El ingrediente secreto que Dani García usa en su chocolate caliente y mejora el sabor
Una pizca de sal, el truco infalible del chef andaluz para potenciar el sabor del cacao

El clásico roscón de Reyes, protagonista del 6 de enero, encuentra en el chocolate caliente su mejor aliado festivo.
Dani García lo demuestra una vez más. En su intervención en RTVE Cocina, el chef marbellí transforma uno de los placeres más tradicionales del invierno (el chocolate caliente) en una clase magistral de técnica sencilla. Pero entre todos los gestos y consejos que ofrece, hay uno que brilla con luz propia y que, como él mismo asegura, «es totalmente cierto», una pizca de sal puede cambiarlo todo.
El truco que propone Dani García tiene base científica y efecto inmediato. «A mí me encanta ponerle a cualquier cosa dulce un poquito de sal», afirma mientras remueve su mezcla en el fuego. El resultado no es un chocolate salado, sino un cacao más intenso, más redondo y más memorable. Al añadir una pizca de sal, no se rebaja el dulzor, se acentúa la profundidad del cacao.
Dani García y el arte de reinterpretar lo clásico con elegancia y oficio
La receta parte de ingredientes conocidos: leche entera, cacao puro, azúcar moreno, canela, vainilla y cobertura de chocolate troceada, que se integra al final sin volver a calentar, para evitar que pierda textura y sabor. «Mucha gente hubiera echado la tableta directamente en la cazuela. No se debe hacer nunca», sentencia García, dejando claro que incluso en las elaboraciones más simples, el detalle importa.
Este enfoque demuestra que lo tradicional no tiene por qué ser aburrido ni monótono. Con un cambio de orden en los pasos, y la incorporación estratégica de sal, lo que podría haber sido otro chocolate espeso al uso se convierte en una bebida aromática, sofisticada y sorprendentemente equilibrada.
Soria
El detalle de Dani García para elevar unas chuletas de cordero a obra de arte gastronómica
Patricia de la Torre
Los churros, el acompañamiento ideal del chocolate perfecto
Por supuesto, ningún chocolate caliente puede presentarse sin su inseparable compañero: el churro. En este caso, la masa se prepara con agua hirviendo con sal y harina, sin necesidad de reposo ni levadura. La clave, explica Dani, está en «mover muy rápido la masa en cuanto se junta todo». El resultado es una textura esponjosa y crujiente que no necesita patata para ser perfecta.
Como toque final, el chef propone mojar los churros en agua con sal. Su compañero de cocina, incrédulo al principio, acaba reconociendo que «está bueno».
Con el Día de Reyes a la vuelta de la esquina y el roscón esperando su protagonismo en las mesas del 6 de enero, poner en práctica este chocolate gourmet siguiendo sus consejos cobra más sentido.