Entrevista
Isabel o la pasión por un pueblo de Soria: «No puedo estar un mes sin venir a Deza porque siento que me falta algo: para mí lo es todo»
Soria tiene voces anónimas que la ilustran y definen más y mejor que cualquier exhaustivo informe. Son voces con avidez de tiempo y construyen futuro aunque sea incierto. Lo que dice de sí y del suelo que pisa un veinteañero no pasa filtros y esa frescura destila, en este caso, resistencia. Escuchamos a Isabel Esteras Cetina, ‘pura’ Deza y pasión por su pueblo.

Isabel Esteras Cetina.
Pregunta.– ¿A qué no se resiste usted?
R. A un concierto, con amigos y en el pueblo. Una buena noche puede ser un buen recuerdo.
P. Y a las primeras de cambio, su pueblo.
R. Para mí, Deza lo es todo. No puedo estar un mes sin venir al pueblo porque siento que me falta algo y que mi vida no está yendo como debería.
P. ¿En qué mide su resistencia una joven de 22 años?
R. Mi resistencia es grande en general. A día de hoy los jóvenes lo tenemos bastante difícil, tanto para encontrar trabajo, como vivienda, como para estudiar lo que te gusta. Aunque nuestros padres nos puedan pagar los estudios, no me considero una persona que le guste que sus padres se lo paguen todo. Prefiero poder encontrar un trabajo, aunque ahora me medioguste, y, así, poder tener mi dinero y no depender totalmente de ellos para mi día a día.
P. Hablaba con alguien que conoce bien su pueblo sobre que Deza está en algo así como en tierra de nadie. ¿Cómo lo ve?
R. Pienso un poco igual. No voy a decir que Deza vaya a peor, pero sí está bajando mucho su población. Ahora ya no hay cole, siento que ahora no hay casi jóvenes y los que quedan suben y bajan diariamente a Soria. Aquí apenas puedes hacer nada, en el pueblo de lunes a viernes no tienes nada que hacer, a no ser que te gusten hobbies relacionados con el monte, que para mí por ejemplo lo es, pero hay gente que no lo siente así. Yo con mis perros y en el monte lo tengo todo. Pero eso no es suficiente para atraer a una familia a vivir. Esto no es como la ciudad que con cualquier cosa te entretienes.
P. Futura licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas, ¿Isabes Esteras Cetina presume más de Deza o de Soria?
R. De Deza cien por cien. Para mí Soria es algo secundario. Aquí me he criado y he vivido toda mi vida. Deza es mi lugar para conectarme conmigo misma y relacionarme con las personas. Creo que en las ciudades ahora mismo no te relacionas con la persona, estamos súper conectados a las tecnologías y en el pueblo no es así.
P. ¿Qué sabe Isabel más que la Inteligencia Artificial?
R. Parto de la ventaja de tener sentimientos y puedo transmitirlos a las personas, cosa que con la Inteligencia Artificial no sucede. Además, la Inteligencia Artificial desconoce la historia que se cuenta del boca a boca, lo que te han podido contar tus abuelos o una persona mayor del pueblo. La IA no cuenta con eso.
P. ¿Hasta qué punto le ocupa y preocupa la política en general a su generación?
R. Hay como dos extremos. Personas que les puede preocupar mucho, pero por lo general lo único que les interesa es que tengan becas, bonos culturales y que les pueda llegar dinero. No se preocupan de lo que realmente están haciendo o dejando de hacer los políticos.
P. ¿Existe en la juventud la polarización que hay a nivel social en general o en la política en particular?
R. Sí y no. En ocasiones por la forma de vestir puedes imaginar por dónde va esa persona, pero los jóvenes de hoy en día es como si lo mezcláramos todo. Antes alguien a quien le gustara el rock no podía ser de derechas. Ahora elegimos lo que de verdad nos gusta, no lo que nuestros patrones de política nos dirían.
P. Dígame qué caracteriza a su generación Z porque ya me he perdido, entre Milennials, Y y Z...
R. Por un lado diría que hay personas que pasan un poco de todo. Pero creo que nos preocupan más las cosas de lo que realmente dejamos ver. A diferencia de quienes tienen cinco años más o así, pienso que en general sí buscamos la forma de sacarnos las castañas del fuego, por decirlo de alguna forma.
