Arte
Rioseco de Soria se retrata a través de su pasado, presente y futuro
El proyecto artístico ‘La Hacendera Fotográfica’ transforma la Plaza Mayor del municipio en un gran estudio itinerante durante todo el mes de agosto

Vecinos de Rioseco junto al proyecto artístico.
Aparcar una autocaravana del año 1982 en plena plaza de un pueblo no responde a una simple cuestión de logística itinerante, sino a toda una declaración de intenciones. Al volante de ese vehículo viajan Eli Garmendia y Carlos Pericás, los fundadores de Nomad Studio. Tras dejar atrás su vida en Barcelona en 2018 para abrazar la carretera, estos dos fotógrafos convirtieron su vocación en una vida en movimiento dedicada a desarrollar proyectos donde la imagen sirve como herramienta vehicular para hablar de memoria, identidad y arraigo.
Sin embargo, en Rioseco de Soria -un municipio de 123 habitantes- la escala del proyecto es completamente diferente. En lugar de una breve parada de unos pocos días, la autocaravana se ha instalado durante todo el mes de agosto para dar vida a ‘La Hacendera Fotográfica’, una iniciativa impulsada de la mano del Ayuntamiento y respaldada por la convocatoria Leader a través del Grupo de Acción Local Tierras Sorianas del Cid. El concepto rescata la esencia de las antiguas hacenderas, aquellas convocatorias vecinales en las que nadie trabajaba para sí mismo, sino que todo el pueblo unía sus fuerzas para levantar un tejado o limpiar una acequia en beneficio común. Hoy, ese mismo espíritu de cooperación se traslada a la imagen y a la memoria colectiva.
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La experiencia arrancó instalando el estudio fotográfico en pleno corazón del municipio, convirtiendo la plaza en un punto de encuentro intergeneracional donde los vecinos han pasado masivamente ante el objetivo, alcanzando ya los 124 retratos realizados. Garmendia valora con entusiasmo esta primera toma de contacto con los habitantes. «La acogida está siendo fantástica y se nota que Rioseco es un municipio que lleva mucho tiempo trabajando desde diferentes ámbitos; está siendo muy sencillo que la gente se involucre», explica. A cada participante se le entrega su retrato impreso al momento, culminando las primeras jornadas con la tradicional proyección nocturna de imágenes a la fresca, un momento de reencuentros donde afloran las emociones compartidas.

Carlos y Eli, impulsores del proyecto.
A medida que avanza el mes, el foco se desplaza desde el presente hacia la memoria más íntima. Los vecinos han empezado a rescatar fotografías antiguas guardadas en álbumes y cajas familiares, imágenes que en muchos casos han perdido su contexto. Eli y Carlos las digitalizan y graban un audio con el relato oral que acompaña cada fotografía. «Nos dimos cuenta de que muchas veces tenemos fotos familiares antiguas, pero sin contexto», explica la fotógrafa. «Queremos recoger esas historias para que los chavales de hoy tengan referencias claras de quién vivía en cada casa o cómo era el lugar», añade. En un pueblo pequeño, donde la memoria se transmite de generación en generación, este archivo supone un tesoro para el futuro.
Este recorrido se completa con un ciclo de cinco talleres participativos que abarcan desde paseos fotográficos por el municipio y dinámicas de recuerdos entre mayores y jóvenes hasta encuentros culinarios. En estos fogones se mezclarán recetas tradicionales de la zona con platos aportados por familias de diversa procedencia, incluyendo recetas marroquíes y sudamericanas, reflejando que Rioseco cuenta hoy con una población diversa que forma parte activa de su identidad contemporánea.
Todo este material - el archivo del presente, las memorias rescatadas y las creaciones de los talleres- desembocará en una exposición colectiva que se inaugurará el próximo 30 de agosto en el salón del Ayuntamiento, coincidiendo con el cierre de las fiestas patronales. Será una muestra construida entre todos, una hacendera moderna que dejará un archivo permanente, una pieza audiovisual y, mirando al próximo año, el firme propósito institucional de materializarlo en un libro.
Para el alcalde de la localidad, Eufemio Álvarez, este tipo de iniciativas suponen un esfuerzo de explicación diferente al de la obra pública tradicional, pero con un valor incalculable. Explicando su visión sobre la gestión municipal, el regidor señala que «nosotros estamos acostumbrados al Ayuntamiento, a hacer una calle, echas el hormigón y está ahí. Haces un edificio y están las paredes. Un proyecto cultural parece que no se ve, aunque deja poso para siempre». Reforzando esta idea, Álvarez concluye con una clara declaración sobre la importancia de «invertir en la cultura de tu pueblo, en tus propios vecinos», explica.
La llegada de Eli y Carlos a Rioseco no es una parada aislada. Para estos fotógrafos nómadas, cuya trayectoria forma parte del proyecto Retrato Nómada -con el que aspiran a alcanzar los 10.000 retratos en pueblos de menos de 500 habitantes de toda España para 2031-, la provincia de Soria ocupa un lugar preferente tras su paso previo por localidades como Fuentestrún, Montejo de Tiermes, Señuela, Tejerizas y Yanguas. Como recuerda la propia Eli al hablar de su experiencia con los vecinos sorianos, «en Soria tenemos un lugar al que volver, a visitar a gente que hemos ido conociendo, que ya consideramos amigos también [...] La experiencia en Soria siempre ha sido muy bonita».
La autocaravana continuará su ruta en septiembre hacia tierras aragonesas para visitar dos municipios de Huesca (Chalamera y Pueyo de Santa Cruz), pero en Rioseco de Soria dejará una huella imborrable: un archivo vivo, una exposición participativa y la certeza de que la memoria de un municipio se construye siempre entre todos.