Entrevista
José María Martín, músico: «Los Trócolos hacemos 30 años y estamos igual: más calvos, pero con las mismas ganas de tocar»
«Vamos a por otros 30». Tan contundente como la música que toca, Chema echa un vistazo a Los Trócolos horas antes del aniversario del grupo musical, este 8 de diciembre de 2025. Es una visión retrospectiva que pivota en torno a una sólida amistad. Larga vida a Los Trócolos y venga ya ese solo de batería.

Jose María Martín de Los Trócolos
Pregunta.– ¿Cómo de ricos se han hecho en estos 30 años de Los Trócolos?
R. (Ríe). Seguimos poco más o menos de como estábamos hace 30 años. Aparte de lo reutilizado, volvemos a invertir en más equipo y para grabar, en más instrumentos que den mejor resultado en la puesta en escena, pues no nos hemos enriquecido estos años...
P. Seguro que ricos sí se sienten.
R. Sí, eso sí. Con esa continuidad de tantos años, tanto tiempo que llevamos juntos gracias a una amistad que nos perpetúa. Estamos ahí desde el principio sin modificaciones, eso quiere decir que las relaciones, cuando son muy estables, funcionan.
P. Tres décadas de Los Trócolos y parece que fue ayer.
R. Treinta años. Yo no les conocía, ellos ya tenían el grupo antes de empezar yo, que venía de otro grupo, de aquí de Soria, y coincidí con Pepe en la carrera de Relaciones Laborales. Ellos necesitaban un batería para un bolo que tenían que tocar en Berlanga, tal día como el 8 de diciembre, que es cuando hacemos los 30 años. Y lo recuerdo como muy cercano, muy próximo; parece que el tiempo no pasa. Y estamos igual, más calvos, con el pelo blanco, pero con las mismas ganas de ir a tocar. Hay otras prioridades a estas edades y no te dedicas a ello plenamente. Aunque surgen cosas, temas de hijos, familiares, de cuidados.
P. ¿Qué tiene de poeta en sus baquetas?
R. Dentro de las baquetas, la métrica es fundamental, porque el ritmo y la poesía son fundamentales. Esas rimas y composiciones son las que hacen que una canción suene de una forma u otra.
P. ¿La batería es sufrimiento, desahogo o melancolía?
R. Puedes usar la batería para todos los estados. ¿Por qué? Porque es un amigo cuando lo necesitas, un desahogo en el cual puedes confiar, usar como ayuda en situaciones de bajón. Pero también sirve cuando estás de bonanza, pletórico. Es un recurso muy bueno, ayuda a desahogar las penas y a celebrar.
P. ¿Quién es más contundente, Chema o las canciones que tocan?
R. No sé qué decirte. Creo que lo más contundente, porque es lo que se busca, es que todos aportamos en el grupo. La batería puede que sea lo que marca el camino de la canción, pero el resultado que queremos buscar -y la trayectoria lo dice así-, todo lo que tocamos suena a Trócolos. Tenemos un estilo de componer, de grabar y de hacer las canciones muy marcado. ¿La contundencia? La contundencia la damos los tres por la forma de tocar que tenemos, que no hemos variado, y las composiciones. Nuestra forma de tocar es nuestra forma. Tenemos que ser rápidos, directos y contundentes.
P. ¿Qué ha hecho el tiempo en su música?
R. El tiempo... dicen que como el buen vino hace bien. No sé si es el símil, pero a nosotros también. Nos ha afianzado a la hora de desenvolvernos, tanto a nivel de tocar, profesional... Durante tantos años hemos aprendido llevando como idea y estilo de vida la música. No es fácil coger el camino de la música: cuando eliges esto hay otras cosas que tienes que dejar. Esto es un compromiso de inversión del tiempo, en el cual el resultado en ocasiones se desvalora porque no es objetivo: gusta o no gusta. Pero hay que tener en cuenta que detrás del trabajo que se ve hay muchísimo tiempo invertido.
