Soria participa en un estudio nacional sobre el impacto de la bronquiolitis en los bebés
El Complejo Universitario Asistencial lleva un año colaborando en este estudio que lidera Cuenca para ver los efectos de la inmunización frente al virus respiratorio sincitial (VRS)

Un bebé recibiendo la inmunización frente al VRS, responsable de la bronquiolitis aguda.
El Complejo Universitario Asistencial de Soria lleva un año participando en un registro nacional para ver los efectos de la inmunización frente al virus respiratorio sincital (VRS), un patógeno causante de bronquiolitis y neumonías en bebés, que se generalizó hace ya tres campañas para evitar los ingresos hospitalarios de los menores de 12 meses.
Porque hasta que llegó el anticuerpo monoclonal nirsevimab la bronquiolitis era la principal causa de hospitalización en menores de 12 meses y desde 2023 se han reducido un 75% los ingresos en bebés gracias a la inmunización frente a la bronquiolitis.
Marisa Serrano, jefa del Servicio de Pediatría del Complejo Asistencial Universitario de Soria, explica que «este estudio busca comprobar el impacto de la profilaxis con el nirsevimab en la hospitalización y la morbilidad de la bronquiolitis en los pequeños». Se trata de un proyecto liderado por el pediatra Juan Manuel Rius Peris, del Hospital Universitario de Cuenca y en el que participan una veintena de hospitales de todo el país para realizar un recuento real de las consecuencias de la inmunización».
El estudio sostiene que «la creación de un registro nacional de lactantes hospitalizados por bronquiolitis aguda en nuestro país, sería sin lugar a dudas, una fuente de información valiosa presente y con proyección de futuro, no solo para el sistema salud, sino también para investigadores, pediatras asistenciales, pacientes y sus familias que redundaría en una mejora en la gestión y atención del mencionado proceso».
Se trata de conocer el número exacto de ingresos en cada hospital para obtener la tasa de ingresos; describir las características desde el punto de vista epidemiológico de cada año epidémico completo estudiado en base a los ingresos por bronquiolitis, a partir del inicio del proyecto; conocer la duración de la estancia hospitalaria en planta general, en UCI y total e incluso reingresos en el proceso por Área de Salud, por Comunidad Autónoma y a nivel nacional; estudiar la asociación de diferentes factores que puedan estar asociados a estos criterios de gravedad previamente enunciados, incluyendo el estado de inmunización con nirsevimab.
A largo plazo, se podría describir la presencia de episodios de ingreso hospitalario por broncoespasmos recurrentes y su gravedad hasta los 5 años tras ese primer episodio y tratar de relacionarlos con los factores estudiados.
Y además, ver las variantes genéticas en el huésped con valor pronóstico o de respuesta a tratamientos e incluso inmunidad. Todo asociado a la diferente severidad de la clínica que manifiestan los pacientes o a su respuesta a diferentes tratamientos.
Lo cierto es que con el virus la mayoría de los niños presentan síntomas leves, mucosidad nasal, febrícula, tos leve; pero a veces puede causar infecciones de las vías respiratorias inferiores, ocasionando el 80% de las bronquiolitis y neumonías, lo que puede ser grave para los lactantes, especialmente para aquellos menores de un año. De hecho, el 95% de los niños y niñas que ingresan en el hospital por una bronquiolitis por VRS son lactantes a término sanos, sin ningún tipo de enfermedad de base ni otra causa predisponente.
Por ello, los pediatras consideran importante la inmunización frente al VRS, que se realiza en los niños nacidos entre el 1 de octubre y hasta el 31 de marzo en el hospital al nacimiento antes del alta, mientras que los niños nacidos entre el 1 de abril al 30 de septiembre reciben la inmunización en su centro de Atención Primaria una vez comienza la campaña, el 1 de octubre. A esos bebés su enfermera les cita para recibir la profilaxis.