Economía
FOES alerta del "error de muestreo" de la EPA en Soria y pide cautela en su análisis
Los datos recogen una subida del 58% del desempleo en el último año
La Feria de empleo de Soria en la edición del año pasado.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó ayer los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al cuarto trimestre de 2025. Más allá de las cifras concretas, la EPA refleja que el año pasado fue negativo para Soria en materia de empleo. La estadística indica que el número de ocupados descendió en un millar de personas con respecto al mes de diciembre de 2024 y, lo más sorprendente, es que el paro creció un 58,3% en el último año al pasar de las 2.400 personas a las 3.800 reflejadas en la EPA publicada ayer. Por poner los datos en perspectiva, tal y como reclama la propia patronal soriana, el paro registrado al finalizar diciembre que publica Empleo cifraba el número de desempleados en poco más de 2.600.
Entre los datos principales de la EPA destaca que en diciembre de 2025 la población de más de 16 años, es decir, en condiciones de trabajar es de 78.800 personas lo que supone 200 menos que hace tres meses y 500 más que hace un año. Analizando el cierre del año de la última década, los 78.800 de 2025 es la cifra más alta del periodo.
De las 78.800 personas con capacidad de trabajar hay 45.300 activos, es decir, que efectivamente están trabajando o en búsqueda de empleo. Esto sitúa la tasa de actividad en un 57,51%. Según la EPA en los últimos tres meses de 2025 se perdieron 1.900 activos en la provincia. Si el análisis es interanual, Soria acabó el año con 400 posibles trabajadores más que en 2024. La tasa refleja esa oscilación. En el tercer trimestre de 2025 la tasa de actividad era del 59,78, dos puntos por encima de la actual, mientras que al término de 2024 se colocaba en los 57,34 puntos.
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En otros parámetros también se dan oscilaciones elevadas. En el indicador de personas ocupadas se señala que al acabar el año había 41.500 personas trabajando en Soria que son 1.700 menos que al finalizar octubre. Con respecto al año anterior la rebaja es de un millar de personas, es decir, 2024 acabó con 42.500 ocupados y 2025 con los referidos 41.500. Con estas cifras la tasa de empleo es actualmente de 52,65 según la EPA por los 54,68 que acreditaba hace tres meses y los 54,26 de hace un año.
No obstante, una de las mayores variaciones se da en el número de parados. Según la EPA al término del año la cifra de desempleados de Soria es de 3.800, 200 menos que hace tres meses, pero 1.400 más que hace un año. La estadística refleja que el número de parados ha aumentado un 58,3% en los últimos 12 meses. Bajo esas cifras, la tasa de paro es ahora de 8,45, muy similar al 8,54 de octubre, pero aleja del 5,37 que acreditó el fin de 2024 y que dejaba a la provincia en una situación de prácticamente pleno empleo. Cabe destacar que tanto 2024, con la referida tasa de 5.37 y 2023, con 5,14 marcan los mejores datos de desempleo al acabar un año con la salvedad de 2018 que terminó con una tasa del 4,35.
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«Error de muestreo»
Desde la Federación de Organizaciones Empresariales de Soria (FOES) alertaban ayer de que los datos de la EPA hay que tomarlos con cautela. En este sentido destacan que los datos conocidos ayer sitúa en la provincia de Soria un total de 41.500 personas ocupadas y 3.800 parados, con una tasa de actividad del 57,71% y una tasa de paro del 8,45%. «Estas cifras suponen, en términos absolutos, una ligera reducción del desempleo respecto al tercer trimestre del año, cuando la EPA estimaba 4.000 personas paradas, así como un descenso en el número de ocupados frente a las 43.200 personas ocupadas registradas entonces. No obstante, desde FOES se insiste en que estos datos deben interpretarse con extrema cautela, dadas las importantes limitaciones estadísticas que afectan a territorios con baja población como Soria».