P. Dirige una asociación con un nombre tan potente como Deza Resiste. ¿Frente a qué esta resistencia?
R. El nombre viene de lo que antes te contaba... sobre que Deza va a menos, pero ahí está. No es que el pueblo se esté muriendo, pero aquí los inviernos son muy duros y en esos meses nadie se acuerda del pueblo. Quienes hemos mamado Deza desde pequeños no queremos que eso pase. Por ello pensamos en hacer una asociación, para ver si haciendo diferentes eventos, proponiendo cosas a la gente... animamos a que regresen en puentes, fines de semana largos y decidan tomar como sus vacaciones el venir al pueblo. Creo que lo estamos consiguiendo. Somos casi 500 socios y en un pueblo como Deza es bastante. Se paga una cuota anual y se van haciendo cosas, que ya hay preestablecidas.
Llega el puente de diciembre y saben, por ejemplo, que son hogueras en el pueblo. Llevamos varios años y conseguimos que ese puente la gente se anime y venga. Dicen 'vamos al pueblo porque son hogueras'. No 'vamos al pueblo porque es el puente'.
P. Una forma de movilizar el medio rural.
R. La gente que viene en puentes y así contribuyen con los bares, porque al fin y al cabo todo supone. Por otro lado, familias que se quedan a vivir en el pueblo, jóvenes agricultores, ganaderos... a ellos también les anima que quienes viven en el pueblo quieran seguir haciéndolo.
Desde la asociación intentamos dar visibilidad al pueblo a través de las redes sociales. Si quisiera comprar una casa en un pueblo, preferiría uno en el que se hagan cosas para niños, para personas mayores... En invierno promovemos cursos para la tercera edad, de memoria, de informática... Nos juntamos con la asociación de la tercera edad y vamos haciendo cosas. Ahora una iniciativa muy buena en la que estamos trabajando es montar un gimnasio, una sala de deporte para incentivar a quienes viven aquí. Miraremos para que venga un profesor de Soria o de algún pueblo alrededor para que acuda algún día a la semana a dar clase a las mujeres o a quien se quiera apuntar.
P. Vamos, que llegan donde no lo hacen los políticos.
R. Eso es. Lo hacemos de corazón, porque tu pueblo siga adelante y que haya el mayor número de cosas posibles y no llegue a la situación de otros que están ya despoblados.
P. Presuma de algo de su pueblo.
R. De su gente. La gente de Deza es diferente. Voy a otros pueblos y siento que no es lo mismo. Aquí da igual que tengas 18 años que 40, te juntas con quien sea. Igual otra gente dice esto mismo de su pueblo, pero yo siento que no es lo mismo.
P. Cuénteme, ¿qué le hace falta?
R. Juventud que venga a vivir al pueblo. Pero como eso es un poco difícil, gente que tenga ganas de seguir tirando de la asociación y colaborando con las fiestas, con iniciativas que se hagan y al Ayuntamiento lo máximo posible. Al final es como la asociación, lo hacen por hobby porque no tienen ningún tipo de sueldo ni nada. Es apoyarnos todos con todos.
Quizá la gente joven necesita un empujón para que siga apoyando y ayudando. De hecho este año en el programa de fiestas, donde el alcalde siempre escribe unas palabras, este año hace referencia a esto, a que hay muchas labores que se realizan en el pueblo que necesitan un relevo generacional.
P. ¿Por qué sí o no elegiría volver a nacer en él?
R. Lo elegiría sin ningún tipo de duda por la educación e infancia que hemos tenido en Deza, lo que en una ciudad no se puede obtener. Aquí hay gente súper noble, ves los problemas y sabes agradecer al resto lo que hacen por ti.
P. ¿Se ve viviendo aquí dentro de diez años?
R. La verdad es que no lo descarto. Todavía no lo sé, es un poco difícil por temas de trabajo y demás. Pero la verdad es que me encantaría.