Ni en una, ni en dos: el santo al que se echa en falta en las iglesias de Soria
Su fama es mundial pero nunca ha conquistado la provincia, donde no es un santo de devoción común en templos, aunque sí en los comercios

Una de las imágenes de San Valentín.
Es uno de los santos con más fama mundial, pero en Soria no se le puede rezar teniéndolo en frente. Su imagen no se encuentra en el altar central, ni en hornacinas de capillas laterales de iglesias. Tampoco da nombre a ninguna romería, ni es titular de alguna ermita del medio rural de Soria. San Valentín no aparece por ningún sitio, al menos en las parroquias de la provincia, donde "no es un santo de devoción común", argumentan desde la Diócesis de Osma Soria.
Eso sí, San Valentín se adueña esta semana de restaurantes, joyerías y otros comercios, floristerías y cualquier establecimiento de Soria con un detalle con que obsequiar a la pareja. El gusto es de cada uno y el precio, cuestión del bolsillo. El santo del amor por excelencia no está en las iglesias, pero lleva años en los anuncios del Corte Inglés.

Los árboles, eternos sufridores del amor, o desamor, humano.
Poco se sabe de seguro sobre la vida de este santo fuera del hecho de su martirio, aunque sigue siendo reconocido como tal dentro de la Iglesia. Quizá por ello, el calendario litúrgico no celebra San Valentín este 14 de febrero, sino a los Santos Cirilo y Metodio, según ACI Prensa, Agencia Católica de Información.
Y es que hasta 1969 la festividad en cuestión se celebraba por la Iglesia Católica el 14 de febrero en el calendario litúrgico, hasta que tras el Concilio Vaticano II se reorganizó el calendario del santoral y se retiró su celebración. Pero sigue formando parte del martirilogio de la Iglesia.
Hay hasta tres santos mártires del mismo nombre, San Valentín, que fueron ejecutados en tiempos del Imperio Romano. En torno a ellos figuran dos leyendas de la Edad Media.
- Una habla de que la fiesta empezó a asociarse con el amor a raíz de la historia de San Valentín, quien habría sido ejecutado un 14 de febrero al no querer renunciar al cristianismo y haber casado a soldados en secreto después de que el matrimonio de soldados profesionales fuera prohibido por el emperador Claudio II. "Según dice una tradición, San Valentín arriesgaba su vida para casar cristianamente a las parejas durante el tiempo de persecución. Por fin entregó su vida en el martirio, que es la máxima manifestación del amor", suscribe la citada agencia.
- Otra está ligada a una costumbre asociada a este día y tiene su origen en la creencia común en Inglaterra y Francia durante la Edad Media de que el 14 de febrero (a mediados del segundo mes del año) las aves comienzan a aparearse. Razón por la que el día se considera de los enamorados, que escribían postales en esa jornada.