La patronal explica que el error de muestreo en la estimación del paro provincial se eleva en este cuarto trimestre hasta el 23,03%, muy por encima del 1,84% registrado a nivel nacional, y continúa una tendencia al alza ya observada en trimestres anteriores. En el tercer trimestre de 2025, este margen de error alcanzaba el 22,39% (en el segundo trimestre de 2025 fue del 18,08%) frente al 1,77% nacional, «lo que ya entonces ponía de manifiesto la elevada volatilidad de los datos provinciales». FOES recuerda que «el propio Instituto Nacional de Estadística (INE) advierte de que los valores absolutos inferiores a 5.000 personas están sujetos a fuertes variaciones derivadas del error de muestreo, lo que dificulta extraer conclusiones sólidas sobre la evolución real del mercado laboral soriano».
Para la organización empresarial, esta divergencia vuelve a poner de relieve que la EPA, aun siendo una herramienta estadística de referencia, no puede utilizarse de forma aislada para evaluar la situación laboral en provincias de baja densidad poblacional. En estos territorios, pequeñas variaciones en términos absolutos generan grandes oscilaciones porcentuales, que pueden conducir a interpretaciones distorsionadas de la realidad económica. FOES insiste, por tanto, en la necesidad de analizar los datos de la EPA con perspectiva, complementándolos con otras fuentes estadísticas y con análisis cualitativos del tejido productivo local, que permitan obtener una visión más fiel y ajustada del empleo en la provincia de Soria.
CASTILLA Y LEÓN
Castilla y León despidió 2025 con un sabor agridulce en términos laborales, pues la tasa de paro sobre la población activa se situó por debajo de la media nacional y, además, se crearon 11.189 puestos de trabajo, pero esta cifra no fue suficiente para absorber a toda la población activa –que son las personas dispuestas a tener un empleo– y el balance anual se cerró con un aumento del paro.
En concreto, la tasa de paro de la Comunidad, es decir, la proporción de parados respecto al total de activos, se concretó en el 8,36%, un punto y medio por debajo del registro del país (9,93%), y se consignó como la décima mejor referencia del país, por detrás de Cantabria, Madrid, País Vasco, Aragón, Baleares, La Rioja, Navarra, Cataluña y Galicia según se desprende de la última Encuesta de Población Activa (EPA), publicada por el INE.
Por provincias, las tasas más bajas las lograron Burgos y Segovia –con 6,78% y 7%, respectivamente–, y no sólo destacan en el ranking autonómico, sino también en el estatal, pues únicamente las preceden Huesca, Lleida, Gipuzkoa y Cantabria con referencias inferiores. Palencia, Salamanca, Ávila, Soria, Valladolid y León también están por debajo de la referencia media del país.
Paréntesis provincial aparte, poniendo de nuevo el foco en el análisis autonómico, hay que matizar que aunque Castilla y León despidiera el pasado ejercicio con una tasa de desempleo inferior al anotado en el conjunto de España, ese 8,36% es un indicador más alto que el que tenía al finalizar 2024 (8,23%), lo que implica un ligero incremento, mientras a nivel nacional la tendencia fue opuesta. En la autonomía subió algo más de una décima y en el global del país se recortaron siete décimas.
En términos de creación de empleo el análisis también es positivo en la región a tenor de esta variable, con 11.189 puestos más de trabajo al cierre de 2025 respecto a la misma fecha de la anualidad anterior, si bien en este aspecto también hay que analizar la cara cruz de la moneda. Y es que el ritmo de crecimiento es de los más lentos del país, como evidencia la EPA, ya que el 1,1% experimentado en Castilla y León sólo está por encima de los registrados en Navarra y Aragón.
Por sectores, únicamente el relacionado con los servicios consiguió ampliar su abanico de oferta en Castilla y León (con 18.100 nuevos empleos y un crecimiento interanual del 2,5%), mientras en el resto se evidencia un declive. En industria se destruyeron 4.200 puestos (-2,4%), en la construcción se perdieron 2.600 (-3,7%) y la agricultura se puede considerar que se mantuvo estable, con una variación de cien empleos menos, que se traducen en un descenso del 0,02%.