Heraldo-Diario de Soria

Patrimonio

El ‘falcon’ de Alfonso XIII y Franco cumple 85 años de gloria y condena

El próximo 23 de octubre es el aniversario del histórico viaje del dictador desde Pasajes a Hendaya para entrevistarse con Adolf Hitler en el vagón que hoy custodia Almazán

El exterior del vagón está completamente deteriorado en espera de una restauración.

El exterior del vagón está completamente deteriorado en espera de una restauración.MARIO TEJEDOR

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Soria

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A las 15.00 horas del 23 de octubre de 1940, Francisco Franco permanece sentado en el lujoso salón del SS-3 que recorre con dificultad el trayecto hasta Hendaya iniciado 20 minutos antes en Pasajes. Mientras, Ramón Serrano Suñer no deja de mirar nervioso el reloj. El mal estado de las vías hace que la comitiva vaya con retraso al encuentro con Adolf Hitler en la localidad francesa. El histórico encuentro entre los dictadores hace 85 años supuso que el famoso vagón entrara en la historia, pero a la misma vez, con el paso de los años, se ha convertido en una condena. El coche salón SS-3, el ‘falcon’ del Estado español entre los años 30 y 50, descansa hoy en una nave de Almazán. A pesar de los reiterados intentos, su vinculación con la dictadura franquista ahuyenta la posibilidad de acometer una restauración completa.

El vagón que transportó a Alfonso XIII o Francisco Franco se custodia hoy en una nave sin ningún tipo de lujo, rodeada de vegetación, ubicada junto a la antigua estación de Almazán-Dehesa. El edificio de la estación es hoy un establecimiento hotelero y solo las antiguas vías de la Valladolid-Ariza, cerrada en 1985, recuerdan el pasado ferroviario. Nada hace sospechar que esa modesta instalación guarda un elemento que fue ‘protagonista’ de una fecha que pudo cambiar la historia del país.

La custodia del vagón está en manos de la Asociación para el Desarrollo Endógeno de Almazán y Otros Municipios (Adema) desde hace prácticamente 30 años, aunque el SS-3 lleva en Soria algo más de 40 años. En la década de los 50 se dejó de utilizar y fue subastado. Durante tres décadas permaneció en una finca de La Mancha en estado de total abandono y fue en 1984 cuando fue recuperado por el Museo del Ferrocarril. En ese momento se traslada a Soria capital con la intención de restaurarlos por el departamento de Renfe de ‘Explotaciones Forestales. Esta sección desapareció sin llegar a actuar sobre el vagón.

En 1997 Adema firma un convenio con el Museo del Ferrocarril en el que se acuerda que el SS-3 sea trasladado a Almazán para su restauración y su posterior exposición con uso turístico. El presidente de Adema, Carlos González, y su gerente, Marisa Muñoz, son los encargados de enseñar el vagón que estas semanas también ha recibido a Reuters para un reportaje sobre los 85 años del encuentro entre dictadores en Hendaya. «Era el falcon del siglo XX». Enseguida hay una primera advertencia para no dejarse llevar por la primera impresión, la del exterior del vagón, que está completamente desvencijado.

Una vez que Adema firmó a finales del siglo XX el acuerdo con el Museo del Ferrocarril se desarrolla una escuela taller que actúa sobre el vagón durante unos dos años. La actuación permitió recuperar prácticamente todo el interior. Se realizaron labores en las estructuras metálicas, la carpintería y ebanistería, dejando los elementos de rodaje, choque, tracción y freno quedarían para los talleres de mantenimiento de Renfe.

Entre otras cuestiones, se desmontaron los paneles, se limpiaron y sanearon, se acuchilló, lijó y barnizaron las maderas vistas, se hizo el montaje de puertas o se repasó el mobiliario de la cocina. También se repusieron algunos elementos, se reparó el suelo, se reconstruyeron los escudos del salón. El cambio fue notable y el interior hoy luce un aspecto cercano a lo que tuvo que ser el vagón más lujoso del ferrocarril español, pero no se pudo completar quedando pendiente la mayor parte de los trabajos en el exterior. «El vagón llegó completamente destrozado», explican.

El SS-3 se mantiene ahora en el mismo estado en el que quedó tras esa primera intervención. A pesar de los reiterados intentos, desde Adema, entidad sin ánimo de lucro, no se ha conseguido respaldo económico. La sensación es que su vinculación con un momento histórico tan ligado a la figura de Franco evita que haya una implicación con la restauración del vagón. «Políticamente, nadie quiere esa implicación», lamentan.

Adema incluso tiene en su poder un antiguo proyecto para recuperación del SS-3 que, en su momento, estaba valorado en unos 100.000 euros –ahora el coste se situaría en los 200.000 euros–. Incluso explican que desde el Museo de Ferrocarril se ofrecieron a ‘guiar’ esa restauración para lograr replicar el aspecto original del vagón que trasladó a Franco a Hendaya. Desde Adema se ha presentado la restauración a diversas convocatorias, la última al Miteco hace unos tres años, y siempre con la intención última de aprovechar el vagón como reclamo turístico. Pero no hay respuesta. Incluso en la legislatura 2015-2019 el PP, al mando del Ayuntamiento, trató de dar forma al proyecto museístico, pero tampoco fraguó.

«Nos gustaría que alguien prestara atención y vea el potencial que tiene, estamos hablando de un vehículo ferroviario absolutamente singular, no hay otro igual», explican desde Adema. «Si lográramos financiación, lo arreglaríamos, pero también queremos tener la garantía de que una vez recuperado se quede en Almazán», añaden. De momento, el SS-3 debe ‘conformarse’ con el interés de la prensa, tanto nacional como internacional, y con algún director de cine que soñó con llevar a la gran pantalla el vagón de Franco.

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