Sociedad
Expedición balear en Soria para localizar a Jaume IV
Tras el fallido intento de 2008, un equipo arqueológico dirigido por Helena Inglada regresa al convento de San Francisco para, en base a documentación inédita, encontrar los restos del último rey de Mallorca

Helena Inglada y su equipo durante las excavaciones en San Francisco en el año 2008.
El próximo mes de septiembre, una expedición arqueológica impulsada desde el Consell de Mallorca y la Universitat de Les Illes Balears, pondrá pie en Soria para buscar los restos del Jaume IV de Mallorca. El equipo está dirigido por Helena Inglada y pretende completar los trabajados que se iniciaron hace casi 20 años, en 2008, en busca de los restos del último monarca de Mallorca. Aquella misión tuvo que abandonar los trabajos y en un par de semanas volverán al convento de San Francisco para tratar de localizar a Jaume IV.
Desde la Junta de Castilla y León explicaron que la previsión es que los trabajos se desarrollen en el mes de septiembre en el espacio de la iglesia antigua del convento de San Francisco. La expedición pretende determinar «en base a documentación inédita la existencia y localización de la tumba de Jaume IV de Mallorca».
La búsqueda de Jaume IV tuvo un reflejo importante tanto en los medios sorianos como en los baleares hace 17 años. A principios de este 2025 el diario Última Hora ya se hacía eco de la posibilidad de que se retomara la investigación en busca de los restos del monarca. «Con la participación y la colaboración institucional (que lideraría el Consell), se espera que durante este año una nueva expedición arqueológica se traslade hasta Soria para continuar los trabajos paralizados en 2008», publicaba en enero de este año. La Junta confirma que la expedición llegará en septiembre.

Excavaciones en el convento de San Francisco en el año 2008.
El diario balear recoge también las impresiones de Gabriel Ensenyat, doctor en Historia y catedrático de Filología Catalana i Lingüística General en la UIB, que estuvo presente en Soria en 2008 y presumiblemente regresará este año. «Podemos asegurar que existe una cripta y conocemos su ubicación, pero también podría ser que Jaume IV no fuera enterrado en ella, sino en una capilla, es decir, en otro punto del solar. Vamos a averiguar qué hay en la cripta. Desde luego, estaría muy bien encontrar algún elemento: una lápida, un sarcófago. Lo de los restos del propio Jaume IV en unas mínimas condiciones sería otra cuestión», explicaba.
Los detalles de la búsqueda de Jaume IV en Soria también están recogidos por parte de la Isabel Goig Soler que participó junto a Josep Mas i Llaneres y Miquel Gayá Florit en los trabajos previos que desembocaron en las excavaciones de Soria. Hace dos décadas llegó a formarse el Grup Jaume IV, «para la investigación de los últimos días del que fuera rey de Mallorca, Jaime IV, y la búsqueda y recuperación de sus restos mortales» con investigadores de Soria, Barcelona y Mallorca.
La azarosa vida de un rey que nunca reinó
Hasta 1362 la vida de Jaume IV «transcurrió en medios carcelarios» cuendo fue liberado en Barcelona. Hay unos meses en los que se pierde su rastro hasta septiembre de 1362 y unos meses más tarde se casa con la reina Juana de Nápoles. El matrimonio fracasó y Jaume buscaba recuperar el reino de Mallorca y por ello se alió con el entorno del denominado príncipe Negro, aliado de Pedro el Cruel que combatía con Pedro El Ceremonioso –que le había arrebatado el reino–. Participó en la batalla de Nájera, pero fue capturado en Valladolid cayendo en manos de Enrique De Trastámara. Estuvo tres años preso.
Jaume IV llegó a planear y ejecutar una invasión en Cataluña, funcionó la estrategia, pero la falta de apoyos provocó su huida refugiándose en Soria, donde murió.
En su artículo titulado Memoria de la primera fase de las excavaciones Goig explica que «murió en febrero de 1375 y recibió, por orden del príncipe Juan, honores de rey en su entierro, que fue en el Convento de Franciscanos de la ciudad, tal y como había estipulado en su testamento, hecho en casa del arcediano Ferrán, y en presencia del conde de Medinaceli, familiar directo de Jaime por su antepasada Foix».
Goig también incluye un texto de antecedentes y conclusiones firmado por Helena Inglada, que participó en los trabajos de 2008 y dirigirá el equipo de 2025, donde explica unos trabajos que se iniciaron en septiembre de 2008. Entre las conclusiones se detalla que «juntando datos con la documentación histórica hacía pensar que fuera posible localizar la capilla subterránea situada bajo el altar». «La duración de la intervención arqueológica fue muy limitada, por ello la cala tuvo que ser de dimensiones reducidas. A pesar de todo la localización de este conjunto de estructuras confirma la hipótesis de trabajo, e incluso que podríamos estar en el lugar correcto, no podemos confirmarlo de forma concluyente», detalla. Lamentablemente «la falta de tiempo para la realización de la intervención, que aún así ha sido muy satisfactoria en cuanto a los resultados, nos permite plantear futuras intervenciones que puedan corroborar la documentación escrita existente, que plantea que l’Infant fue sepultado en este punto». «Esperamos que en un futuro próximo se pueda concretar esta labor en un proyecto de colaboración entre las dos instituciones», concluía la investigadora. El momento ha llegado 17 años después.
Soria
Goig revisa la figura de José Tudela «y su trascendencia intelectual para Soria»
Javier Martin / Soria