Los dos espacios singulares del sur de Soria a los que el fuego miró de reojo: un entorno natural exclusivo
La Sierra Pela y los Altos de Barahona estuvieron muy próximos al incendio que asoló el la sierra norte de Guadalajara

Sierra Pela en Soria.
Los incendios forestales ocasionan cuantiosas pérdidas en el patrimonio y dejan importantes daños medio ambientales que, en algunas ocasiones, son irreversibles. En muchas ocasiones los fuegos se propagan con virulencia y alcanzan espacios naturales de gran valor ecológico y natural.
El grave incendio de la sierra norte de Guadalajara amenazó durante días a la provincia de Soria y mantuvo en vilo a varios municipios localizados en el límite provincial, como Arenillas, Barcones, Retortillo o Lumías, y con ellos a dos espacios singulares que cuentan con un valor significativo en fauna y flora.
Se trata de los Altos de Barahona y la Sierra Pela, ambos ubicados en las estribaciones del Sistema Central y su conexión con el Sistema Ibérico que tienen características medioambientales únicas en la Península Ibérica, entre los que destacan erizales de protección especial, o especies de aves amenazadas como la alondra ricotí, ligada a la estepas de matorral bajo.
Los Altos de Barahona es una de las parameras más importantes del país, sobre todo en lo que se refiere al valor ornitológico. Ocupa una extensión de 42.898 hectáreas y su mayoría, el terreno es de roca calcárea. Está situada entre las localidades de Torrevicente, Barcones, La Riba de Escalote, Rello, Marazovel, Barahona, Alpanseque y Pinilla del Olmo, entre otras.
Forma parte de la Red Natura 2000 y es una Zona de Especial Protección para las Aves y Lugar de Interés Comunitario. Destacan las extensiones de brezales, los prados alpinos y los encinares de chaparra.
La riqueza de fauna es muy destacada, con una elevada densidad de rapaces, entre las que se encuentran el buitre leonado, el alimoche y el búho real, entre otros, y dos especies amenazadas, la alondra ricotí y el sisón.
La Sierra Pela se extiende de oeste a este a lo largo de 35 kilómetros entre las provincias de Segovia, Soria y Guadalajara. En sus faldas nacen varios ríos, entre los que destacan el Pedro y el Talegones.
El relieve de la cara norte de la sierra de Pela se caracteriza por presentar grandes desniveles que propician la existencia de fuertes barrancos y cortados.
Su ubicación, en la unión entre el Sistema Central y el Sistema Ibérico, a lo que se suma sus características geomórficas, litológicas y climáticas propician una riqueza de flores. En las cumbres crecen erizales y cambroneras, pero también son abundantes los pastizales, los matorrales, las aliagas, la encina y el quejigo.