El centro de interpretación en el castillo de Caracena suma 12 millones de euros
El objetivo de la asociación SHI, que impulsa el Pan Director, es abrir un museo en un plazo de dos años para dar a conocer todos los trabajos de investigación realizados

Taller realizado este verano en el entorno del castillo de Caracena.
El histórico castillo de Caracena, una de las construcciones defensivas más grandes de la provincia de Soria, se prepara para vivir la mayor transformación de su historia reciente de la mano de la asociación SHI (Spain Heritage Invest), impulsada por el arquitecto Carlos Clemente, que busca reconvertirlo en un Centro de Interpretación. Una iniciativa que contará con una inyección económica prevista de 12 millones de euros y un horizonte temporal de dos años ya que el objetivo es, tal y como indica Clemente, «ir acometiendo la rehabilitación en diferentes fases e ir abriendo a medida que se vaya terminando». Esta ambiciosa cuantía destinada a la rehabilitación y adecuación del monumento se sufragará íntegramente con fondos propios de los promotores del proyecto que se complementa con varias campañas arqueológicas que suman, a mayores, un desembolso de dos millones de euros.
El nuevo espacio cultural y turístico se concibe como un escaparate vivo de la evolución del monumento. En este centro se van a dar a conocer de forma didáctica todas las labores llevadas a cabo en el entorno del castillo, permitiendo a los visitantes comprender los complejos procesos de consolidación arquitectónica y paisajística que requiere una fortaleza de estas características.
En este momento, se elabora el Plan Director del castillo que se espera terminar en las próximas fechas «de cara a poder contar con la primera parte del centro de interpretación abierta en torno a 2028».
Clemente destacó que las labores previas realizadas «han confirmado que el castillo tiene vestigios islámicos tal y como lo corroboran las cerámicas halladas así como el muro norte y la torre», restos fundamentales que atestiguan el origen primitivo del enclave estratégico y sirvieron como cimientos para las reformas posteriores.
Hay que destacar la labor de la Asociación SHI. Este colectivo ha asumido un papel protagonista en la gestión y mecenazgo del monumento, canalizando los esfuerzos técnicos y financieros para revertir el histórico estado de abandono que amenazaba la estabilidad estructural del inmueble. Con este paso al frente, la organización no solo busca salvar las piedras del recinto fortificado, sino también dinamizar cultural y económicamente una comarca fuertemente afectada por la despoblación, convirtiendo el patrimonio en un motor de desarrollo sostenible.
De hecho, y tras mucho tiempo esperando, este último trimestre del año está prevista la firma de compra venta del castillo que pasará a manos de esta asociación para poder llevar a cabo esta remodelación, tal y como indica Clemente que se muestra muy satisfecho por lograr este hito que lleva un intenso trabajo detrás poniendo de acuerdo a más de 30 herederos.
Los orígenes del castillo se remontan al siglo XII, una época en la que su posición estratégica resultaba vital para el control del territorio fronterizo. Sin embargo, la estructura que hoy desafía el paso del tiempo pertenece principalmente a una profunda reforma del siglo XV. A pesar de su imponente arquitectura, el fin de las guerras feudales y el abandono progresivo de las rutas medievales sumieron al castillo en un largo letargo hasta 2023 cuando SHI puso sus ojos, su trabajo y sus fondos en este inmueble planteando un plan de mecenazgo y restauración integral para consolidar sus estructuras y transformar el espacio en un Centro de Interpretación accesible.