Los ganaderos de Soria no tienen miedo al hielo: "Los animales saben qué hacer si el agua se congela"
Los profesionales del campo están acostumbrados a las bajas temperaturas en un trabajo de 24 horas, y también el ganado, especialmente los animales en extensivo

Vaca intentando beber en un bidón con agua helada en una recreación con IA
Pinki ya conoce los rigores del invierno de Soria. Esta Yorkshire de 5 años, de la capital, tiene cinco vestidos para salir bien pertrechada a la calle cuando hace frío y hay ocasiones en que se queja. Otro gallo le cantaría si viviera a la intemperie y al raso. Vacas, toros, ovejas, cabras y yeguas hacen frente sin despeinarse al invierno de la tierra fría de Soria. La misma que ofrece bellas imágenes de la cascada helada, pero también el amenazante carámbano colgando de cualquier chozo en el monte o la capa de hielo en el abrevadero del que bebe el ganado. ¿Cómo lo hacen? Los ganaderos de Soria están tranquilos. "Los animales saben qué hacer cuando hiela". A Javier Antón le faltó añadir que los ganaderos, al pie del cañón las 24 horas, también.
Hielo en el agua, tuberías heladas en las que se te pega la mano si la tocas, bidones de agua caliente.... Los profesionales de la ganadería en Soria manejan el frío y las bajas temperaturas desde hace generaciones. Y en ello siguen los que quedan.
Visitamos La Póveda y Montenegro de Cameros, dos pueblos de Soria que suelen colarse en el top ten de bajas temperaturas del país.
Con la vista puesta en el Puerto de Piqueras, Javier Antón encara temperaturas bajo cero muchos días de invierno, al igual que sus animales. Este ganadero de vacuno de La Póveda tiene la mayoría de sus vacas en extensivo a los pies del Piqueras y "no hay peligro": van a beber a arroyos, riachuelos y regatos. "El agua corre y no hay problema y, cuando nace de alguna fuente, sale a una determinada temperatura, a unos 15 grados o así. Para el verano estaría fresca, pero ahora en invierno, bien".
Muy distinta es la situación con las vacas que tiene en una parcela cerrada con abrevadero. "Aquí sí suele congelarse", cuenta Javier, sin asomo de preocupación: es ganadero y sabe que es lo que hay. En este caso, se hiela el agua y en ocasiones también las tuberías, que no son subterráneas. Sólo en un par de ocasiones han permanecido heladas los conductos más de un día. ¿La solución? Garrafas de agua de entre 25 y 30 litros que echa al abrevadero y, cuando no, son los propios animales los que rompen el hielo si no es muy grueso, con el morro o a lametazos.
"Hoy (este jueves 8 de enero) no he subido aún, pero espero que se haya descongelado el agua", cuenta este ganadero, que resta importancia al hecho. "Hay que estar. No significa grandes problemas. Además tenemos un depósito de mil litros", concluye.
De monte a monte, dejamos Piqueras para sentir el frío de Montenegro de Cameros, situado a los pies del puerto de Santa Inés. Chata es una de las yeguas que reinan en los pastos de este pueblo de Soria que linda con La Rioja, donde igualmente el termómetro baja de cero grados muchos días del año.
"En Montenegro no se queda sin beber ningún animal porque el agua se hiele". José García Olalla no vive de la ganadería, dice, pero tiene 18 yeguas "por hobby" en la zona de pastos en común del pueblo.
"Agua tienen abundante y pueden beber de los abrevaderos", cuenta el que fuera alcalde de Montenegro hace ya años.
De su época como dirigente municipal, José recuerda que puso "bastantes abrevaderos grandes. En el monte público, un par; el resto, bastantes, en los pastizales", en los que mayoritariamente hay vacas. La conducción de agua es con tuberías subterráneas, algo que "viene muy bien".
¿Y qué ocurre si el agua se hiela en el abrevadero? "¡Qué va a pasar! Puede criar una capita de hielo, pero los mismos animales la rompen con el hocico", dice García Olalla, que elogia la calidad de los pastos de Montenegro. "Han sido envidiables", comenta, a la vez que lamenta que haya pocas facilidades para fomentar el ganado ovino en el pueblo.
En la zona de Navaleno, Casarejos y San Leonardo son frecuentes las explotaciones con ganado estabulado, y también en extensivo. "Las tuberías se tienen por debajo de la tierra, así que es difícil que se hielen", cuenta un vecino de la zona, que se quitó los animales hace algo más de un año.
"Cuando las tuberías salen a la superficie se les pone aislante, esa espuma de poliuretano que evita que se hiele y con el bebedero, lo mismo. El agua va en circular y no se hiela", apunta este hombre, coincidiendo con los anteriores: "Los animales de Soria son listos, le dan con el morro y rompen el hielo", apunta este pinariego.
Inquirimos por el hielo porque es lo que toca en el arranque de enero de este recién estrenado 2026. Cuestión diferente es el líquido elemento en otra de sus versiones, más complicada, la nieve. La acumulación de nieve en temporales recios ha puesto en jaque en más de ocasión a ganaderos de Soria: ahí no queda otra que abrirse paso cuando y como se puede para poder hacer llegar a los animales alimento. Al tiempo.