Inundaciones
La CHD defiende en San Esteban el desembalse del Duero y se prepara para próximas crecidas
La respuesta ha sido «rigurosa, constante y ajustada a protocolos», según la presidenta

Visita a San Esteban de Gormaz por parte de la presidenta de la CHD tras los desembalses del Duero.
La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) defendió este domingo en San Esteban de Gormaz (Soria) la gestión realizada durante el actual episodio de avenidas y aseguró que los embalses de la cuenca ya se están preparando para afrontar posibles nuevas crecidas en los próximos días.
La presidenta del organismo, María Jesús Lafuente, insistió en que la respuesta técnica ha sido «constante, rigurosa y plenamente ajustada a los protocolos oficiales» y reclamó «responsabilidad institucional» para evitar mensajes que generen confusión en la población. Lafuente visitó San Esteban acompañada por el subdelegado del Gobierno, Miguel Latorre, el director técnico, Carlos Galicia, y el comisario de Aguas de la Confederación, Alejandro Cozar.
Lafuente recordó que el Plan de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones en Castilla y León (INUNCYL) establece una cadena formal de comunicación en la que la CHD remite avisos al 112 con datos de nivel, caudal y tendencia. Una vez activado el CECOPI, explicó, es este órgano el encargado de trasladar la información a los ayuntamientos y a los vecinos. Según detalló, durante este episodio la CHD ha emitido más de 2.000 avisos, lo que demuestra que la información «ha fluido de manera continua y conforme al protocolo», así como recordó que la información se encuentra permanentemente actualizada en la página web de la Confederación en abierto para que pueda ser consultada por cualquier persona.
La presidenta describió una situación hidrológica «muy significativa», marcada por días continuados de lluvia, suelos saturados y una importante acumulación de nieve en las cabeceras. En este contexto, aseguró que los embalses se encuentran en fase de resguardo o recuperación, con el objetivo de disponer de capacidad suficiente ante posibles nuevos episodios de crecida. En el caso de Cuerda del Pozo, destacó la eficacia del desembalse preventivo aplicado en los últimos días, «progresivo, por tramos y ajustado en función de las entradas de agua y de la previsión meteorológica».
Según explicó, el embalse ha logrado laminar más del 50% de la avenida, reduciendo puntas de entrada de hasta 280–285 metros cúbicos por segundo a salidas máximas de 135 metros cúbicos por segundo . En la actualidad, el desembalse se sitúa en torno a 115 metros cúbicos por segundo, mientras los técnicos trabajan para recuperar el resguardo de seguridad de cara a los próximos días.
Lafuente quiso poner en valor el esfuerzo del personal de la CHD, que lleva jornadas continuadas de seguimiento y toma de decisiones. «Son profesionales con una excelente formación técnica y una enorme vocación de servicio público», subrayó. También insistió en que estos episodios deben servir para reforzar la planificación territorial y evitar desarrollos urbanísticos en zonas inundables. «Las avenidas se repetirán. La mejor manera de reducir daños es respetar el espacio del río y permitir zonas de expansión antes de que llegue a las poblaciones», señaló.
La presidenta abordó también la cuestión de la limpieza de cauces, un asunto recurrente entre agricultores y ayuntamientos. Recordó que la CHD autoriza intervenciones sencillas mediante declaración responsable, siempre que no afecten a zonas protegidas, y que el silencio administrativo es positivo si no hay respuesta en un mes. Sin embargo, advirtió que «hay peticiones que no son autorizables, como dragar ríos, porque está demostrado que generan problemas mayores aguas abajo». Subrayó además la importancia de retirar obstáculos que ya no cumplen ninguna función, como antiguos molinos en desuso, que actúan como barreras y agravan los efectos de las crecidas.
Lafuente explicó que la CHD continúa evaluando prioridades y programando actuaciones en distintos cauces de la cuenca, orientadas a favorecer la expansión natural del río y reducir la energía de las avenidas antes de que alcancen zonas habitadas. En este sentido, avanzó que se ejecutará «una obra importante en el río Ucero que prevendrá las inundaciones en El Burgo de Osma», una intervención que se enmarca en la estrategia de eliminar puntos críticos y mejorar la capacidad de desagüe.
La presidenta concluyó apelando a la responsabilidad institucional y a la necesidad de evitar discursos que generen confusión en momentos de especial sensibilidad para la población.
Reiteró que la Confederación ha actuado conforme a los protocolos establecidos y que continuará trabajando para garantizar la seguridad de la cuenca y la preparación de los embalses ante posibles nuevas avenidas. «Es el momento de coordinarnos, de trabajar y de ser responsables», afirmó.