Una fundación impulsará el desarrollo económico y social del suroeste soriano
Unas 135 personas y organizaciones vinculadas al territorio constituyen Renacere con un capital social de 30.000 euros que también abre las puertas al norte de Guadalajara

Fundadores de Renacere.
Renacere da nombre a la primera fundación comunitaria de Castilla y León que tiene su ámbito de influencia en el suroeste de la provincia de Soria y el norte de Guadalajara.
Se constituyó el pasado mes de abril en Retortillo y el próximo 28 de agosto firmará con el Centro Internacional de la Cultura Escolar (Ceince), de Berlanga de Duero, un convenio para que el centro se convierta en sede de la fundación. Al día siguiente se celebrará un encuentro en Alaló para poner en común futuros proyectos.
Un total de 135 personas y organizaciones vinculadas al territorio se han unido para dar vida a esta nueva fundación que ha nacido con un capital social de 30.000 euros y con el objetivo de impulsar el desarrollo social, cultural, económico y ambiental de este territorio, «huyendo de la queja y trabajando desde lo que existe», explica el presidente, Carlos Mataix.
Las líneas de trabajo se sustentan en tres pilares fundamentales: apoyar y complementar las iniciativas ya existentes, fomentar la cooperación entre personas y organizaciones y promover proyectos construidos desde las necesidades y oportunidades identificadas por la propia comunidad.
Mataix puntualiza que Renacere no ha llegado «para sustituir a nadie, sino para apoyar a lo que ya existe» y para trabajar junto a las administraciones. «Hay riqueza en esta comarca y aunque la densidad de población es baja», expone el presidente, «llega población nueva a trabajar y cada vez son más los que apuestan por residir largos periodos de tiempo en los pueblos».
Los fundadores proceden de municipios como Berlanga de Duero, Casillas de Berlanga, Castro, Bordecorex, Arenillas, Caltojar, Torrevicente, Tarancueña, Tiermes, Lumías, Retortillo, en Soria, y Bustares (Guadalajara), entre otros. Una zona que se encuentra unida por lazos históricos y también medio ambientales, a juicio de los fundadores de la plataforma.
Carlos Mataix pone el acento en la importancia que va a tener en su trabajo tejer redes sociales activas formadas por personas y asociaciones vinculadas al territorio y de esta forma todas las iniciativas que impulse la fundación se van a realizar de manera participativa y favoreciendo la colaboración, ya que como fundación comunitaria, Renacere se inspira en un modelo basado en la implicación directa de la ciudadanía en la mejora de su entorno y trabajando, además, de manera conjunta.
En estos primeros meses de vida, los impulsores de Renacere han trabajado en «crear comunidad», como así lo expone Mataix con encuentros como el de Retortillo y actividades en otras localidades y que se mantendrán en las próximas semanas.
A partir de ahora, la Fundación comenzará a pensar en proyectos de gran envergadura que sean transversales, que preocupen al territorio y que permitan preservar el patrimonio natural e histórico.
Renacere arranca económicamente con la aportación individual de los socios y una ayuda de la Asociación Española de fundaciones comunitarias que ha permitido contratar a dos técnicos a media jornada. El objetivo es captar fondos públicos y privados para respaldar financieramente futuros proyectos.