Heraldo-Diario de Soria

Álvaro Peña, mejor nota del país en el examen de Químico Interno Residente: «Con esfuerzo y constancia puedes llegar muy lejos, pero nadie es brillante en todo»

Ni falsa modestia ni asomo de engreimiento exhibe quien puede presumir de haber quedado primero del país en el examen de Químico Interno Residente. Dice Álvaro Peña Moreno (Soria, 1998) que somos química pura y dura con algo de abstracto que se le escapa. Hablamos con él de lo cerca que están el bien y el mal en la Química con mayúsculas; del esfuerzo; de dónde se ve trabajando a medio plazo y hasta de la particularidad del gen soriano.

Álvaro Peña.

Álvaro Peña.HDS

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P. ¿A qué ha jugado en las calles de Morón de Almazán?

R. El juego más clásico era el escondite. (¿No tropezó nunca por el desnivel de la plaza?) Tropecé y, de hecho, se me salió un hueso. (Ríe). Pero todos mis recuerdos de Morón, de donde son mis abuelos, son buenos.

P. La mejor nota del país para ser Químico Interno Residente (QIR) y poder elegir el destino que quiera, en un hospital, centro sanitario o investigación. Se ha salido usted, oiga.

R. La verdad es que fue una noticia, como el resultado, espectacular. No me lo esperaba y me sorprendió y alegró muchísimo. Además, me enteré de una forma algo inverosímil, pero fue magnífico saberlo. Creo que de momento aún no soy consciente de ello, estoy en ese proceso de asimilarlo. Cuando salieron las notas no pude acceder con el móvil, estaba fuera de fin de semana. Al día siguiente, que era sábado, me escribió un aspirante como yo al examen, que se había quedado en el quinto puesto, un puestazo; me buscó y me dijo que a ver si era yo. Luego lo confirmé con la madre de mi pareja, que pudo mirar las notas.

P. Déjeme decirle que admiro mucho el talento, esfuerzo, sacrificio y el amor al conocimiento. Estará conmigo en que no son valores definitorios en estos tiempos de dedismo político.

R. Te entiendo. La meritocracia ahora mismo no se tiene en cuenta. Desde mi humilde opinión son valores a los que se debería volver. Al fin y al cabo si no valoras el esfuerzo nadie se va a esforzar. Si consigues un puesto político muy alto sin esfuerzo, sin haberlo demostrado, ¿de qué vale?, ¿qué le estás diciendo a la sociedad, a quienes vienen por detrás? Si consigues algo así, no premias el esfuerzo, que es algo muy difícil y que habría que valorar. Así debería ser.

P. Quédese con uno de ellos.

R. El que estamos hablando. Creo que con esfuerzo y constancia, aunque tengas menos talento, puedes llegar muy lejos. Pero nadie es brillante en todo. Yo he sacado buena nota en esto, pero me queda muchísimo por aprender. No sé nada, como quien dice. Todo ha de ser a base de esfuerzo y constancia.

P. ¿Qué renuncias ha habido en su caso?

R. En la empresa privada (hasta mediados del pasado año trabajó en una empresa de biotecnología en Zaragoza) me esforcé mucho y estoy muy orgulloso de lo que se consiguió, con resultados muy buenos. Pero a la vez también tuve que rechazar otras cosas buenas. Ahora quise dar el paso, pero sí, hubo mucho esfuerzo.

P. ¡Qué cerca están el bien y el mal en la Química, oiga! Puede igual construir una bomba que conseguir una vacuna.

R. Un profesor de Química Orgánica en la carrera nos decía esto. Vosotros luego elegiréis vuestro camino y puede ser el camino bueno o el malo. Nos comentaba que había compañeros suyos que se habían dedicado a hacer droga. Después, tú, con tus valores y educación, eliges el camino que quieres seguir y, como has dicho, puede ser para hacer una bomba, droga, otro tipo de armas químicas como las bombas de fósforo que se han hecho en guerras, o dedicarte al bien e intentar hacer algo positivo en la sociedad. Es lo más enriquecedor y a lo que nos solemos dedicar el 99% de los químicos.

P. ¿Por qué se cansó o no le convenció seguir en la empresa privada y decidió pasar a lo público estudiando una oposición?

R. La palabra no es que me cansé. De hecho, estaba contento y al principio super feliz porque estaba en mi objetivo de intentar ayudar a la gente y hasta cierto modo espero que sirva en el futuro aunque sea a través de una empresa privada. Más adelante, mis circunstancias personales cambiaron, no por esa empresa en concreto sino por mi situación personal, ya que me iba a mudar de ciudad. Siempre me había gustado y había valorado la opción que tenemos los químicos en los hospitales públicos, aunque no me había atrevido a probar. Era una opción muy buena y me atreví aunque me podía haber salido mal. Quería conocer lo químico desde la parte de lo público y probarlo. Pero eso no quiere decir que me cansara de lo privado. De hecho, nunca se sabe. No puedo hablar, no sé qué puede pasar en el futuro. Nunca se sabe.

P. Yo sé que la genética se le da bien. ¿Qué tienen de particular los genes de un soriano?

R. No me atrevería a decirte algo concreto. Pero si me la tuviera que jugar te diría que Valonsadero. El monte Valonsadero es algo que está instaurado en los genes sorianos y cuando vas allí, el aroma y el sentimiento lo impregnan todo.

