El pequeño pueblo de Soria que lleva 43 años celebrando su famosa carrera de caracoles
En esta edición participaron 58 gasterópodos siendo los ganadoresIrian con ‘Cuernecitos’ y Luis Muro con ‘Torrente’

Los ganadores posan con sus caracoles.
La localidad de Peroniel del Campo ha vuelto a cumplir con una de las citas más esperadas de su programación festiva: la tradicional carrera de caracoles, que este año ha alcanzado su 43º edición. A pesar de una meteorología desapacible, marcada por el viento y las bajas temperaturas, el evento ha registrado una participación de público inmejorable, reuniendo a padres, abuelos y niños alrededor de la pista de competición con un total de 58 caracoles inscritos.
El tiempo adverso influyó notablemente en el rendimiento de los gasterópodos, afectando a su velocidad y haciendo que no todos cumplieran con las altas expectativas de la jornada. Muchos de los ejemplares no pudieron rendir al nivel prometido tras días de preparación conjunta entre los más pequeños y sus abuelos. Aún así, la emoción se mantuvo hasta el último segundo en las dos modalidades disputadas: la cronoescalada y la carrera en línea dentro de la programación con motivo de las fiestas en honor a la Santísima Trinidad.
En la prueba de Cronoescalada (subida vertical de 1 metro a lo largo de una maqueta que reproduce el castillo de Peroniel) la victoria fue para Irian y su caracol ‘Cuernecitos’, quienes detuvieron el cronómetro en 15 minutos y 17 segundos. El segundo puesto lo logró León con’ Pepinizo’ (17:40), mientras que el podio lo completó Gabi junto a ‘Salchipapa’ (19:46).
Por su parte, en la Carrera en Línea (recorrido de 1 metro lineal de distancia) cubriendo la distancia Peroniel-Sierra Valdelaflecha, el triunfo incontestable fue para Luis Muro y su caracol ‘Torrente’, con un registro de 15 minutos y 2 segundos. La segunda posición recayó en Dani con su molusco de nombre ‘CR7’ (16:40) mientras la tercera plaza fue para Martín con su caracol ‘El Traidor’ parando el crono en un tiempo de 19 minutos y 16 segundos.
Un año más, la organización ha hecho un balance muy positivo al cumplirse los objetivos fundamentales de la iniciativa. Más allá de la competición, la actividad busca fomentar el disfrute infantil, concienciar sobre el cuidado del medio ambiente y promover el buen trato animal, garantizando siempre que los caracoles sean devueltos a los huertos de donde procedían. Con esta alta participación, Peroniel asegura el relevo generacional y la continuidad de una tradición viva que une a distintas familias año tras año.
La competición de caracoles ha sido el plato fuerte de una completa programación festiva que culminó este lunes con los campeonatos de tanguilla y bolos para poner el broche de oro con la tradicional caldereta.