P. ¿Para qué se le ha pasado?
R. Creo que he aprovechado al máximo posible cada momento, no solo en la música, también en lo laboral, cuando estás divirtiéndote... hay que darle a la pelota cuando viene.
P. ¿Nunca discuten?
R. Sí, sí... Menudas peloteras tenemos. Bueno, tampoco tantas. Eso es lo bueno de las relaciones. Cuando hay cualquier tipo de conflicto hay que hablarlo, porque si no se enquista. Las cosas hay que hablarlas. Nuestra relación no se basa solo en la música. Ahora nos vemos menos, pero es que realmente hemos sido amigos. La relación es... como tan junta que es imposible que no se discuta. Pero hay que saber sobrellevar eso y tener en cuenta primero la amistad y luego las cosas que pasan por esa amistad tan cercana.
P. ¿Le amansa o le pone?, ¿qué hace en usted la música?
R. (Ríe). A mí la música me pone; amansar... hay música que necesitas escuchar dependiendo del estado de ánimo en que te encuentres. Para cada situación pondría un tipo de música y es la que me amansa o me pone. Prefiero más que me ponga que que me amanse. Cuando uno se amansa está como muy parado. A veces sí necesito escuchar otro tipo de música, que no sea tan rápido ni tan contundente.
P. Su fan número uno se llama...
R. Es mi madre, Juliana Martínez Mateo.
P. ¿Cómo se ha gestado su último álbum?
R. Estamos en ello. El tiempo dice que hay continuidad para rato, nos afianzamos en el tiempo y cada vez queriendo hacerlo mejor. Como te he dicho antes, como no nos hemos enriquecido todo lo que hemos estado ganando estos años, lo destinamos a reinvertir en el nuevo proyecto. Esta vez queremos apostar por un vinilo, hacer un formato más visual, exteriorizar un poco las cosas y que no pase por nosotros. Quizá un poco más profesional. Lo que estuvimos hablando es que nosotros no intervengamos mucho, que haya un cuarto el cual determine cómo se debe hacer o entiende él que debiera hacerse para, sin perder nuestra visión, dé un carácter más ajeno al grupo, más cercano a la que gente que lo va a oír.
P. En su Second Round se fotografiaron con guantes de boxeo. ¿Qué combatían entonces y qué ahora?
R. El second round es como una segunda parte de la vida. Era eso, como un paso, no queríamos combatir nada. Fue un paso más, algo que se acababa y otra cosa que empezaba. (¿El nuevo trabajo?). Tendrá un toque distinto. Un disco de diez canciones, sin relación. Son canciones más individuales, no tan conceptual como pudo ser Second Round.
P. A ver, ¿por qué no puedo perderme el concierto aniversario el día 20?
R. Porque sería muy triste que te lo contara. Y puedes aprovechar durante unos días, gracias a gente que apuesta de forma altruista, de una exposición en El Cielo gira. Va a ser como el mes de los Trócolos allí. La exposición sobre la historia del grupo y luego como colofón, el concierto.
P. ¿Qué le cuestan Los Trócolos, dinero, dolores de cabeza, más tiempo?
R. Todo un poco. Es invertir para invertir. Es como el que compra un piso y solo vas a tener un piso en la vida. Inviertes todo lo que puedes tener ahí, tanto dinero, como tiempo... Ahora hay que repartir el tiempo, ya no es como cuando salías de la Universidad e ibas deprisa y corriendo a empezar a tocar sin parar. ¿Dinero? No sé qué podemos comprar más. Somos de los grupos de aquí de Soria que si nos llaman podemos ir a tocar cualquier día a tocar a cualquier lugar. ¿Las mujeres? Ya nos conocieron así, no tenemos que dar muchas explicaciones. La continuidad es porque siempre nos hemos respetado. Hay que valorarlo todo. Es lo que nos ha dado estos 30 años y vamos a por 30 más. ¿Qué te parece?
P. Larga vida...
R. Nosotros ahora vamos a por la calle. ¿Cuándo nos pondrán la calle? Nos conformamos con una pequeña. La antigua calle Económica, la nueva calle de Los Trócolos. (Risas).