Infraestructuras

La Junta adjudica la modernización del CTR de Golmayo a Herce y Valbuena

La obra, impulsada desde el Somacyl, movilizará una inversión de 10 millones de euros y cuenta con un plazo de ejecución de un año y cinco meses

CTR en el municipio de Golmayo (Soria)HDS

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Soria

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La Junta de Castilla y León, a través de la empresa pública Somacyl, tiene muy avanzado el procedimiento de contratación para la redacción del proyecto y las obras de modernización del Centro de Tratamiento de Residuos Urbanos (CTR) de Golmayo, que da servicio tanto a la capital como al resto de la provincia. La intervención movilizará algo más de 10 millones de euros y correrá a cargo de la Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por la soriana Grupo Herce y Obras y Construcciones Valbuena. El plazo es de 17 meses, un año y cinco meses, desde que se firme el acta de replanteo.

El contrato se licitó el pasado mes de mayo por 11,7 millones de euros. A lo largo de estos último meses se han ido completando los diferentes pasos administrativos. El pasado 31 de agosto tuvo lugar la última mesa de contratación, aunque su resultado no se ha publicado hasta el pasado miércoles. En esa reunión, tras los diferentes análisis a las ofertas presentadas, se hizo la propuesta de adjudicación en favor de Grupo Gerce y Valbuena tal y como está explicado, que se impuso a las otras seis alternativas presentadas. La plica ganadora obtuvo una puntuación de 94,93 por los 92 puntos de la segunda clasificada. La oferta total de Herce es de 8,3 millones –que sumando el IVA del 21% eleva el presupuesto a los 10 millones – lo que supone una baja del 14, 14% sobre el presupuesto base de licitación.

Tal y como ocurre en todos los concursos, aún pasarán un par de semanas para que el proceso concluya. Ahora se abre un plazo para que Herce y Valbuena entreguen la documentación acreditativa y entonces la adjudicación podrá obtener la condición de definitiva. A partir de ese momento se fijará una fecha para la firma del acta de replanteo y desde ese momento se podrá considerar la obra como ‘empezada’. Es desde instante en el que empiezan a contar los 17 meses de plazo establecidos en el pliego de condiciones.

La financiación del proyecto es asumida por el Consorcio para la Gestión del Servicio de Tratamiento y Reciclado de Residuos Urbanos en la provincia de Soria del que forman parte tanto la Diputación como el Ayuntamiento de Soria. El material que tratar en la nueva instalación resultante del CTR de Golmayo será fracción de envases recogidos selectivamente (EELL, contenedor amarillo) y fracción resto (contenedor gris). La capacidad de diseño estimada en el proyecto asciende a 30 toneladas a la hora respecto a resto y de 3 toneladas a la hora en fracción de envases Adicionalmente, y dentro del mismo encargo, se está realizando la adaptación al tratamiento de orgánica, y está pendiente el sellado de vasos y la maquinaria móvil.

Entre las actuaciones previstas en este proyecto se incluyen el desmontaje de equipos existentes, la adaptación de redes, la ampliación de la nave y la ejecución de nuevas instalaciones eléctricas, entre otras mejoras. La nueva planta estará completamente automatizada y diseñada para maximizar la recuperación de materiales reciclables. El sistema funcionará mediante una línea de tratamiento compartida, operativa en diferentes turnos para procesar las distintas fracciones de residuos. Para ello, se habilitarán áreas diferenciadas de recepción de materiales, adaptadas a los flujos procedentes de la recogida municipal.

La instalación se ubicará en la nave donde actualmente se encuentran la prensa multiproducto y el área de almacenamiento de materiales recuperados. Entre los equipos que integrarán la nueva planta destacan: un pulpo autónomo para la alimentación de residuos; un alimentador de placas metálicas; un abrebolsas; una cabina de triaje primario; un trómel de doble cuerpo de cribado; un separador densimétrico para envases ligeros; un separador balístico para la fracción de hundido del trómel superior a 80 milímetros; dos separadores ópticos de doble canal; una cabina de triaje de calidad; sistemas de compactación y prensado para rechazos y materiales valorizables; y separadores magnéticos e inductivos para la recuperación de metales.

La instalación de estos equipos irá acompañada de todos los sistemas auxiliares necesarios, como cintas transportadoras, compresores, bunkers, conexiones eléctricas y sistemas de control.

el proceso

Los residuos procedentes de la fracción resto y de los envases ligeros serán descargados en fosos diferenciados para su posterior tratamiento. El proceso comenzará con la alimentación de la línea mediante un puente grúa equipado con pulpo.

Posteriormente, los residuos pasarán por un alimentador de placas y un abrebolsas antes de llegar a una primera cabina de triaje, donde se retirarán los elementos de gran tamaño que puedan interferir en el tratamiento.

Los residuos serán clasificados por tamaños en el trómel doble, que separa en función de cortes granulométricos. El primer hundido del trómel (80mm), lo conforma el flujo de orgánicos que posteriormente serán sometidos al proceso de bioestabilización. El segundo hundido (80-250mm) se conducirá al equipo de separación balística, mientras que el rebose se enviará a la cabina de triaje secundario.

El separador balístico permitirá distinguir entre materiales finos, elementos rodantes (3D) y planares (2D). La mayor parte de los materiales recuperables se concentran en la fracción rodante y serán conducidos a una cadena de separadores ópticos dónde se recuperarán plásticos, bricks y también pasarán por separadores magnéticos y separadores indicativos para la recuperación de metales. Los elementos planares, serán conducidos a un separador densimétrico para la recuperación de film. El flujo de materiales finos se unirá al material que hunde por el primer cribado del trómel (80mm) y que se dirigirá al proceso de proceso de bioestabilización.

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Finalmente, los materiales recuperados serán almacenados y prensados para facilitar su posterior comercialización y valorización.