SOMOS CYL 2025
Carnero: "Hablar de movilidad es hablar de la libertad de las personas"
Los ponentes debaten pasar de ‘comunicar territorios’ a ‘comunicar personas’, la necesidad de una accesibilidad universal y la importancia de escuchar a ayuntamientos, diputaciones y tejido social

Última mesa del congreso ‘Somos CyL’ 2025: de izqda. a dcha.: Pablo R. Lago, Luis Mariano Santos, Jesús Julio Carnero, Óscar Lobo, Ángeles Armisén y Fran Sardón.
La última mesa del congreso ‘Somos Castilla y León’ organizado por El Mundo de Castilla y León puso el foco este martes en que la movilidad es igualdad de oportunidades y derecho social. Bajo la premisa 'Movilidad para todos y en todas partes' el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, defendió una “movilidad de convivencia” que articule a peatones, bici, patinete, transporte público y coche, y subrayó que en una gran urbe la movilidad “es el eje medular de la acción de gobierno”, con frentes como ZBE, carriles bici, peatonalizaciones, entornos escolares y seguridad de los VMP. “Se trata de dar respuesta a la libertad”, resumió.
Desde el ángulo laboral, Óscar Lobo (UGT) reclamó “decisiones colectivas con planes de empresa” para llevar a trabajadores a los polígonos —“para que no solo el vehículo particular sea la solución”—, integrando a administraciones y diálogo social. Puso cifras al problema: 3.000 accidentes ‘in itinere’, 50 graves y 10 fallecidos, además del impacto del transporte en el clima y en la salud (30.000 muertes prematuras por causa respiratoria). Llamó a “democratizar la movilidad” y a abordar también los obstáculos de vivienda que impiden moverse a trabajar.
Fran Sardón (Impulsa Igualdad) marcó la pauta inclusiva: “Si no hay accesibilidad universal no podemos hablar de movilidad para todos”. Recordó que, si se suman discapacidad, mayores y personas con movilidad reducida, el colectivo afectado supera el 25–30% de la población, y pidió aplicar accesibilidad “en el diseño y en la tecnología” también en lo rural. Reivindicó la escucha a las entidades y citó mejoras concretas, como la accesibilidad en la Feria de Día de las Ferias y Fiestas de la Virgen de San Lorenzo de Valladolid, que permitió desplazarse a personas que antes no podían.
El plano territorial lo vertebraron Luis Mariano Santos (UPL) y Ángeles Armisén (Diputación de Palencia y FRMPCyL). Santos unió movilidad e igualdad para decir que el reto "es fundamental que ligarlo a la igualdad" y que "no es lo mismo la movilidad en la Montaña Leonesa que en una ciudad" —y deslizó que la extensión de Castilla y León obliga a soluciones realistas. Armisén defendió pasar "de comunicar territorios a comunicar personas", con líneas radiales y transversales hacia hospitales o estaciones de trenes y de autobuses, y programas piloto con taxis, como la plataforma digital entre Cerrato, Saldaña y Cervera, además de estudiar la regulación de VTC en el medio rural.
“Hablar de movilidad es hablar de la libertad de las personas, pero hablar de la libertad por antonomasia y con mayúsculas; eso es la esencia de la movilidad”, arrancó Jesús Julio Carnero, para seguidamente encauzar su marco político: “Este equipo de gobierno habla de una movilidad de convivencia”. Y lo definió con precisión: “tiene que convivir, por supuesto, el peatón; tiene que convivir, por supuesto, la persona que utiliza una bicicleta; la persona que utiliza un patinete; la persona que utiliza el transporte público o la persona que utiliza un transporte privado”, sin exclusiones y con respuestas “a todas las personas, con independencia de su condición… y de sus capacidades” mediante “las distintas posibilidades” de desplazamiento.
“Por tanto, la movilidad, sobre todo en las grandes urbes, no deja de ser el eje medular de la acción de gobierno”, añadió, antes de enumerar su tablero: “atascos estructurales… carriles bici nuevos, zona de bajas emisiones, reducción de impuestos de vehículos, peatonalizaciones, accesibilidad, entornos escolares en seguro, movilidad de los patinetes, el uso de la propia bicicleta, la movilidad de las familias, de los autónomos, la movilidad en bus y transporte público”. Todo, insistió, para una “movilidad de convivencia” que “tiene que dar seguridad, ser global, ser circular, sostenible y saludable”.
