La Red Estatal de Montes Públicos pone al Modelo Soria como ejemplo de prevención frente a los grandes incendios
El Centro para la Defensa contra el Fuego, la educación ambiental, las quemas prescritas y el cultivo de la sombra figuran también entre las más de 150 buenas prácticas recopiladas por la Red Estatal de Montes Públicos

Masa de arbolado en la provincia de Soria.
La gestión forestal durante todo el año, la planificación de los montes, la formación especializada y la implicación de la población en el cuidado de los bosques constituyen algunas de las herramientas más eficaces para reducir el riesgo de grandes incendios forestales. Así lo pone de relieve el catálogo de buenas prácticas elaborado por la Red Estatal de Montes Públicos (REMP), cuya coordinadora, Esther Pérez, sitúa al Modelo Soria entre las principales referencias nacionales de prevención forestal junto al Centro para la Defensa contra el Fuego de León, la educación ambiental en las aulas, las quemas prescritas y el denominado cultivo de la sombra.
La Red Estatal de Montes Públicos recopiló más de 150 buenas prácticas desarrolladas en distintos puntos de España con el objetivo de compartir experiencias de gestión forestal y prevención de incendios. Su coordinadora explicó que las iniciativas seleccionadas persiguen reducir la probabilidad de que se produzcan incendios, limitar su gravedad cuando ocurren y mejorar las condiciones para su control y extinción, poniendo el foco en el trabajo preventivo que se desarrolla durante todo el año.
Entre las experiencias recogidas sobresale el denominado Modelo Soria. Este sistema de gestión, desarrollado durante décadas, combina la planificación continuada de los montes, la certificación forestal y la reinversión de los ingresos obtenidos mediante los aprovechamientos forestales para mantener el monte activo, generar actividad económica ligada al territorio y reducir el riesgo de incendios mediante una gestión permanente.
La provincia cuenta con una de las mayores masas forestales de España. El IV Inventario Forestal Nacional determina que el 43,45 por ciento de su superficie corresponde a suelo forestal arbolado. Además, el 70 por ciento de los montes públicos dispone de instrumentos de ordenación y certificaciones de gestión sostenible. Los aprovechamientos forestales generaron en 2025 más de 13 millones de euros, recursos que permitieron financiar tratamientos selvícolas, mejora de infraestructuras y actuaciones preventivas, mientras que entre 2022 y 2025 los fondos de mejora superaron los 8,3 millones de euros.
La REMP destaca igualmente el aprovechamiento resinero como una herramienta que contribuye a la prevención. Los pinares de pino negral destinados a la extracción de resina mantienen estructuras forestales más favorables frente al fuego al tiempo que generan empleo y ayudan a fijar población en el medio rural. En 2025 había 725.146 pies resinados en montes de utilidad pública de once ayuntamientos sorianos, donde trabajaban alrededor de 75 resineros.
Pérez consideró que uno de los principales valores del modelo soriano radica en la estrecha relación que mantiene la población con el monte y con los recursos forestales. "El vínculo con el monte es muy determinante", afirmó. No obstante, rechazó simplificar el debate sobre los incendios y advirtió de que una adecuada gestión forestal no evita por sí sola que un monte arda, aunque sí permite conocer mejor el territorio, reducir determinadas acumulaciones de combustible, disponer de infraestructuras adecuadas y mejorar la capacidad de respuesta cuando se declara una emergencia.
Junto al Modelo Soria, la REMP identifica otras actuaciones desarrolladas en Castilla y León que considera referentes en prevención forestal. Entre ellas figura el Centro para la Defensa contra el Fuego (CDF), dependiente de la Junta de Castilla y León y ubicado en León. Creado en 2003 y operativo desde 2006, se ha convertido en un referente nacional en la formación de profesionales vinculados a la prevención y extinción de incendios forestales.
Desde su puesta en marcha, el centro ha contribuido a formar a más de 32.000 especialistas mediante 432 cursos dirigidos a mandos y más de 1.700 acciones formativas destinadas al personal operativo. Sus instalaciones combinan formación teórica y práctica e incorporan herramientas como el banco de arena, una maqueta interactiva que permite simular incendios forestales y ensayar estrategias de intervención en condiciones seguras.
La labor del CDF se completa con el Aula del Fuego, inaugurada en 2008 y visitada ya por más de 58.000 personas, principalmente escolares. Este espacio desarrolla exposiciones permanentes, talleres y actividades divulgativas orientadas a fomentar la cultura de la prevención desde edades tempranas.
La educación ambiental constituye otro de los ejes destacados por la REMP. El programa 'Depende de todos, depende de ti', impulsado por la Junta de Castilla y León, ha permitido acercar la prevención de incendios a cerca de 15.000 alumnos de Educación Primaria mediante talleres impartidos por agentes medioambientales y técnicos del operativo forestal. La iniciativa ha recibido 510 solicitudes de centros educativos y ha formado además a más de 215 profesionales encargados de desarrollar estas actividades, que combinan sesiones teóricas con demostraciones prácticas y la participación de vehículos de extinción.
Quemas prescritas
Otra de las herramientas recogidas en el catálogo son las quemas prescritas, una técnica de selvicultura preventiva que utiliza el fuego de forma controlada para reducir la acumulación de combustible vegetal antes de la campaña estival. Una de las experiencias documentadas se desarrolló el pasado mes de marzo en Encinedo (León), donde la Junta de Castilla y León y el Equipo de Prevención Integral de Incendios Forestales de Tabuyo del Monte actuaron sobre 5,36 hectáreas de matorral denso y consiguieron reducir el combustible existente en el 95 por ciento de la superficie tratada, además de favorecer la aparición de pastos para la ganadería extensiva.
Esther Pérez precisó que esta técnica exige una planificación rigurosa y unas condiciones meteorológicas muy concretas, pero constituye una herramienta eficaz cuando se aplica bajo criterios técnicos. "A veces se entiende poco que se utilice fuego para combatir fuego, pero se trata de eliminar combustible para evitar que un incendio pueda propagarse con mayor intensidad", señaló.
El catálogo incorpora igualmente el denominado cultivo de la sombra, una estrategia desarrollada en la Montaña Oriental Leonesa para limitar el crecimiento del matorral mediante el mantenimiento de una cobertura continua del arbolado. La actuación se aplicó sobre cerca de 450 hectáreas distribuidas en ocho municipios y 46 montes de utilidad pública de las comarcas de Cistierna y Boñar. Entre 2021 y 2024 movilizó alrededor de un millón de euros y permitió compatibilizar la prevención de incendios con los aprovechamientos forestales, recoge Ical.
La coordinadora explicó que la Red Estatal de Montes Públicos nació para conectar a las entidades propietarias y gestoras de montes públicos, favorecer el intercambio de conocimiento y dar visibilidad al trabajo que desarrollan durante todo el año. En este sentido, recordó que muchas personas disfrutan habitualmente de estos espacios sin ser conscientes de que pertenecen a propietarios públicos y de que existe una gestión permanente para garantizar su conservación y aprovechamiento.
La coordinadora recordó, además, que los montes de utilidad pública cumplen este año 120 años, y destacó que esta figura permitió preservar amplias superficies forestales durante los procesos de desamortización. "Gracias a que esos montes se salvaron de la venta hoy conservamos muchos de los ecosistemas y recursos naturales que tenemos", afirmó.
Esther Pérez defendió la necesidad de trasladar a la sociedad el valor ambiental, económico y social de los montes públicos y de quienes trabajan diariamente en su conservación. "No queremos que solo se hable de los montes cuando arden", concluyó.