La ruta por carretera de menos de 100 kilómetros que te lleva por algunos de los pueblos medievales más bonitos de Soria
Un itinerario de apenas una hora y media entre castillos, murallas, fortalezas y leyendas que atraviesa algunos de los rincones más fascinantes y desconocidos de la provincia de Soria

Una ruta de menos de 100 kilómetros permite descubrir algunos de los pueblos medievales más fascinantes de la provincia de Soria.
En el sur de Soria existe una ruta de menos de 100 kilómetros que permite viajar de un castillo a otro y descubrir algunos de los conjuntos históricos más impresionantes de Castilla y León sin apenas alejarse del volante.
De hecho, la bloguera de viajes Suki, autora de una de las guías más completas sobre la provincia, recomienda recorrer Soria «despacio», porque «el paisaje también es patrimonio» y buena parte de su encanto está en las pequeñas carreteras secundarias que atraviesan la antigua frontera del Duero.
El recorrido, que puede hacerse cómodamente en una jornada, enlaza cuatro de los pueblos medievales más bellos de la provincia: Calatañazor, Berlanga de Duero, Rello y Caracena. Un itinerario que atraviesa la antigua frontera del Duero, escenario durante siglos de guerras entre musulmanes y cristianos y un territorio donde todavía sobreviven fortalezas, atalayas y pueblos amurallados que parecen detenidos en la Edad Media.
El blog especializado El Rincón de Sele recomienda, sin embargo, dedicar al menos un día entero a la ruta para recorrer los pueblos sin prisas y detenerse en algunos de sus miradores, iglesias y fortalezas medievales.
La primera parada es Calatañazor, una de las estampas medievales más auténticas de España. El pueblo se levanta sobre un cerro dominando el conocido como Valle de la Sangre y sus calles empedradas, sus casas de adobe y madera y las ruinas de su castillo crean la sensación de haber retrocedido varios siglos.
La tradición popular ha convertido este lugar en inmortal gracias al célebre dicho: «En Calatañazor perdió Almanzor el tambor». Aunque los historiadores siguen debatiendo cuánto hay de realidad y cuánto de leyenda en aquella derrota del caudillo andalusí, el episodio ha marcado para siempre la identidad de este pequeño municipio soriano. La guía Viajes a Dos Ruedas aconseja además aprovechar la parada para probar algunos platos tradicionales de la zona, como las migas o las carnes a la brasa, antes de continuar el recorrido hacia Berlanga de Duero.

Calatañazor
Berlanga de Duero, la joya monumental de la ruta medieval de Soria
A poco más de veinte kilómetros aparece Berlanga de Duero, considerada una de las villas más monumentales de la provincia. El pueblo recibe al viajero con la silueta de su enorme castillo dominando el cerro y una sucesión de calles porticadas que desembocan en la Plaza Mayor.
Su fortaleza, de origen medieval y profundamente reformada en el siglo XVI, llegó a convertirse en uno de los sistemas defensivos más avanzados de la época en la frontera del Duero. A sus pies se alzan la Colegiata de Santa María del Mercado, el Palacio de los Marqueses de Berlanga y numerosas casas blasonadas que recuerdan el poder que llegó a acumular esta villa en la frontera del Duero. El periodista y escritor de viajes Sele la define como «el corazón de toda esta historia y de una ruta magnífica de interior» y la considera una de las localidades más hermosas e interesantes de la provincia de Soria.
Muy cerca se encuentra además la ermita de San Baudelio, considerada por muchos especialistas la «Capilla Sixtina del mozárabe» por la singularidad de sus pinturas y su extraordinaria arquitectura. Para El Rincón de Sele, la ermita «justificaría por sí sola una escapada a la comarca» y constituye una de las grandes joyas del arte mozárabe español.

La columna central que se abre como una palmera es el elemento más sorprendente de la Ermita de San Baudelio, una solución arquitectónica única del siglo XI.
Rello, el pueblo amurallado que conserva una pieza única en España
La carretera continúa hacia Rello, uno de los secretos mejor guardados de Soria. Encaramado sobre una peña caliza y rodeado por un recinto amurallado del siglo XII, este pequeño pueblo ofrece una de las imágenes más evocadoras de toda la provincia. Según El Rincón de Sele, las mejores fotografías del pueblo se obtienen tanto desde la muralla como desde la parte baja del valle, donde se aprecia perfectamente su espectacular emplazamiento sobre la roca.
Sus estrechas calles y la presencia constante de buitres leonados sobrevolando las hoces del Escalote refuerzan su atmósfera medieval. Pero hay un elemento que convierte a Rello en un lugar único: su rollo o picota de hierro, considerado el único ejemplar metálico conservado en España. La singularidad de esta pieza dio origen incluso a un conocido dicho popular: «El rollo de Rello es de hierro».

Vista del pueblo medieval de Rello, Soria
Soria
La ruta por carretera de Soria donde puedes visitar tres castillos en un solo día
Patricia de la Torre
Caracena pone el broche a una de las rutas más bonitas de Castilla y León
El recorrido puede completarse en Caracena, otro de esos pueblos sorianos donde el tiempo parece haberse detenido. Su castillo, el puente medieval, las iglesias románicas y el espectacular entorno natural convierten a esta pequeña localidad en un final perfecto para la ruta.
Con apenas un puñado de habitantes, Caracena conserva una riqueza patrimonial desproporcionada para su tamaño y permite comprender por qué la provincia de Soria es uno de los grandes tesoros desconocidos del turismo de interior.

Caracena
Quienes dispongan de algo más de tiempo pueden prolongar la escapada hasta El Burgo de Osma, cuya catedral y casco histórico convierten a esta villa en una de las grandes joyas patrimoniales de la provincia y en un complemento perfecto para esta ruta medieval.

La catedral de El Burgo de Osma destaca por su silueta monumental y su integración en el casco histórico