo peatonal construido por el Ayuntamiento, que estaba a punto de inaugurarse. La Sociedad de Baldíos deberá restituir el entorno al estado previo al desprendimiento.
García confirma que la afección se limita a «un poco de hormigón en algunas zonas y a levantar un par de farolas». El Consistorio mantiene la intención de inaugurar el camino más adelante, en un acto que incluirá un homenaje pendiente a una persona vinculada al ámbito deportivo y cultural del municipio.
Aunque la intervención supondrá la desaparición física de la Peña Magdalena, el Ayuntamiento trabaja ya en fórmulas para mantener vivo su recuerdo.
«Queremos que esté presente en todos los museos que tenemos, que tenga algún espacio representativo en el municipio, quizás una recreación digital o de iluminación, para que por las noches se pueda ver cómo era», avanza el alcalde, abierto también a recibir propuestas vecinales.