Entrevista. Marta Tejero Pascual
Marta Tejero, presidenta de la Asociación de Vecinos: «El Calaverón tiene más historia que futuro. Ojalá esté equivocada»
Esta mujer, practicante de la observación como el búho en el que se reencarnará en la otra vida; informática de profesión, que ejerce de forma intensa; familiar y prudente (pasa palabra y no confiesa a quién mandaría al guano); esta mujer, decimos, es presidenta de la Asociación de Vecinos del Calaverón, en Soria, un barrio con solera. Y de casta le viene al galgo.

Marta Tejero, presidenta de la Asociación de Vecinos del Calaverón.
P. Ser de pueblo es un plus, pero ser de barrio es...
R. Pues ser de barrio es maravilloso. Porque en el barrio del Calaverón, que es donde yo me he criado, prácticamente es como si viviese en un pueblo. Era salir a la calle y ver a la gente conocida de todos los días. Y eso es como como estar en un pueblo.
P. ¿Y qué es ser de barrio?
R. Pues no sabría darte una respuesta así muy concreta; pero ser de barrio es conocer a todo el mundo; la cercanía de la gente; necesitar una cosa y cualquier persona del barrio con la que te relacionas todos los días te echa una mano; salir a la calle y dar los buenos días a todo el mundo que conoces. No sé, ser de barrio es como una sensación familiar.
P. ¿Hasta qué punto hacen ciudad los barrios?
R. Pues es que también depende del barrio, porque hay barrios que se centran solo a lo mejor mucho en su terrenito. Y a lo mejor hay otros barrios que sí que colaboran un poco más en lo que es la organización general de toda la ciudad. No sabría darte una respuesta muy concreta a esta pregunta.
P. ¿En qué se les nota a ustedes, los del Calaverón, que son del barrio?
R. En que somos gente de siempre, de toda la vida, y que cuando oyes la palabra El Calaverón -a mí por lo menos- te sale una sonrisa en la cara. Es ir andando y ver a la gente de siempre.
P. Bueno, eso me lo dirán también en el de San Pedro.
R. Pues sí, seguro, pero aquí cada uno miramos un poco por nuestro barrio y la gente que hay en él.
P. Entonces, a su modo de ver, ¿qué diferencia, por ejemplo, el Calaverón de Santa Bárbara o de los Pajaritos o de cualquier otro?
R. En esa pregunta me pillas fuera de juego.
P. Hay cosas que no se ven, pero se adivinan. ¿Qué se adivina que no se vea en este trozo de ciudad?
R. ¿Lo interpreto como si fuera un acertijo? Porque tampoco sabría darte una respuesta y una solución. ¿Qué se ve? Pues es que yo veo el entorno de mi barrio, el entorno del parque, veo la gente que va a sentarse allí, a los niños que van a a jugar, la gente que veo paseando por él, por las calles del barrio...
R. ¿Qué es Santa Clara a esta zona tan emblemática de Soria?
P. Pues yo creo que es un referente, porque oyes la palabra Santa Clara y a mí enseguida me viene el parque, el entorno verde del parque. Da una identidad, porque tú dices Santa Clara y no hace falta que digas el parque. Simplemente con decir Santa Clara ya lo ubicas en una zona muy concreta del barrio.
También es verdad que ahora, aparte del parque, está el entorno que han remodelado recientemente de la antigua casona y del claustro.
P. Es informática. ¿Qué cosas has aprendido en sus muchos viajes a las entrañas de un ordenador?
R. Pues demasiadas, por ejemplo, que cuando algo se rompe, hay que intentar arreglarlo, no es decir 'compro otro nuevo y ya está'. La paciencia, que cuando tienes que arreglar o actualizar algún programa, no es cinco minutos y ya, sino que todo lleva su proceso. Sobre todo que a veces nos pensamos que nos dan la solución rápida a las cosas y a veces la tenemos que poner nosotros.
P. Presidenta de la Asociación de Vecinos del Calaverón, todo un alto cargo, seguro que bien remunerado.
R. (Ríe). Bueno, la verdad es que esto me viene también un poco de de antaño. Lo he vivido casi desde la adolescencia, porque mi padre también fue presidente hace muchos años. Colaboraba con él y con el resto de las personas que estaban en la junta directiva, echándoles una mano. Creo que lo he llevado siempre un poquito dentro. Incluso, aunque mi padre ya no estaba, seguí vinculada y colaborando. Pero no por ser solo de la asociación, donde yo me he criado, sino porque a mí me gusta hacer cosas. Soy un culo inquieto y pocas veces me estoy parada. Me gusta hacer cosas y sobre todo colaborar con la gente.
