ENTREVISTA. BLANCA GARCÍA. Directora general de la Fundación Caja Rural de Soria
«Hemos de sacar pecho de lo que tenemos en Soria, que es mucho y muy bueno»
Caja Rural de Soria está inmersa en un proceso de cambio, «muy trabajado», y su actividad no financiera tendrá una única coordinadora. Será una realidad en torno a octubre

Blanca García es la nueva directora general de la Fundación Caja Rural de Soria.
Caja Rural de Soria anunció hace meses que emprendía un camino de cambios. En su área no financiera ya se ha concretado. Blanca García Gómez será la encargada de aglutinar en una única Fundación las actividades de Impulso Territorial, Salud y Bienestar, Ciencia y Educación y el área Social de la entidad. García, ya veterana consejera de la Caja, quien fuera decana de la Facultad de Ciencias Empresariales y del Trabajo, responsable de la Cátedra de Caja Rural en la Universidad, toma las riendas del carro de cuatro ruedas y pone en marcha su visión proactiva ante el futuro. Asegura que es cuestión de buen marketing saber vender las bondades y oportunidades que ofrece Soria. Se acabó el victimismo.
Pregunta. ¿Cuál va a ser su misión como directora general de la Fundación Caja Rural de Soria?
Respuesta. Coordinar todo el trabajo que realizan las fundaciones, toda la actividad no financiera de la Caja. Aúna la labor de las antiguas Fundaciones Científica y Soriactiva, pero también engloba la labor de la Cátedra de Innovación y Conocimiento, que llevo coordinando desde su fundación en la universidad, y también todos los convenios y patrocinios que financia y sustenta la Caja.
P. ¿Afán continuista o rompedor?
R. Continuista. Hay que empezar a construir a partir de la herencia recibida. Evidentemente, al incorporarse personas nuevas habrá cosas nuevas, pero siempre con afán de respetar y valorar toda la herencia recibida de nuestros predecesores. En el caso concreto de la Cátedra, que es de la que yo me ocupo, que tiene ocho años de vida, funciona bien, y aunque cada año se puedan hacer algunas actividades innovadoras, el grueso es continuista.
P. ¿Cuáles son sus planes, por dónde le gustaría empezar?
R. Lo primero que tenemos que hacer es rematar los estatutos que son la gobernanza de la Fundación, y sobre todo es muy importante perfilar las personas que van a estar al frente de cada una de ellas en las cuatro grandes patas que va a tener, que van a ser Impulso Territorial, Salud y Bienestar, Ciencia y Educación y la pata Social. En la primera ya está porque va a ser José Miguel Encabo, que ya está trabajando con Anselmo García. Hay que pensar que Impulso Territorial conlleva todo el trabajo que realiza Soriactiva, que no es poco, todo relacionado sobre todo con el sector primario. En el caso de la Cátedra voy a seguir yo, pero en las otras dos está por decidir. Después de eso yo quiero trabajar codo con codo con esas personas y contar con su experiencia y sabiduría para poder mirar al futuro desde un punto de vista continuista. A mi no me gusta ser reactiva sino proactiva, tratar de ver venir las cosas y no tener que adaptarme sino estar preparada. En ese sentido, me gustaría avanzar en temas de ciencia, aunque ya lo estamos haciendo, pero hacer un impulso mayor, ver de qué manera se puede poner en valor el sector primario porque me preocupa mucho el problema de la despoblación y del relevo generacional, que en el caso de empresas de corte familiar o en explotaciones agrícolas y ganaderas es tan grave. Entiendo que situando el foco y tratando de poner en valor este sector, quizás podamos aportar nuestro granito de arena. En el resto, continuar escuchando a la sociedad, seguir con los ojos muy abiertos para ver qué nos demanda y poder ofrecérselo. Y también hacer partícipes a las zonas de expansión.
P. ¿Esas dos personas que faltan por asignar están seleccionadas?
R. Yo tengo los nombres en la cabeza. Después de San Juan yo quiero reunirme y poner ya esos dos nombres. A partir de ahí tenemos que constituir el nuevo patronato, pero estamos en un momento un poco complicado porque primero tenemos que decir adiós a las dos fundaciones que existen a día de hoy y constituir la nueva y eso nos va a llevar unos meses de trabajo. Espero tenerlo todo para finales de octubre o principios de noviembre y poder presentar ya lo que es la Fundación con su patronato y sus cuatro cabezas visibles.
P. Pero el equipo continúa trabajando.
R. Sí, no vamos a parar, continuamos haciendo cosas. En el caso de la Cátedra, por ejemplo, ahora sí que estamos un poco más parados porque llega el verano pero los proyectos de investigación siguen su marcha, los investigadores apenas paran 15 días en verano. La sociedad sigue teniendo sus necesidades, siguen surgiendo proyectos y tenemos que escucharlos.
P. ¿Cómo le dieron la noticia?
R. Fue hace unos meses. Me lo propuso Carlos Martínez, el presidente, y para mí fue un momento de shock porque sé que es un proyecto muy ilusionante, muy bonito, pero de una gran envergadura y responsabilidad. Tuve que sopesar cómo coordinarlo con mi labor en la universidad, que es mi vida. El trabajo que tengo en la universidad para mí es fantástico. Yo me levanto todos los días con ganas de ir a trabajar. Después de un tiempo de reflexión, vi que había equipo, que tenía apoyos, la idea fue muy bien recibida por el consejo rector, que para mí era importante porque quería que todo el mundo opinara y dijese si les parecía adecuado.
