Heraldo-Diario de Soria

QUINTA ESQUINA

Rubén García: "Hay muchos romanos y escipiones sueltos por ahí"

«Somos nacionalistas; si Soria tuviera idioma propio, no habría quien nos aguantara»/«Seríamos más felices sin tantas necesidades»

Rubén García-Diego Mayor

Rubén García-Diego Mayor

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Redacción
Soria

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Su barba empezó numantina y ahora es suya; su gesto es suyo pero se hunde, combativo, en la gesta donde la tierra se engrandece. Numancia nace mientras el feroz general resiste. Atiende por Rubén García Martínez (Soria, 1977) a veces; otras por Retógenes. A ambos importa la batalla; lo demás -incluso el mito- son sólo palabras.

Pregunta.-¿El jefe numantino sabe quién es Rubén?

Respuesta.-No, no lo sabe; está preocupado por salvar a su pueblo, una situación muy comprometida.

P.-¿Cómo seríamos si no hubiéramos perdido aquella última batalla?

R.-Qué difícil. Hay gente que piensa que seguiríamos siendo un reducto, creo que si no hubieran sido vencidos por la fuerza, la cultura romana se hubiera impuesto a la celtíbera.

P.-¿Qué historia reescribiría?

R.-La historia de Numancia pero no la pasada. Es tan potente, que ha perdido fuerza en nuestras páginas de la historia presente. Desde hace 20 años se ha diluido, antes fue referente en muchos aspectos.

P.-¿Por qué diluido?

R.-Por los micronacionalismos. Los niños aprenden los ríos que pasan por su casa y no historia de España.

P.-Pero si no hay más nacionalista que un soriano...

R.-Estoy de acuerdo.

P.-¿Cómo explica el como somos?

R.-Somos nacionalistas, si tuviéramos idioma y escritura propia no habría quien nos aguantara.

P.-¿Es lo mismo sentirse soriano que numantino?

R.-No, hay mucha gente soriana a la que la historia de Numancia no le llega. Se puede ser soriano y no ser celtíbero. Yo soy soriano.

P.-Un par de palabras para gritar.

R.-No, te voy a decir dos frases: «Eres arrogante, romano». (¿Piensa en alguien?) En Escipión. Y del mundo actual también. Hay muchos romanos y escipiones por ahí, cada vez más. La cultura romana tuvo muchos paralelismos con lo que está sucediendo ahora, traiciones, intereses, mucha alta política... Y ésta: «Uno a uno todos somos mortales, juntos seremos eternos».

P.-¿Por qué la historia si es pasado y no debe condicionar el futuro?

R.-De los errores se aprende y el pasado proporciona información.

P.-Un valor que hayamos perdido.

R.-Aunque ahora se está recuperando, en Soria se ha perdido el trabajo en grupo. Los numantinos tuvieron que juntarse y hacer una piña común para combatir a ese imperio que venía a amenazarles. Cada uno hemos hecho la guerra por nuestra parte y ahora hay una corriente nueva, empresas que se juntan...

P.-Soria suena soso. ¿Y si cambiamos el nombre por Numancia’?

R.-Hubo una corriente que lo quiso hacer. Sería más épico pero a mí Soria me encanta como nombre.

P.-¿Votaría un numantino o haría la guerra por su cuenta?

R.-Los numantinos votaban. Elegían a su jefe por la aclamatio... Votaban gritando pero votaban.

P.-¿A qué no se adapta alguien tan versátil como usted?

R.-A la hipocresía, no la entiendo y me fastidia. Y al cainismo, ‘yo no hago nada y al que hace lo critico y desprestigio’. Esto es muy soriano.Todos los sorianos sabemos que somos así.

P.-Va a morir el sábado (la entrevista es el jueves 5).

R.-Sí, pero no hagas ‘esponías’... No es que lo sepa, sino que lo deseo. De los actores, la gente prefiere morir a ser esclavo e irse con Escipión. Es el ansia del guerrero.

P.-¿A Numancia le hace falta Soria o al revés?

R.-A Soria le hace falta Numancia. Soy de la opinión de que si Numancia hubiera caído en Cataluña o en cualquier otra provincia con recursos, sería un referente mundial. Estaría más explotada de lo que está.

P.-¿En qué episodio de las guerras le gustaría reencarnarse?

R.-Te diría Retógenes, pero es el final, el no tener futuro. Quizá en el de Mancino, en el que los romanos se ven hasta humillados. Mancino desnudo ante Numancia.

P.-Cuénteme desde donde le toca cómo seríamos más felices.

R.-No teniendo tantas necesidades. Eran más felices los numantinos del cerro que los garreños que vivimos ahora en la loma. Ellos no tenían tantas necesidades.

P.-¿Numantinos por exceso o endéficit?

R.-En déficit. Necesitamos muchos más espíritus guerreros que reivindiquen su tierra, no de boquilla. Hay que coger la espada y el escudo y hay que ir a la batalla.

P.-Un mensaje o dos a modo de lección de la caída de Numancia.

R.-El espíritu de lucha y la unión. No siempre ganan pero reconforta.

P.-¿Qué se llevaría al pasado numantino?

R.-La metralleta y así lo tendríamos todo solucionado. (Ríe) Nada. Cada época tiene que convivir con sus recursos.

P.-¿Qué pregunta le haría al último numantino con vida?

R.-Si fue feliz, si estuvo contento con lo que hizo...

P.-¿Y al primer romano que pisó la ciudad conquistada?

R.-Enhorabuena ‘chavalote’, te has cargado una cultura.

P.-Cuánto mejor nos iría independizados, dicen.

R.-Por supuesto; hay que empezar a ser numantinos y cerrar fronteras.

P.-¿Por qué sí o por qué no pactarían un celtíbero y un romano?

R.-Sí, porque es la única forma que tienen de salvar a su pueblo. Los numantinos pactaron muchas veces con los romanos, pero los romanos rompieron sistemáticamente todos los pactos.

P.-A modo de despedida...

R.-Libertad.

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