La Junta amenaza con medidas legales para proteger el Palacio de Almazán que sufrió un derrumbe
Indica que realiza un «seguimiento activo» de la situación del edificio y advierte que si no se conserva el BIC empleará los instrumentos de tutela patrimonial
Consejero de Cultura, Alberto Díaz Pico.
La Junta de Castilla y León, a través de la Dirección General de Patrimonio Cultural, mantiene un «seguimiento activo» de la situación del Palacio de los Hurtado de Mendoza en Almazán, declarado Bien de Interés Cultural, con el objetivo de garantizar su adecuada protección y conservación tras el derrumbe sufrido el pasado 1 de septiembre, a la vez que subrayó que este cometido corresponde a los propietarios y advirtió que utilizará las medidas legales que tiene a su alcance si fuese necesario.
Entre las exigencias que se han trasladado a la propiedad se encuentran la supervisión de las medidas urgentes de estabilización y apuntalamiento, para la que se ha concedido un plazo de tres semanas, la recuperación o la correcta conservación de los elementos desprendidos en el derrumbe.
El derrumbe del Palacio del siglo XV afectó a cinco de los once arcos de la galería porticada de la fachada norte, además de forjados y parte del artesonado.
El director general de Patrimonio Cultural, José Ramón Sola, mantuvo el jueves una reunión de trabajo con el alcalde de Almazán, Jesús María Cedazo, en la que también participaron representantes municipales y de la Administración autonómica, para abordar la situación actual del inmueble y las actuaciones administrativas vinculadas a su conservación.
Durante el encuentro, la Junta trasladó su compromiso con la conservación del patrimonio cultural de la Comunidad y en el caso del Palacio de Almazán de la necesidad de continuar avanzando sobre las actuaciones concretas previstas ya autorizadas y sobre los expedientes y obligaciones que afectan al inmueble, de acuerdo con la normativa vigente.
En este sentido, la Consejería reiteró que el deber de conservación de los bienes integrantes del patrimonio cultural corresponde a sus propietarios, con independencia de la estructura o configuración de la titularidad del inmueble, según se recoge en un comunicado.
Además, se subrayó que la Junta continuará ejerciendo las competencias que le atribuye la legislación en materia de patrimonio cultural, realizando el seguimiento de las actuaciones y utilizando, en caso de que resulte necesario, los instrumentos previstos legalmente de tutela patrimonial para garantizar la protección y conservación del BIC, como son el seguimiento técnico y administrativo de la situación del inmueble, la coordinación con las distintas administraciones implicadas, el asesoramiento a la propiedad y al Ayuntamiento, y el control y supervisión de las actuaciones autorizadas por la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural.
Asimismo, durante la reunión se abordó la necesidad de mantener una adecuada coordinación entre las distintas administraciones con competencias o responsabilidades relacionadas con el inmueble, de manera que las actuaciones que se desarrollen respondan a criterios técnicos, administrativos y patrimoniales, y permitan avanzar en la protección efectiva del Palacio.
Ayuntamiento
Los representantes municipales del Ayuntamiento de Almazán que asistieron a la reunión con los responsables de Patrimonio pulsaron la voluntad del Gobierno regional de colaborar económicamente en una posible y futura compra y rehabilitación del Palacio para que se convierta en un bien de titularidad pública, como así comentó la teniente alcalde, Teresa Ágreda.
Los responsables municipales pusieron encima de la mesa, de manera oficiosa, la posibilidad de que los propietarios no puedan hacerse cargo de las obras de restauración de los elementos demolidos de la fachada afectada, como así se lo han trasladado los dueños en las sucesivas reuniones que han mantenido ambas partes desde el día del derrumbe. Ágreda aclaró que se trata del proyecto de consolidación y no de las obras de emergencia que se tienen que hacer en las próximas semanas que sí están garantizadas.
Según explicó a este periódico la responsable municipal, los responsables de la Junta les comunicaron que, de momento, solo van a seguir con las actuaciones marcadas por Patrimonio para estabilizar el edificio y de acuerdo al procedimiento que se debe seguir con los propietarios del inmueble, declarado BIC.
El Ayuntamiento de Almazán ha iniciado una línea de trabajo para mantener conversaciones con distintas administraciones públicas con el objetivo de contar con financiación para llevar a cabo la compra y la consolidación del Palacio.
En este sentido, Ágreda fue muy clara: «El Ayuntamiento de Almazán no va a abordar en solitario la compra del Palacio si no hay un compromiso de otras administraciones para arreglarlo, vamos a mantener una postura sensata porque no se puede asumir un elevado endeudamiento».
El Consistorio de Almazán negocia desde hace años la posibilidad de comprar el Palacio para que fuese de titularidad pública y así poder conservarlo además de abrirlo a uno social y cultural.
El reciente derrumbe ha precipitado ahora la necesidad de buscar una solución con mayor urgencia con el objetivo de conservar uno de los edificios más emblemáticos del municipio, no solo por su volumen señorial, sino por la historia que alberga. Sus promotores, la familia Hurtado de Mendoza mantuvo una estrecha relación con la corte de los Reyes Católicos. Sus estancias sirvieron de alojamiento a los monarcas entre abril y junio de 1496.