P. Es un momento de cambio para la Caja en general porque también se está en proceso de relevo en la presidencia.
R. Sí, se junta también el relevo de la presidencia, cambios en el equipo directivo, en las fundaciones. Aunque desde fuera pueda parecer que es un momento rompedor, se lleva trabajando mucho tiempo en todo esto, de forma discreta, y tratando de recibir la formación necesaria las personas que pueden perfilar ese futuro relevo. En mi caso, por ejemplo, ya son bastantes años dentro del consejo y de la comisión ejecutiva, conociendo los mimbres, liderando la Cátedra, por eso el hecho de que yo esté aquí no es de repente, he tenido todo un proceso de formación y de conocimiento. Lo mismo pasa en el resto de los ámbitos.
P. ¿Algún consejo de sus predecesores?
R. Con Juan Manuel Ruiz Liso no he estado porque viaja, tiene su familia, y no he tenido la oportunidad de estar con él. Con Anselmo García sí. Son muchos años trabajando y aprendiendo de él. Es una relación de amistad. Es una persona muy generosa, se ha volcado en el proyecto de Soriactiva desde su fundación. No me ha dado más consejo que el que he podido aprender durante todo el tiempo que he trabajado con él. Sé que siempre voy a poder contar con su ayuda.
P. ¿Cómo ve la situación de Soria? Habla de la preocupación de la despoblación, del relevo generacional... ¿Qué hace falta para mejorar?
R. Es un problema muy complejo, muchos elementos que se interrelacionan. Hay una tendencia social a vivir en las ciudades y es como un embudo que se nos lleva por delante y cada vez tenemos menos servicios... Se están haciendo esfuerzos pero yo creo que esta sociedad necesita un cambio, necesita observar, ponerse a pensar y entender que todo no se cuece en Madrid, en las grandes ciudades, hay otros lugares maravillosos donde la calidad de vida es esencial y donde se puede vivir de manera fantástica. Para mí el principio del fin es cuando los jóvenes se van a estudiar fuera, es muy difícil que después esa persona vuelva. ¿Cómo revertir eso? Son ya 30 años en la universidad, viviendo esto y tratando de poner soluciones, pero es muy difícil luchar contra esa cultura familiar que imprime que es mejor estudiar fuera, por poner un ejemplo que yo conozco de cerca. Te da tremenda tristeza cuando una persona de Soria se va a estudiar Traducción o ADE, que tiene aquí, también porque la calidad de la formación, cuando más reducido es el grupo, es mejor. Lo que podemos hacer es tratar de educar y transmitir a la sociedad, sacar pecho de lo que tenemos en Soria que es mucho y muy bueno, desde la calidad de vida, la cantidad de recursos, un lugar estupendo para criar a tus hijos, y para trabajar, porque, además, hoy en día con las nuevas tecnologías podemos hacerlo casi desde cualquier lugar. Es una labor de marketing que es un auténtico reto. Creo que hay que unir fuerzas, que las alianzas son un punto de partida, y seguiremos empujando en diferentes ámbitos. Es luchar contra una tendencia social que estoy segura que revertirá porque todo es cíclico, pero de momento hemos de aguantar el tirón.
P. ¿Soria es tierra de oportunidades?
R. Yo creo que sí. A mí me llaman empresas. Hace unos días, sin ir más lejos, recibí la llamada de una antigua alumna pidiéndome dos personas con perfiles de Relaciones Laborales para trabajar en Soria. Continuamente recibimos peticiones. Tenemos un paro bajísimo. Ya hemos comprendido que el victimismo no nos lleva a ningún lado. Yo recuerdo cuando estudiaba en Valladolid que nos decían, ya están los sorianos con su victimismo, y me daba muchísima rabia, porque yo nunca lo he pensado así. Que no tenemos tanto comercio como en Madrid, vale, pero allí no tienen un buen aire para respirar. Creo que el mensaje ha de ir calando como una lluvia fina y estoy convencida de que la sociedad lo va a entender.
P. ¿Qué puede hacer la fundación que dirige para conseguirlo?
R. Nosotros ya hemos empezado a trabajar desde que se creó la Cátedra, que fue uno de mis objetivos, que es colaborar todo lo que podamos para retener el talento. Lo hemos hecho con una campaña de becas de investigación que han ayudado a que investigadores puedan desarrollar su carrera profesional en Soria, poniendo nuestro granito de arena para que se lean tesis doctorales y eso es una cantera de futuros profesores. Es poco pero como una bola de nieve que va a ir creciendo. También hemos insistido mucho en el contenido de los proyectos porque buscan la sostenibilidad. Contribuimos para retener y atraer talento, ofrecer a la juventud un lugar donde trabajar y con recursos.
P. ¿Y Soriactiva muy centrada en el sector primaria y la Científica en la salud?
R. Sí, el apoyo que presta Soriactiva tiene un valor incalculable, con toda la tramitación y burocracia a las que obligan los tiempos de hoy. Dentro del ámbito de la salud, todo lo que es dieta mediterránea pone a Soria en el mapa. Como el apoyo de los proyectos del sector primario ganadero, que posibilitan que tengamos una gastronomía que es súper valiosa y eso también nos pone en el mapa. Hace que la marca Soria crezca en número de seguidores y que de esa manera, apetezca a la gente visitarnos. Cuando se conoce un lugar se valora y puede dar lugar a plantearse vivir en él. Con todos estos apoyos, lo que conseguimos es atraer visitantes y hay que poner toda la carne en el asador y ofrecer lo mejor de nosotros mismos para que a quienes nos visitan les queden ganas de volver y nos puede ayudar a revertir esta situación.