Heraldo-Diario de Soria

PATRIMONIO

Una década del domingo que desplomó y 'resucitó' la muralla de Soria

El derrumbe de la muralla de Soria en el Domingo de Pascua de 2013 impulsó la puesta en marcha de medidas para consolidarla y recuperarla dentro de un proyecto que hoy sigue revalorizando la estructura

Derribo de edificios anexos a la muralla de Soria tras los derrumbes de 2013. HDS

Derribo de edificios anexos a la muralla de Soria tras los derrumbes de 2013. HDS

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El Domingo de Pascua de 2013 marcó un antes y un después para la muralla de Soria. Un derrumbe en la zona de la plaza del Vergel evidenció su preocupante estado, llevó a demoler viviendas anexas y puso sobre la mesa la necesidad de intervenir. Hoy el proyecto avanza a buen ritmo y cada vez sorprende y gusta más lo que se va descubriendo. Pero antes hubo que escuchar la voz de alarma en forma de cascotes. Fue un suceso que ha acabado convirtiéndose en un rescate. Tanto, que la estructura ha salido de la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra y ya se puede 'presumir' de ella de cara al turismo. Pero primero hubo que llevarse un buen susto.

El calendario numérico dice que han pasado unos días más aparte de los diez años; el católico, que desde entonces se han celebrado diez Domingos de Resurrección. Lo cierto es que un día por lo general con tintes festivos dejó una honda preocupación en Soria. La muralla comenzaba a caer. No hubo víctimas, pero la mera posibilidad obligó a intervenir de urgencia.

Esto ocurrió el último día de marzo y abril comenzó movido. En el mismo mes tocó vallar el callejón entre la plaza del Vergel y la Cuadrilla de La Mayor, retirar los cascotes y ponerse manos a la obra para demoler un par de viviendas adosadas a la muralla por Puertas de Pro. Lo primero era contener el riesgo, pero además se plantó una semilla.

La vigilancia aumentó y también cierta polémica. La muralla de Soria era un 'muerto' que tenía pinta de costar mucho dinero, con lo cual comenzó incluso un debate sobre su titularidad. El 15 de abril, de madrugada, cayeron algunas piedras más. El 18 de noviembre de 2013 el Senado aprobó una moción instando a su rehabilitación y en febrero de 2014 nuevos desprendimientos, en Santa Clara y en el paño afectado en 2013, terminaron por despertar las alarmas. Había que hacer algo.

Primero se adjudicaron unos trabajos en la zona más conflictiva en febrero de 2015. Tras numerosos análisis se optó por atajar la situación con una cuantiosa inversión por fases que recuperase de forma integral la muralla de Soria. Hubo intentos, algunos fallidos y otros finalmente exitosos, de implicar el famoso 1,5% Cultural del Gobierno. Se comenzó por San Ginés y el tramo del río Duero, hoy una realidad finalizada y que ha cambiado la cara a la entrada de Soria. 

Después llegó el turno del Castillo, donde aún hoy se trabaja. Hay restos que parecen confirmar la existencia de una judería, muros que se hunden mucho más allá de lo esperado y la sensación de que aquellos muros tirados durante la Guerra de la Independencia resulta que tenían mucho más por mostrar.

¿Se hubiese impulsado una actuación tan ambiciosa sin aquel derrumbe? ¿Seguiría la muralla en buena parte oculta? ¿Fue aquel Domingo de Resurrección de 2013 clave para 'revivirla'? Preguntas con respuesta hipotética, pero que parecen apuntar a que aquellos cascotes y pedruscos caídos por el suelo hace diez años acabaron siendo los cimientos de algo mucho más positivo para la imagen de Soria.

 

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