TRIBUNA
El caso Guardiola
María Guardiola viene destacando por su populismo, por sus cambios de opinión y por su vergonzante marcha atrás con VOX cuando tras ponerles a parir –como ahora—tuvo que decir aquello de “es imprescindible el respeto, el diálogo y el acuerdo programático con la formación VOX en Extremadura”. Todo para lograr el gobierno que es lo único que le interesa a la PPSOE. Después, cuando VOX le puso los puntos sobre las íes, Guardiola se descolgó convocando las elecciones celebradas el domingo 21-D que no solo la dejan como estaba antes con menos votos –lo que resulta, de entrada, ridículo—sino que brindan a VOX un resultado histórico, doblando escaños, que les obliga a marcar la futura política de la Junta de Extremadura. VOX no debe entrar en ningún gobierno del PP, sino marcar la política de cambio que persiguen todos los ciudadanos que les votan y que les votarán masivamente en el futuro si así lo hacen.
Lo cierto y verdad es que la PPSOE se la ha pegado en Extremadura. El PP pierde claramente su apuesta por la mayoría absoluta para gobernar en solitario mientras su único socio posible, VOX, tiene el doble de fuerza que antes. El PSOE ha hecho el ridículo al servir de tapadera al hermanísimo con la que está cayendo en Extremadura. Una parte de ese descalabro ha ido al PP, otra a PODEMOS, otra a VOX y otra a la abstención. Son habas contadas. La otra posibilidad sería girar a la izquierda y buscar al PSOE –lo que no querrán ni en Ferraz ni en Génova—o incluso a PODEMOS. Guardiola se ha metido solita en la boca de VOX que se la va a comer enterita que es lo que se merece.
Extremadura nos deja una lección difícil de digerir para la PPSOE porque es probable que se repita en las Autonómicas que vienen y en las próximas Generales: el PP no recoge los votos que pierde el PSOE. Son lo mismo, pero su antagonismo de escenario les impide ser vasos comunicantes. La PPSOE ha pasado de 56 a 47 escaños. Pierden muchos votos. Muchos. Es lo normal porque llevan 45 años de políticas nefastas que, poco a poco, van poniéndose al descubierto al resquebrajarse su NODO gracias a streamers y youtubers. La PPSOE está viendo sus máximos en todas las circunscripciones y difícilmente podrá ampliar sus bases electorales. Van a ir de victoria en victoria hasta la derrota final. Una derrota que abrirá el futuro para los españoles que pasa, necesariamente, por dejar atrás a la PPSOE.
Lo del PSOE no tiene nombre. Su dominio en la Junta de Extremadura durante 36 años ha dejado a esa CCAA muy por detrás del resto. Intencionadamente aislada para asegurar su corralito político. Los extremeños, cuando se vieron atrapados, optaron por el PP creyendo que era otra cosa al desconocer la existencia de la PPSOE. ¡Qué son lo mismo, copón! Después, el hecho de que la Diputación de Badajoz se prestara a hacerle el caldo gordo al hermanísimo, con la participación directa del candidato Gallardo, ha dejado a muchos en casa. Por eso no dimite: porque él ha seguido al pie de la letra las directrices de Sánchez y tendría mucho que contar si le defenestraran. La PPSOE lo va a pasar muy mal porque lleva demasiados años engañándonos a todos y su rampante corrupción es ya muy difícil de tapar. Cuánto antes pasemos página, pues mejor para todos.
El ganador de verdad es VOX. El partido ha sabido modernizarse dejando atrás a muchos exaltados para concentrarse en la racionalidad. Lo decía claramente su eslogan de campaña: “sentido común”. VOX no tiene nada de ultraderecha y sí mucho de ultranecesario para superar, entre todos, el Régimen de la PPSOE. VOX es la apuesta racional. Su política se está racionalizando a pasos agigantados y persigue cosas que, sin la polarización que imprime constantemente la PPSOE, aceptaría una amplia mayoría de los españoles. A VOX solo se queda pasar el control de credibilidad, es decir, ejecutar su programa electoral, en la medida de su fuerza política, sin contradicciones, sin incoherencias y, sobre todo, sin corruptelas. En cuanto los españoles se den cuenta de que VOX es de fiar, sabiendo que la PPSOE no lo es, les votarán masivamente y todos podremos salir juntos de este nefasto Régimen de la PPSOE. Lo haremos con la única arma que tenemos: el voto. Todo lo demás ha sido colonizado por la PPSOE. Vota por quien quieras, pero por favor no votes a la PPSOE. Es la única manera de cambiar de vida y de país.