El pequeño pueblo de Soria que todos recuerdan por su nombre y esconde una ciudad con 200 bodegas
El pequeño pueblo de Soria cuyo singular nombre y patrimonio rural lo han convertido en uno de los rincones más curiosos de Castilla y León

La Ciudad de la Alegría reúne cerca de 200 bodegas tradicionales y constituye uno de los rincones más sorprendentes y fotografiados de Recuerda.
Hay nombres que se quedan grabados para siempre y, en el caso de algunos pueblos españoles, el propio topónimo se convierte en su mejor carta de presentación. Eso es precisamente lo que ocurre con Recuerda, un pequeño municipio de la provincia de Soria que, pese a su reducido tamaño, despierta la curiosidad de cualquiera que lo descubre en un mapa.
Ubicado en la comarca de El Burgo de Osma, al oeste de la provincia soriana, este pueblo apenas supera los 60 habitantes censados, aunque las cifras más recientes del Consorcio Camino del Cid sitúan su población en tan solo 38 vecinos. Una realidad que refleja el fenómeno de la despoblación rural que afecta a buena parte del interior de España y que el propio Ayuntamiento reconoce al señalar que, «como cualquier pueblo de la provincia de Soria, ha sufrido una gran despoblación rural».
Recuerda, el pueblo de Soria que parece una invitación a volver
Más allá de su curioso nombre, Recuerda es un destino que resume la esencia de la Castilla más auténtica. El municipio limita con las localidades de Gormaz, Brías, Morales y Villanueva de Gormaz y está atravesado por el río Duero, el río Arenaza y el arroyo Perera.
Según explica el Ayuntamiento, su término municipal ocupa unas 2.500 hectáreas situadas a 899 metros de altitud y cuenta con cuatro pedanías: Galapagares, Mosarejos, Nograles y La Perera.
El entorno natural es uno de sus grandes atractivos. El municipio está rodeado de extensos bosques de sabinas y enebros, además de robles, encinas y pinos. También destacan los viñedos y una rica vegetación de plantas aromáticas como el romero, el espliego o la ajedrea. El turismo rural ha encontrado aquí un pequeño refugio de tranquilidad, con rutas de senderismo y espacios incluidos en la Red Natura 2000.

Recuerda, en la comarca de El Burgo de Osma, es uno de los pueblos más pequeños de Soria y conserva intacta la esencia de la España rural.
Recuerda y la sorprendente Ciudad de la Alegría
Uno de los grandes secretos de este pueblo soriano se encuentra a las afueras del casco urbano. A poco más de medio kilómetro en dirección a Morales aparece la conocida como Ciudad de la Alegría, un singular poblado formado por alrededor de 200 bodegas tradicionales.
El Consorcio Camino del Cid define este conjunto como «un interesante poblado que cuenta con unas 200 bodegas que, junto con las de Atauta, son únicas en cuanto a construcción». Muchas de ellas permanecen cerradas, aunque todavía es posible encontrar algunas abiertas y descubrir el interior de estas antiguas edificaciones ligadas a la tradición vitivinícola de la comarca.
La importancia de la vid sigue siendo hoy uno de los pilares económicos de la localidad. El Ayuntamiento destaca que, aunque la agricultura de cereal, lino y girasol continúa presente, la economía local se basa principalmente en el cultivo de la vid.
Recuerda, un pequeño pueblo que se resiste al olvido
La principal joya monumental del municipio es la iglesia de San Bernabé. Según la información del Camino del Cid, el templo tiene origen gótico, aunque ha sido profundamente transformado con el paso de los siglos y conserva de época medieval su cabecera semicircular.
En su interior sobresale un gran retablo renacentista obra de Gabriel de Pinedo, uno de los elementos artísticos más valiosos del municipio. También merece una visita la antigua ermita de Recuerda, un edificio románico del siglo X que actualmente se encuentra en estado de ruina.
A pocos kilómetros se alza además el Castillo de Gormaz, considerado la mayor fortaleza califal de Europa y una de las visitas imprescindibles de la provincia.
Las tradiciones siguen marcando el calendario de este municipio. La festividad de Las Candelas, el 2 de febrero, recuerda las antiguas reuniones vecinales alrededor del fuego. También se mantienen las celebraciones de Carnaval y las fiestas patronales de San Bernabé, que tienen lugar el segundo domingo de agosto.