TRIBUNA
El silencio de los peperos
Vivimos en un mundo de ruido. Los medios nos zahieren con noticias trufadas de sesgos para mantenernos constantemente polarizados y aturdidos. No tenemos la quietud ni el tiempo necesarios para reflexionar sobre la ominosa gestión de la PPSOE. Solo el parón acordado por aquella comisión de expertos en la que solo estaba Fernando Simón nos brindó el reposo necesario para hacernos preguntas y buscar respuestas. Así, vislumbramos que ‘la PPSOE’ existe, que no es ninguna tontería. Que estamos en manos de una oligarquía política y económica que presenta al PP y al PSOE como dos fuerzas antagónicas, cuando son complementarias y están absolutamente interconectadas –una suerte de ying-yang político— para conseguir confundir y someter pacíficamente al Pueblo. Quizás, por eso, lo que genera la oposición en el fondo solo es un estruendoso silencio: el silencio de los peperos.
No podemos callar ante la descomposición económica. Se presentan como la locomotora europea cuando tenemos las peores ratios de productividad, paro, inversión… que nos conducen a la ruina económica y, con ella, a la ruina de todo lo demás. En Cuba, Argentina y Venezuela lo han vivido antes. Los récords anuales de recaudación impositiva no consiguen domeñar ni el déficit ni la deuda pública. ¿Dónde está nuestro dinero? Nadie responde a las preguntas clave mientras las pymes se hunden y los autónomos desaparecen. Solo ganan dinero de verdad, las franquicias multinacionales con tentáculos en el gobierno. El despilfarro continúa, gobierne quien gobierne, y el sector público se extiende como una metástasis cancerígena sin que nadie le ponga freno. Cambian las caras, pero la política continúa sin cambios y todos permanecen calladitos.
No podemos callar ante la descomposición política. No existe representación directa, ni mandato electoral. Esa oligarquía ha interpuesto a los partidos, a la PPSOE, entre ellos y el Pueblo. El Régimen de la PPSOE no es democrático, lo crees así porque estás adoctrinado desde pequeño. Es un franquismo con chaqueta de pana. Da igual a quien votes. Da igual quien gane. La política no cambia y los resultados tampoco. Los sucesivos pactos –el dichoso consenso—solo sirven para mantenerlos en el Poder. Han colonizado todas las instituciones y laminado cualquier contrapoder. Nadie puede oponérseles desde dentro. ¿Esto es democracia? Claro que no. Además, han levantado barreras de entrada a la Política, con la ayuda de los grandes grupos de comunicación subvencionados, de forma que resulta casi imposible disputarles el voto. Quienes lo consiguen, o llegan patrocinados para servirles, o corren el riesgo de ser catequizados en poco tiempo.
Aquella ‘decisión del experto Simón’ acabó en una declaración de inconstitucionalidad y ¡no pasó nada!, dejando muy clarito que la PPSOE no se sujeta ni a la Ley ni a la Constitución. Su voluntad política está por encima de todo y no le rinde cuentas a nadie, amén de resultar asombrosamente irresponsable. ¿Esto es el Estado de Derecho? Ni existe Estado de Derecho ni Estado del Bienestar. Lo que existe es un Derecho de Estado y un Bienestar del Estado –de los imperantes y su séquito—que campa por sus respetos e intercambia votos por subsidios –por eso las Pensiones no se tocan—para mantenerse en el poder y.… todos permanecen calladitos.
No es que estemos ante un gobierno corrupto --que también— sino ante un sistema corrupto. El Régimen de la PPSOE lo es de corrupción al por mayor y no podrás detenerlos a menos que dejes de votarles. Si fueran fuerzas opuestas, veríamos cambios, incluso bandazos, en la acción de gobierno. Sin embargo, sus políticas son prácticamente iguales (véase, por ejemplo, lo del MERCOSUR). Nada cambiará hasta que tú, con tú voto –la única baza que te queda en este juego—, decidas apostar por otros partidos. "Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra”. Esta es la divisa de un PP que espera agazapado para heredar al PSOE. No piensa hacer nada ni antes ni después. Permanece calladito porque en boca cerrada no entran moscas. Si los silentes peperos entran a gobernar, dónde sea, todo seguirá igual. ¡Es la PPSOE, amiguitos! No hay bipartidismo que valga, sino un trasunto del partido único que tanto admiran en los ‘regímenes democráticos’. Lo único que cambia es quien detenta la llave de la despensa. Si les sigues votando, su tiovivo seguirá girando en tú contra y te exprimirá como a un limón. No te quedes en silencio, tú no. Habla en las urnas dejando de votar a la PPSOE. Es la única manera de cambiar las cosas.