El alcalde situó su reflexión con una imagen impactante, tomada de su reciente viaje institucional a la India: “Bombay… 26 millones de habitantes” en su área y “entran todos los días a trabajar 8 millones; en la estación principal… 3 millones y medio”. Un “caos perfectamente organizado” que le permitió subrayar que “la movilidad es un concepto muy relativo… sea en un pequeño municipio o en una ciudad como Valladolid”, pero que en todos los casos “de lo que se trata es de dar respuesta a la libertad”.
Carnero conectó política pública con participación real: "Lo que conseguimos [con la movilidad] es la participación”. De ahí su reivindicación del “escuchar”: arriba, a los “ayuntamientos”, pero también “hacia abajo”, a los vecinos. “Cuando desde Auvasa hemos puesto el pago en efectivo, es porque los vecinos nos han pedido el pago en efectivo. Fíjense: un millón de billetes… en dos años.” Sin esa medida, dijo, se habría “impedido el ejercicio de su libertad en ese movimiento”. También justificó “tres lanzaderas” (Covaresa, Parquesol y Delicias) y “nuevas frecuencias” en barrios como Fuente Berrocal o Pinar de Jalón como respuesta directa a esa escucha.
El alcalde hizo un paréntesis para “romper una lanza a favor de la Junta” por “el transporte a la demanda”, “una de las políticas más acertadas”, impulsada “en la época del consejero Antonio Silván”. Y pidió mirar más allá de la “movilidad clásica”: hay una “movilidad de vanguardia” basada en “nuevas tecnologías que facilitan la vida desde cualquier lugar”, lo que exige “romper la brecha digital” con inversiones públicas.
En clave inclusiva, Carnero detalló iniciativas fruto del trabajo con la Mesa de la Discapacidad: “accesibilidad cognitiva en el transporte público”, con formación “a los propios trabajadores de Auvasa” y “pictogramas… en paradas y autobuses” para personas con discapacidad intelectual o autismo. Añadió la medida “Paradas para todas” en los búhos: poder pedir “no me pares en la parada y párame antes o… después”, una práctica “utilizada por el Gobierno… a menos de un año” de su implantación. Y anunció una pieza de logística laboral: “hemos aprobado… la licitación… de la tan ansiada campa de aparcamiento para 66 camiones” en el polígono de San Cristóbal, un paso más en esa “movilidad también” de la economía real.
El cierre de su intervención volvió sobre la convivencia entre ciudad y territorio: “Valladolid es una ciudad que hunde sus raíces en lo rural y no lo hemos abandonado La ciudad no puede olvidar de dónde viene si quiere ser más ciudad”. Y, a ras de suelo, una evidencia: “Para una persona con discapacidad, con movilidad reducida, no hay mayor inconveniente que un bordillo”, de ahí el trabajo en “movilidad horizontal” (rebajes, itinerarios) y “vertical” (ascensores urbanos).
Óscar Lobo: "Hay que buscar decisiones colectivas con planes de empresa"
Óscar Lobo (UGT) situó el debate “en el ámbito del mundo del trabajo” con un dilema nítido: “Cada uno se busca la vida para ir con su vehículo particular a su centro de trabajo… hay que buscar decisiones colectivas con planes de empresa” y un “papel fundamental es de las administraciones públicas, creando un transporte público que nos permita trasladarnos y movernos a nuestro puesto de trabajo”.
El sindicalista puso números sobre la mesa para no perder la perspectiva: el transporte “es el sector que más gases de efecto invernadero genera” y hay “30.000 muertes prematuras por problemas respiratorios”. En el plano estrictamente laboral, “3.000 accidentes in itinere… 50 graves y 10 víctimas mortales”. Conclusión: “Es fundamental implicarnos y buscar decisiones colectivas, sobre todo a los polígonos industriales, para que no solamente el vehículo particular sea el medio que más se utiliza para ir y volver a nuestro puesto de trabajo”.