P. Cuando parecía que teníamos claro que éramos algo más que materia, llega la IA y nos desbarata todo. ¿O no?

R. Buena pregunta. Yo estoy a favor de la IA por lo que nos puede ayudar. Creo que la IA es igual que un cuchillo de cocina, lo puedes utilizar para ayudarte en el día a día y cocinar o para matar a una persona o a un animal. Es una herramienta muy buena y, espero y deseo, y ya se está haciendo, que utilizada para bien, como por ejemplo en la automatización de tareas. A nosotros en la empresa nos ayudaba un montón a recopilar información, a agruparla mejor. Ahora ayuda también a diagnosticar, no va a sustituir a la medicina, la va a ayudar en otras labores. Hay que verla como un amigo digital antes que como un enemigo.

P. ¿Hasta dónde hay en Álvaro Peña algo más que química?

R. Somos todo química. Somos química pura y dura. Y ahora que la he estudiado me doy más cuenta aún. Somos algo más, pero... es algo más abstracto que a mí se me escapa. Somos más complejos que solo química, pero somos mucho química. En todo lo que engloba nuestro cuerpo, quitando lo que haya de abstracto, hay mucha, mucha química.

P. ¿Y cuál es su química con Soria?

R. Definiría mi química con Soria como orgullo. Donde voy digo que soy de Soria y muy orgulloso. Y me sorprendo de tanta y tanta gente que tiene relación con Soria. Defendería a mi tierra hasta el fin de mi vida.

P. Al mundo lo mueve el dinero, el amor, la química y muchas otras cosas. ¿Qué va primero?

R. No lo sé. Lo primero que te sale y que diría mucha gente es el dinero. Pero no sé hasta qué punto; a mí no me mueve el dinero. Creo que más la familia y el amor hacia los seres queridos.

P. ¿Cómo ve Soria desde la distancia un joven camino de los 30?

R. La veo y la he vivido aislada en el sentido de que es más difícil comunicarte o acceder a ella que en otras ciudades en que he estado. Me da pena en ese sentido. Lo que más me duele es que estamos relativamente mal comunicados comparándonos con otras partes de España. Y también porque eso a los de fuera nos hace más difícil volver, en el sentido de comunicación de autobuses. En círculos que yo he visto mucha gente quiere regresar el fin de semana a ver a su familia y a su tierra.

P. Lleva una semana fina filipina de entrevistas. ¿Qué pregunta le gustaría que le hubieran hecho y no ha sido así?

R. Creo que ninguna, porque no me esperaba nada, así que ya estoy agradecido porque me pregunten algo. Me sorprende mucho que alguien se interese tanto. No me esperaba ninguna entrevista ni quería nada concreto. Lo que el medio quiera preguntarme yo lo respondo como mejor sé y punto. (¿Le ha sorprendido, entonces?). Demasiado. Yo no me había planteado quedar primero; no sabía que esto sucedía. Es verdad que me dijo una buena amiga que es médico que a los primeros les suelen entrevistar, pero claro, medicina es otra cosa que química. 

Me ha sorprendido porque me están haciendo muchas entrevistas. Y a la vez me alegro porque así se le da visibilidad a esta opción dentro de la química, la de presentarnos a químico residente y poder coger una de las especialidades, ya sea bioquímica clínica, como análisis clínicos, microbiología o radiofarmacia. Son opciones profesionales que quizá no se conozcan tanto. 

P. Y llegados a este punto, ¿para qué sirve un químico?

R. Para contribuir gratamente a la sociedad, es decir, que pueda ayudar a hacer mejores materiales, ya sea para el frigorífico o un colchón haciendo espuma, materiales cerámicos... Luego también para contribuir a la investigación. Tenemos la biotecnología, en controles de calidad para que todo siga el control establecido, ya sea de materiales, de aguas... Nuestra parte en la sociedad es bastante amplia y por ello hay tan poca gente en el paro en nuestro grado.

P. O sea, que todo lo que estoy viendo en estos momentos en esta habitación, en un giro de 180 grados, es química.

R. Claro, claro. El yeso de las paredes, por ejemplo. Ahí existe la contribución de algún químico en cierta manera.

P. Por no hablar de las piscinas.

R. Efectivamente, es otra parte: las empresas que se dedican a hacer las pastillas de hipoclorito de sodio, para el cual tienes que hacer cloro previamente y controlar luego el ph...

P. Sobre su futuro a corto medio plazo. ¿Dónde se ve trabajando dentro de un año?

R. Espero y deseo que en el hospital que elija ahora. Estaré cuatro años. De momento hay alguno que prefiero, pero tengo que hablar con ellos e informarme un poco más. (Entiendo que no será Soria). No, no, es que en Soria no tenía opción. Elegiré alguno de Madrid, donde hay muy buenos hospitales a nivel nacional e internacional.

P. Dígame ese consejo de sus mayores que no ha olvidado.

R. Diría 'trata a los demás como quieres que te traten a ti'. Ése.

P. ¿De qué se cansa de discutir?

R. No te sabría decir porque no suelo tener muchas discusiones. Quizá discutir sobre fútbol, que ya me da muy igual porque lo he hecho muchas veces. Ya no me llama la atención, ni tengo debates con los amigos.

P. Esa promesa o propósito que renueva a comienzos de año porque nunca lo remata.

R. Es que no lo voy a rematar nunca, porque mi propósito es ser mejor comparado con mi yo del año pasado. Entonces nunca lo voy a superar. Bueno, puede que alguna vez sea peor al año siguiente...

P. ¿Qué le gustaría encontrar en las márgenes del Duero la próxima vez que acuda a Soria?

R. Me gustaría encontrarme todo verde y el cielo con solecito y despejado. Y con el sonido de los pájaros.

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