La ruta de Soria donde los niños pueden ver huellas de dinosaurios de hace más de 100 millones de años
Permite descubrir huellas fósiles, réplicas de dinosaurios a tamaño real y algunos de los yacimientos paleontológicos más importantes de España

La Ruta de las Icnitas de Soria permite a los niños descubrir huellas fósiles de dinosaurios y convertirse en pequeños paleontólogos por un día.
En el norte de Soria existe uno de esos lugares donde la imaginación vuela sola: un recorrido al aire libre que permite contemplar auténticas huellas de dinosaurios fosilizadas desde hace más de 100 millones de años. La Ruta de las Icnitas de Soria, en la comarca de Tierras Altas, es una escapada diferente en la que la naturaleza, la historia y la paleontología se unen para convertir a los más pequeños en auténticos exploradores del Jurásico.
Aquí no hay vitrinas ni recreaciones digitales. Las protagonistas son las icnitas, las huellas que dejaron los dinosaurios cuando caminaban por esta zona millones de años atrás y que hoy siguen conservadas en la roca.
La Ruta de las Icnitas de Soria permite descubrir cómo caminaban los dinosaurios
La comarca de Tierras Altas fue hace millones de años un territorio habitado por dinosaurios. Hoy conserva uno de los conjuntos de huellas fósiles más importantes de la Península Ibérica, repartidas por numerosos yacimientos perfectamente señalizados.
En total, la ruta cuenta con 15 yacimientos visitables, además de un centro de interpretación y diferentes recorridos que permiten adaptar la visita al tiempo disponible.

Ruta de las Icnitas en Tierras Altas.
Uno de los enclaves más conocidos es el Yacimiento de Villar del Río, donde las huellas fósiles conviven con reproducciones a tamaño real de dinosaurios que ayudan a imaginar cómo eran aquellos gigantes que dominaron la Tierra durante el Cretácico.
Villar del Río es una de las paradas favoritas para las familias. Además de contemplar las icnitas conservadas en la roca, los niños pueden fotografiarse junto a un enorme saurópodo, un Iguanodon y una pequeña cría reproducidos a tamaño natural.
La experiencia resulta especialmente atractiva porque permite comparar el tamaño de las huellas con las dimensiones reales de los animales que las dejaron hace más de cien millones de años.
Caminar junto a esas marcas fosilizadas ayuda a entender que, mucho antes de que existieran pueblos o carreteras, estos valles estuvieron habitados por algunos de los animales más impresionantes de la historia del planeta.

Señales de la Ruta de las Icnitas-V.G.
Dinosaurios gigantes repartidos por toda la comarca de Tierras Altas
La aventura no termina en Villar del Río. A lo largo de la Ruta de las Icnitas aparecen diferentes reproducciones de dinosaurios distribuidas por varios municipios.
En Bretún sorprende un espectacular Allosaurus; en Fuentes de Magaña puede verse un enorme dinosaurio diplodócido; en Ventosa de San Pedro espera un ornitópodo y en Santa Cruz de Yanguas un impresionante Stegosaurus, convirtiendo el recorrido en una auténtica búsqueda de dinosaurios entre montañas y pequeños pueblos sorianos.
Cada parada incorpora paneles interpretativos que ayudan a comprender cómo vivían estos animales y qué información aportan las huellas conservadas.

Cartel informativo en la ruta de las icnitas
Un plan gratuito para disfrutar con niños durante todo el año
Uno de los grandes atractivos de esta ruta es que puede realizarse gratuitamente y a cualquier edad. Además de los yacimientos, la comarca cuenta con áreas recreativas, parques infantiles y zonas de pícnic que permiten convertir la excursión en una jornada completa al aire libre.
Entre ellas destaca el Parque Cretácico de Aventuras de San Pedro Manrique, un espacio tematizado dedicado a los dinosaurios donde los niños pueden jugar mientras descubren cómo trabajan los paleontólogos mediante paneles didácticos, circuitos y actividades adaptadas para toda la familia.
La Ruta de las Icnitas también es una magnífica excusa para descubrir la belleza de las Tierras Altas de Soria. Sus pequeños pueblos, paisajes de montaña y senderos permiten combinar la visita paleontológica con rutas de senderismo, observación de aves o paseos por algunos de los rincones más tranquilos de Castilla y León.