Además del diagnóstico, Lobo introdujo el ángulo territorial y social que condiciona la movilidad cotidiana. Puso un ejemplo muy concreto: “Pensemos en una persona que viva en Mojados o en Peñafiel, que quiera trabajar en un centro hostelero del centro de Valladolid… con jornadas partidas o la imposibilidad de adquirir un transporte público”. Y sumó una barrera que se repite en el interior: “En el norte de la Montaña Palentina es precisamente el problema de la vivienda [el que] está impidiendo a los trabajadores moverse a vivir a otras ciudades, porque es imposible con los salarios que tenemos”. En definitiva: la movilidad no es solo transporte, hay otros elementos que frenan “movernos con libertad y con autonomía”.
El secretario general de UGT en Castilla y León valoró, asimismo, los procesos de diálogo y los proyectos compartidos con la administración local. Carnero le recogió el guante aludiendo al “trabajo conjunto que estamos llevando a cabo UGT y el Ayuntamiento en la facilitación del acceso a polígonos” —mencionó el de San Cristóbal— y ligó esa colaboración a la licitación de la “campa-aparcamiento para 66 camiones”. Lobo defendió justamente ese tipo de “decisiones colectivas con planes de empresa” para que el acceso al empleo deje de depender casi en exclusiva del coche privado.
Fran Sardón: "Si no hay accesibilidad universal no podemos hablar de movilidad para todos"
Fran Sardón celebró que el congreso hubiese acertado con la inclusión: no “monopolizando asuntos específicos del ámbito de la discapacidad”, sino “dando participación a las personas con discapacidad en asuntos… generales” como la movilidad. Y fue categórico con un principio rector: “Si no hay accesibilidad universal, no podemos hablar de movilidad para todos”.
El dirigente de Impulsa Igualdad dimensionó el alcance: “Si habláramos solo de personas con discapacidad, más del 10% de la población”, pero “si sumáramos a las personas que tienen movilidad reducida estaríamos muy por encima del 25 o el 30% de nuestra población”, lo que afecta a “oportunidades laborales, educativas, asistenciales, sociales, médicas” que requieren de “acceso a la movilidad”. Por eso reclamó aplicar accesibilidad “en el diseño y en la tecnología” “tanto en las ciudades como, sobre todo, en el ámbito rural”, y recordó que en España conviven “diferentes soluciones” (desde la “movilidad regular” al “transporte a la demanda”) sin que exista una “solución definitiva”: hay que ajustar “a la casuística” de cada territorio.
Sardón ató el concepto de accesibilidad a dos herramientas: escucha e innovación. Primero, escuchar a las entidades “para conseguir lo último, que es la convivencia”. Un ejemplo prosaico —pero decisivo—: “incorporar elementos de accesibilidad, por ejemplo, en la Feria de Día de Valladolid que ha permitido que las personas con movilidad reducida hayan podido moverse por espacios que antes no se podían mover” cuando eran ferias. Segundo, aprovechar “las nuevas tecnologías”, pero con criterio (y sin olvidar que aún generan barreras si no se diseñan de forma accesible).
El propio tono del debate reforzó su tesis de la convivencia en la calle: “Pedagogía en cuanto a la convivencia”, pidió, recordando que hay “espacios pensados para el uso de las bicicletas” que ahora comparten superficie “no solo con los patinetes eléctricos” sino con “handbikes, vehículos de movilidad personal que utilizamos las personas con discapacidad”. Reclamó “pedagogía en especial con las asociaciones de ciclistas para entender que tenemos que convivir, compartir los espacios para poder movernos” en la ciudad.
Luis Mariano Santos: "No es lo mismo la movilidad en la Montaña Leonesa que en un núcleo urbano"
El portavoz del grupo UPL-Soria ¡Ya! en las Cortes de Castilla y León y alcalde de Cistierna abrió con una constatación que atravesó toda la mesa: “Nos está mostrando directamente la diversidad que existe hablando de movilidad. Es muy complicado acotarlo simplemente a una parte”. Mientras “el alcalde de Valladolid lo ha centrado en sus problemas urbanos”, él reivindicó una vara de medir que excede el tráfico o la logística: “Para decir que el reto de la movilidad está conseguido habría que ligarlo a la igualdad”, enfatizó, antes de recordar que “no es lo mismo la movilidad en la Montaña Leonesa o Palentina que en cualquier núcleo urbano de esta comunidad autónoma".