P. ¿Qué le dicen los muchos locales vacíos que hay no solo en tu barrio, sino en general en toda la ciudad?
R. Me dan mucha pena porque creo que son espacios que se deberían de poder aprovechar. Me da igual que sea para un comercio, una asociación, una academia. Quiero decir que faltan espacios para otras cosas y estos espacios se podrían aprovechar para ello. ¿Cuál es el problema? Que muchos están a la venta o en alquiler y el precio que se pide por ellos es altísimo. Hay gente que a lo mejor no puede optar a ellos. Pero me da tristeza porque podrían estar ocupados por un montón de actividades.
P. ¿Hacia dónde va en estos momentos el rumbo de su vida?
R. Vivo el día a día y tampoco me planteo expectativas a muy largo plazo. Es decir, me centro en mi trabajo, mi familia, amigos, en la gente de la asociación. En mi rumbo, con ser feliz, no pido más.
P. ¿Hasta qué punto se entienden entre sí los barrios de la capital?
R. Llevo de presidenta desde enero y tampoco he tenido mucho contacto con la gente de los otros barrios. Fui a una reunión, en la que estuvimos casi todos; veo que hay buen entendimiento y ganas de intentar colaborar unos con otros. Pero lo que te digo, tampoco he tenido mucho contacto.
P. ¿Por qué sí o no cree que haría falta una federación de vecinos?
R. El sí, por intentar unificar, intentar hacer algo en común; pedir algunas mejoras que se necesiten en común, porque está claro que la unión hace un poco la fuerza. Y el no, porque si esa federación, en el fondo se convirtiese ya en algo como un poco más politizado, creo que perdería la esencia.
P. Como vecina y saliéndose de su casa, ¿se cuidan por igual todos los barrios de Soria?
R. No, creo que no. Ahora a lo mejor hay una tendencia hacia los barrios nuevos, porque a lo mejor tienen más gente joven. Pero pienso que no se cuidan todos por por igual. Quizá lo intentan, pero mi perspectiva es que no.
P. Dígame lo que hace diariamente de forma más intensa.
R. Trabajar. (¿Y?) Durante la semana mis jornadas de trabajo son muy intensas. Intento estar también con la familia y disfrutar de mi sobrino cuando podemos compaginar horarios. Pero básicamente gran parte de mi día, trabajo.
P. Mira que se mueven... van de unas bulerías del sur a lo más tradicional y castellano que entraña el patrón de España?
R. Bueno, por eso, porque somos un un barrio de de tradiciones desde hace muchísimos años. En la Asociación se dan también clases de sevillanas, así que la Feria de Abril es un poco el colofón a esas clases. Además, no solo sube gente del barrio, sino de todo Soria. Y luego en las fiestas del barrio también vienen por tradición a celebrar Santiago. Son jornadas de convivencia vecinal para que todos los vecinos participen, y hacer ahí pues un poco de comadreo con todos los vecinos.
P. Desde el cariño, ¿a quién o a qué mandaría al guano?
R. Prefiero no darte una respuesta. Paso palabra.
P. ¿Más futuro o más historia tiene el barrio en el que habita?
R. ¿Más futuro o más historia? Yo creo que tiene más historia. El futuro yo no lo veo muy claro porque es un barrio bastante envejecido, y no le veo mucho futuro. Ojalá esté equivocada. Pero tengo que decirte que yo ahora no vivo en el barrio.
P. ¿Qué me dice?
R. He vivido casi 40 años en el Calaverón, pero sigo muy vinculada a él. Mis padres han estado viviendo allí hasta hace año y medio, cuando se han cambiado por circunstancias personales. Yo llevaré fuera del barrio cinco o seis años.
P. ¿Cómo le daría un empujón?
R. Habría que intentar que la gente joven pudiese subir a vivir al barrio del Calaverón. Pero eso ya es un tema de vivienda, que es un poco peliagudo.
P. Cuando dice que subiese a vivir, ¿quiere decir que se van a otros barrios?
R. Por lo que veo, hay barrios que están creciendo mucho a nivel de construcción. La gente joven busca vivienda relativamente nueva, de reciente construcción: los Royales, por ejemplo, es un barrio relativamente más nuevo, las construcciones de las casas son más nuevas. La zona que está entre Los Royales y la Barriada, detrás de los bomberos, es un barrio que hay muchísima gente más joven, pero porque la infraestructura de la ciudad es más fácil que se alargue hacia allí. En el Calaverón, sí que es verdad que toda la parte de Fiel de la Tierra, el Cerro de los Moros, esa parte es de construcción relativamente más nueva, pero el núcleo del barrio del Calaverón es más antiguo.
P. ¿En qué raza o especie le gustaría reencarnarse?
R. ¿Raza o especie? Pues mira, en una lechuza o en un búho, porque son muy observadores. Y están ahí, quietecitos, observando todo lo que hay a su alrededor.