Empresas
Ondara presenta un nuevo ERTE para todos sus 42 trabajadores
La falta de liquidez ahoga a la empresa y el proyecto de cannabis está comprometido
Plantas de cannabis cultivadas en Ondara.
Ondara Directorships se ahoga. La falta de solución a los problemas de liquidez de la empresa ya tiene una primera víctima, sus trabajadores. Apenas seis meses después de que se iniciara el rescate de los empleados de un ERTE, la empresa vuelve a plantear un nuevo expediente que afecta a toda su plantilla –ahora compuesta por 42 personas–. La ronda de negociaciones arrancará el jueves con la entrega de la documentación y con la oposición frontal de la parte sindical cansada de los vaivenes David Engel, máximo responsable de Ondara, según confirmaron los sindicatos.
Tal y como publicó este medio hace unos días, el futuro de Ondara pende de un hilo. La empresa necesita de forma urgente nueva financiación y hasta hora no ha encontrado respuesta ni de las administración públicas ni de entidades privadas. La firma tiene dificultades para hacer frente a los pagos habituales de su actividad, como la seguridad –imprescindible en una empresa productora de cannabis con fines medicinales– o la electricidad –clave en el invernadero donde se cultivan las plantas–. No solo eso, la plantilla ya adeuda dos nóminas, este mes será la tercera, y tampoco ha cobrado las cantidades que debían percibir por las complementos del ERTE anterior.
El responsable de Industria de UGT, Pablo Soria, advirtió de la oposición frontal a las intenciones de Engel. El sindicalista recordó que oficialmente el ERTE anterior finalizó el 28 de febrero y que apenas unos días después, y de forma sorpresiva, llega esta decisión. «La gente ha estado más de dos años en ERTE, dejó sus trabajos para regresar y ahora esto, se van a ir al paro sin prestación, es algo alucinante», denunció. Los sindicatos exploran todas las vías legales para paralizar la intención de Ondara y no descartan incluso movilizaciones. Soria insiste que antes de aceptar cualquier propuesta Engel debe pagar lo que adeuda.
La vía más ‘cercana’ para, al menos a corto plazo, solventar las dificultades financieras es a través de un aval de Iberaval para acceder a financiación bancaria. Hace un mes se alcanza el acuerdo de que Ondara recibiría un aval por parte de Iberaval para acceder a al entorno de 1,5-2 millones de euros de financiación bancaria, siempre supeditado a la entrega de la documentación que requiere la sociedad de garantía. El proceso ha encallado en este punto.
Fuentes de Ondara indicaron que la decisión de Iberaval se está retrasando «de forma injustificada», según consideran y que está influyendo el periodo electoral. La empresa explica que en primera instancia se pidió nueva documentación, que se aportó, y que la siguiente semana se solicitaron «nuevas garantías» para las que se llegó a ofrecer el invernadero, propiedad de Engel a través de otra sociedad. Desde Ondara explican que el jueves debía llegar la respuesta definitiva, pero no fue así.
Las nuevas aclaraciones, según Ondara, están vinculadas a los procesos judiciales que afectaron a Engel y al antiguo responsable de la planta, George Campbell. El propietario insiste en que ese procedimiento está finalizado y que «no afecta» a la situación de la empresa. Engel recalcó que es necesario contar ya con una respuesta definitiva, en sentido positivo o negativo, y sospecha que, de ser negativa, podría retrasarse hasta después de las elecciones. 10 días que para Ondara serían demasiados más aún cuando otras opciones que se exploran –nuevos inversores o incluso una hipoteca sobre el invernadero– tardarían más en materializarse.