Empresa
Agro Care, la multinacional neerlandesa que quiere crear 1.100 empleos en Soria e invertir 360 millones plantando tomates
La firma se enfrenta al desorbitado precio de los terrenos en Garray, de hasta 150.000 euros por hectárea, de las 160 necesarias, y a los problemas de la potencia en la electrificación, un mal endémico de la provincia

Imagen de un invernadero de Agro Care.
Una multinacional neerlandesa prevé invertir 360 millones de euros y crear en sus diferentes fases hasta 1.100 puestos de trabajo en Soria a través del cultivo de tomates en un macroinvernadero con unas instalaciones de 160 hectáreas, según adelantó Ser Soria y pudo confirmar Heraldo Diario de Soria.
La firma hortícola, que según ha podido saber este medio es Agro Care, que cuenta con presencia en Países Bajos, Marruecos, Francia, Túnez y Brasil, una de las más potentes de Europa, se ubicaría en Garray, al lado del Parque Empresarial del Medio Ambiente (PEMA), entre el polígono y el aeródromo, según reconoció el presidente de la Diputación Provincial, Benito Serrano. Las negociaciones duran ya un año y este mismo lunes se produjo una reunión con los actores involucrados en esta operación empresarial de una enorme envergadura, la más importante del siglo.
Caso de llevarse a efecto la actuación, que ahora mismo está bastante complicada, la firma se convertiría en la empresa privada más importante de la provincia en número de trabajadores cuando vaya superando las diversas fases de construcción y ampliación, superando el millar de empleos.
Sin embargo, el proyecto, pilotado a tres bandas por la Diputación, la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Garray, se enfrenta a dos dificultades muy importantes para su viabilidad. Por un lado, los terrenos no son propiedad de las administraciones. La Junta de Castilla y León aportaría 25 hectáreas que resultan muy escasas para un proyecto de esa magnitud, y el resto de parcelas pertenecen a propietarios privados que han puesto muy caras las expectativas de venta, según aclaró el propio Serrano.
«Nos están pidiendo 150.000 euros por hectárea cuando en viñedos de Ribera del Duero los están vendiendo por 6.000 o 7.000 euros, una cantidad a la que no se puede hacer frente», explica el presidente de la institución provincial.
Tampoco se puede encaminar el proyecto hacia una declaración de interés general que conllevaría a una expropiación forzosa porque «la multinacional necesita con urgencia los terrenos para empezar a cultivar ya, y hay que ser muy garantes en este sentido. El trámite sería mucho más largo y no hay tiempo, por lo que llegaríamos tarde».
El segundo gran problema al que se enfrenta Agro Care, que ve con muy buenos ojos la demarcación junto al PEMA, especialmente por la planta de energía de biomasa de Gestamp y por el aeródromo de Garray, es la falta de potencia de electrificación en la zona, un mal endémico que padece la provincia cada vez que algunas empresas quieren implantarse en el territorio.
En este sentido, Serrano es consciente de las carencias con las que cuenta la provincia en este apartado. Sin embargo, no arroja la toalla. «Estamos hablando de una inversión enorme y de una cantidad muy importante de puestos de trabajo. Una oportunidad que vamos a buscar como sea, aunque también somos conscientes de los problemas a los que nos enfrentamos».
El proyecto incluye también la posibilidad de desarrollos inmobiliarios y de servicios para dar cobertura al millar de empleados que pretende alcanzar. La otra cara de la moneda es que Agro Care ya parece haber elegido destino en caso de que fracase el proyecto en la provincia, y su destino sería Marruecos, concretamente Tánger, según reconoció el propio presidente de la Diputación.
Las negociaciones, sin embargo, se mantienen y la firma neerlandesa ha elegido esa zona de Soria por las especiales circunstancias de clima, altitud y riego, al encontrarse junto al río Duero. Además, el propio Parque Empresarial del Medio Ambiente también le asegura las opciones de desarrollo y de I+D+i.
Pero más todavía. Agro Care se interesó en su día por la posibilidad de comprar el invernadero de Ondara para la plantación de sus tomates, aunque la idea fue finalmente desechada. Esta pretensión cuadra también con los intentos de Ondara de buscar un cultivo alternativo en su invernadero, e incluso en las reuniones de seguimiento del ERTE se puso encima de la mesa la posibilidad de que una de las alternativas fueran precisamente los tomates.
La alcaldesa de Garray, María José Jiménez, quien ha firmado un acuerdo de confidencialidad sobre este proyecto y que eludió ofrecer más datos económicos, sí que desveló que septiembre es la fecha tope en la que la multinacional neerlandesa decidirá si invierte definitivamente en Soria o se lleva su mayúsculo proyecto económico al norte de África. «Es el plazo que nos hemos dado y confío en que ese momento se nos pida licencia de obra. Es un mes clave en el que se decidirá el futuro».