La escala del territorio condiciona los márgenes de maniobra: “Es tan inmensa que no puede ser gobernable desde ese punto de vista”, afirmó, para seguidamente bajar al mapa: en su entorno, la recuperación y mejora de la línea de ferrocarril FEVE tendría un impacto social superior al de otras actuaciones, porque “cumple una labor social importante” para pueblos de la montaña palentina, leonesa y burgalesa. También puso un dato áspero: “Desde un extremo de León, por ejemplo, desde Posada de Valdeón a Ponferrada estamos hablando de una distancia de cuatro o cinco horas, estamos hablando donde la movilidad es fundamental y donde prácticamente no se da, no es práctica, y por lo tanto creo que cada uno tiene su peculiaridad y eso es lo más importante, que a veces intentamos tomar decisiones conjuntas y globales para mundos específicos y no tan globales, y yo creo que eso también es importante tenerlo en cuenta y tener en cuenta la opinión de los alcaldes".
En la segunda parte del debate, Santos insistió en que la receta no puede ser única ni complaciente. Avisó contra la “autocomplacencia” al hablar del “transporte a la demanda”: “Fue un avance cuando se empezó”, pero “se ha demostrado del todo insuficiente para garantizar esa igualdad”. Y, aunque felicitó medidas que funcionan en contextos concretos —citó Palencia y el polo de Aguilar de Campoo— recordó que son “muy puntuales y difíciles de trasladar” a provincias como Salamanca, León o Zamora. De nuevo, la conclusión: soluciones “para mundos específicos y no tan globales”, escuchando a “los alcaldes” porque “se les escucha poco” y son quienes tratan a diario con el problema en origen.
Ángeles Armisén: "Soluciones rurales para problemas rurales, soluciones urbanas para problemas urbanos"
La presidenta de la Diputación de Palencia y de la Federación Regional de Municipios y Provincias de Castilla y León hilvanó una hoja de ruta desde la provincia de Palencia que ha ido ganando tracción en la Federación: “Hablamos siempre de comunicar territorios y también hay que pasar a comunicar personas, no es incompatible, es imprescindible”, explicó, tras reivindicar “un proceso de escucha y participación” con alcaldes y tejido local.
A partir de esa escucha, describió tres “movilidades” distintas: urbana, de alfoz y rural. Y pasó a los hechos con ejemplos “transversales” que ya funcionan en Palencia. Primero, la conexión laboral de la Montaña: “una línea transversal, Guardo–Cervera–Aguilar, en la que cumplimos horarios de la gran mayoría de las empresas. Así la población puede mantenerse en su domicilio e ir a trabajar a Aguilar”, con menos emisiones y más salud que el coche. Segundo, dos líneas paralelas “al agua, al Carrión y al Pisuerga”, con parada “en los dos hospitales de Palencia” y final en “la estación de autobuses”, de forma que “desde las ocho de la mañana” quien “necesita atención sanitaria” o “servicios en la capital, puede coger un autobús que va directo a esos servicios”.
Tercero, un programa piloto de proximidad con fondos europeos en “Cerrato (Baltanás), Saldaña y Cervera”: una “plataforma digital en colaboración con los taxistas” que da servicio a una población distribuida “en torno a hasta 30 kilómetros cuadrados” con “viaje subvencionado con un precio fijo”, control de desplazamientos y “un teléfono” para salvar la brecha digital de las personas mayores. “Vamos a evaluar necesidades y resultados” al cierre del programa, señaló.
Ese giro operativo se acompasa con un cambio de paradigma: “de un transporte lineal a un transporte radial”. Armisén fue concreta: “Aguilar va a ser el punto radial y los municipios de alrededor van a ir a Aguilar”, en lugar de depender del “coche de línea” que “para en todos los pueblos” y convierte trayectos de “50 minutos” en “hora y media”, “entonces la gente no lo utilizaba”. La nueva lógica, subrayó, cuadra mejor con “las necesidades de la zona”.
El siguiente melón fue regulatorio y laboral: “Hay que estudiar y avanzar en la regulación de las VTCs en Castilla y León para que esa regulación responda a las necesidades del medio rural”. Además, “hay que estudiar las licencias, hay titulares de licencia que no ejercen, eso no puede ser”, porque “necesitamos profesionales” para que la proximidad funcione. Y remató con una síntesis que ancla toda su propuesta: “Libertad, sí, pero medios para ejercer la libertad, accesibilidad y el reto de ir a un transporte radial que realmente se corresponda con cada uno de nuestros territorios. Soluciones rurales para problemas rurales, soluciones urbanas para problemas urbanos”, concluyó.