Patrimonio
El retablo bordado de un pueblo de Soria que 'restauró' un obispo soriano de Castellón y hoy luce en Chicago
Retablo de la Virgen y el Niño partió de El Burgo para iniciar un periplo que le ha llevado por Londres, Nueva York, Sitges, Miami y, finalmente, la ciudad del viento

Detalle del retablo bordado de la Virgen y el Niño
Londres, Nueva York, Sitges, Miami o Chicago son algunos de los sellos que figuran en el 'pasaporte' del Retablo de la Virgen y el Niño, una pieza destacada del patrimonio soriano que hoy luce en Estados Unidos. Fabricado en el siglo XV se puedo admirar en la capilla de San Pedro de la Catedral de El Burgo de Osma y precisamente, un insigne burgense, el obispo Casimiro López Llorente (diócesis de Segorbe-Castellón) propició que se realizaran labores de restauración hace un par de años.
La curiosa historia de este retablo bordado esta recogida en el proyecto Nostra et Mundi que impulsan las Cortes de Castilla y León para recopilar el patrimonio de la Comunidad que está fuera de sus fronteras. La ficha está elaborada por Cristina Borreguero Beltrán.

Vista completa del retablo.
"Originariamente, el retablo estuvo ubicado en la en la capilla de San Pedro en la catedral del Burgo de Osma. Su origen se remonta al tercer cuarto del del siglo XV, coincidiendo con el obispado de Pedro García de Montoya 1454 entre 1475 (Davison, 1968). No estuvo elaborado por encargo del obispo, si no que fue comprado una vez finalizado. Ello se justifica a través de la forma en la que el artista dejó sin rellenar los huecos dejados para colocar los blasones y las zonas para las inscripciones" explica añadiendo que "de esta forma, el futuro comprador podría personalizarlo". Borreguero destaca que "según la técnica y materiales, se estima que el origen del retablo sea la Fábrica de Ornamentos de Calatañazor, a la que el obispado solía recurrir para adquirir nuevos adornos para sus centros religiosos (Cabré y Aguilo, 1929)".
La recopilación de Nostra et Mundi revela que el retablo "constituyó un adorno del obispo a la catedral un año antes de su muerte en 1475" y que posteriormente, a finales del XIX, "se encontró el retablo almacenado en malas condiciones tras la capilla de Nuestra Señora del Espino". "Entonces se arreglaron con tapices de calidad similar almacenados también en la capilla", explica.
La autora refleja que la obra volvió a ser restaurada a principios del siglo XX. Su recorrido por el mundo empezaría en 1916 cuando fue vendido a Lionel Harris, un anticuario londinense, fundador de The Spanish Art Gallery, que vendió la obra a French and Company en Nueva York. Años después fue adquirida por Charles Deering y trasladada a Florida. En 1927 tras la muerte de Deering, la obra fue donada al Art Institute of Chicago (Davison, 1968).
Hace un par de años la pieza fue nuevamente restaurada con la colaboración de la diócesis de Segorbe-Castellón, al frente de la que figura el burgense Casimiro López. La propia diócesis explicaba en un comunicado que "la Diócesis de Segorbe-Castellón ha colaborado en el estudio de la restauración y publicación del retablo bordado de El Burgo de Osma (siglo XV), ubicado en el Art Institute of Chicago (EEUU)" y añadía "el retablo de Don Pedro de Montoya, obispo de Osma (1453-1474), es el mayor ejemplo de retablo gótico bordado conservado en España."
En su comunicado la iglesia de Segorbe remarcaba que "el retablo se sometió a un dilatado proceso de conservación, restauración y documentación técnica en el Abegg-Stiftung, museo y centro de restauración de textiles antiguos situado en Suiza". Admás, un taller internacional "se centró en el concepto y la técnica del retablo, así como en su contexto histórico y artístico".
"Los ensayos de los especialistas sitúan esta obra maestra de un donante ambicioso en el medio artístico de la Castilla del siglo XV, participando la Delegación diocesana de Patrimonio en la documentación y comparativa de la obra con otras piezas del arte del bordado en la Corona de Aragón, en la Catedral de Segorbe y de la Cartuja de Valldecrist", concluyen.