Tres pequeños pueblos sorianos llevan tres años acogiendo ejercicios de paracaidistas
Se han convertido en parte del escenario elegido por la Brigada Paracaidista para sus maniobras, una colaboración que Defensa acaba de agradecer a sus vecinos
Canal del Campillo de Buitrago.
El cielo de varios pequeños pueblos situados al norte de Garray lleva tres años formando parte de una estampa poco habitual en el medio rural soriano. Aviones militares, saltos de paracaidistas y ejercicios tácticos han llevado hasta esta zona de la provincia a miembros de la Brigada «Almogávares» VI de Paracaidistas (BRIPAC).
San Andrés de Soria, Los Villares de Soria y Buitrago son tres de las localidades que han colaborado durante este tiempo con los militares. Una relación que ha llegado a ser tan estrecha que la Subdelegación de Defensa en Soria coordina con los ayuntamientos las fechas más adecuadas para los saltos con el objetivo de proteger las cosechas y adaptarlos a la actividad agrícola de la zona.
Tras tres años de colaboración, Defensa ha querido devolver el gesto. Este mes de agosto ha organizado un pequeño ciclo de conferencias en los tres pueblos como agradecimiento a sus habitantes y ayuntamientos por la acogida prestada a los paracaidistas.
Paracaidistas descendiendo en un ejercicio nocturno.
Tres años de maniobras paracaidistas en tierras sorianas
Según explicó la Subdelegación de Defensa con motivo de uno de los últimos ejercicios, la zona ofrece dos condiciones valiosas para este tipo de entrenamiento: terreno favorable y espacio aéreo despejado a baja cota. En febrero de 2026, Defensa señalaba además que era ya el tercer año consecutivo en el que la Brigada Paracaidista escogía tierras sorianas para adiestrarse.
Uno de los primeros grandes despliegues documentados de esta etapa tuvo lugar en 2024. La BRIPAC escogió las inmediaciones del Aeródromo Provincial de Garray para desarrollar el ejercicio «Listed Paratrooper 24». La previsión inicial contemplaba la participación de unos 700 hombres y mujeres de la Brigada, con apoyo de aeronaves del Ejército del Aire y del Espacio. El mal tiempo obligó a aplazar las maniobras previstas para octubre y el ejercicio terminó celebrándose a finales de noviembre con más de 400 paracaidistas.
Durante aquellas prácticas se realizaron lanzamientos nocturnos, movimientos tácticos y ejercicios de ocupación y control del aeródromo de Garray. La operación buscaba entrenar a la Agrupación Táctica de Respuesta Inmediata y Entrada Inicial en un escenario convencional y preparar su capacidad para asegurar puntos estratégicos antes de la llegada de refuerzos.
Soria volvió a convertirse en escenario de operaciones de la BRIPAC en junio de 2025 con el ejercicio «Tormenta Alada 25». El aeródromo de Garray volvió a ejercer como uno de los objetivos clave. La noche del 9 de junio, un helicóptero Chinook escoltado por un Tigre trasladó a personal de reconocimiento avanzado para efectuar un salto desde unos 2.500 metros e infiltrarse en la zona. Durante las jornadas posteriores se desarrollaron las distintas fases del ejercicio hasta asegurar el aeródromo.
Paracaidistas listos para subir a un avión en unas maniobras.
Un salto de 120 militares entre Buitrago y Los Villares
La relación de la zona con los paracaidistas volvió a hacerse visible en febrero de 2026. Unos 120 efectivos de la 12ª Compañía del Regimiento de Infantería «Zaragoza», con base en Javalí Nuevo, Murcia, participaron en una Misión Especial Paracaidista en terrenos situados entre Los Villares de Soria, Almajano y Buitrago.
Los militares saltaron desde un A400M y simularon una infiltración en territorio enemigo seguida del ataque a un punto sensible. El objetivo elegido para el ejercicio volvía a ser el Aeródromo de Garray. El área de salto se extendió por terrenos próximos a Buitrago, Almajano, Velilla de la Sierra y Los Villares.
La maniobra permitió también acercar a los vecinos una actividad que, pese a desarrollarse junto a sus pueblos, tiene un carácter operativo. Personal de la Subdelegación de Defensa explicó desde la zona de Pedraza en qué consistía el ejercicio a quienes se acercaron a observarlo.
Imagen del salto de los paracaidistas en Soria.
Los saltos se coordinan con las cosechas
La presencia periódica de los paracaidistas ha generado durante estos tres años una colaboración particular entre Defensa y los municipios.
Los ayuntamientos mantienen contacto con la Subdelegación de Defensa para buscar las fechas más adecuadas para los saltos y compatibilizarlos con el calendario agrícola. La elección de los días permite reducir el impacto sobre los campos y evitar que las maniobras coincidan con momentos delicados para las cosechas.
Esa cooperación es precisamente la que Defensa ha querido reconocer este verano. Frente a las conferencias sobre cultura e historia militar que suelen celebrarse en Soria capital o en municipios de mayor tamaño, la Subdelegación decidió llevarlas esta vez hasta San Andrés, Los Villares y Buitrago.
Las dos primeras sesiones, celebradas los días 19 y 20 de agosto en San Andrés y Los Villares, estuvieron dedicadas al viaje de Magallanes y Elcano y contaron con una recreación del Grupo Oria Dauria. La última llegó a Buitrago el domingo 23 bajo el título «Milicia, ciencia y territorio».
En San Andrés se reunieron alrededor de 80 personas. Allí, tres representantes de la Brigada Paracaidista entregaron a la alcaldesa de Almarza, Ascensión Pérez, una figura de plomo de un soldado de la unidad como reconocimiento por el apoyo prestado. Los alcaldes de Los Villares y Buitrago recibieron también sus respectivos obsequios de manos de representantes de la Subdelegación de Defensa.
Un agradecimiento que confirma hasta qué punto estos tres pequeños pueblos sorianos se han integrado, durante los últimos tres años, en el escenario elegido por los paracaidistas para una parte de su adiestramiento.