Osma-Soria, un año como sede vacante
El Papa León XIV aún no ha designado al nuevo obispo de la Diócesis que sustituya a Abilio Martínez Varea, quien se marchó a Ciudad Real el 27 de septiembre de 2025

El Papa León XIV debe firmar el nombramiento del nuevo obispo.
Soria alcanza prácticamente un año como sede vacante en la Diócesis. De momento, el Papa León XIV no ha llevado a cabo la designación del nuevo obispo que sustituya a Abilio Martínez Valero, quien se marchó a Ciudad Real el año pasado (27 de septiembre) tras estar 7 años al frente de la Diócesis de Osma-Soria, desde 2017 a 2025.
Fue a primeros de año cuando el administrador diocesano, Gabriel Ángel Rodríguez, anunció que ya había comenzado «la cuenta atrás» para que el Papa eligiera al nuevo prelado, aunque de momento se mantiene la incertidumbre en la plaza.
Y es que la duración de una sede vacante no tiene un plazo fijo y puede variar según el proceso de selección y nombramiento del nuevo obispo. La Santa Sede actúa en este sentido siempre con «prudencia» buscando a la persona más adecuada para las diócesis. Durante este período, la catedral permanece ‘vacía’, lo que tiene un significado simbólico especial para los fieles que esperan a su nuevo pastor. «La sede vacante es un acontecimiento espiritual que invita a los fieles a rezar para que Dios conceda a la diócesis un pastor según su corazón».
El de Osma-Soria no es el único caso en España. Hasta tres diócesis más permanecen como sede vacante. Se trata de Astorga, Teruel y Albarracín y Cádiz y Ceuta (nada menos). En tres casos, como el de Soria, quedó la sede vacantes por el traslado de sus obispos a otras diócesis y en una cuarta se produjo una renuncia (Cádiz y Ceuta).
Fuentes de la Diócesis de Osma-Soria aceptan que de momento no tienen ni idea de quien se pondrá al frente de la Diócesis en los próximos años. Es evidente que no tienen por qué saberlo porque el Papa es quien efectúa un nombramiento muy difícil de anticipar. Y ya se sabe que en estas situaciones quien aparece en las quinielas (como en la del Papa), rara vez sale.
Además de las cuatro sedes vacantes hay seis diócesis cuyos obispos han superado los 75 años, según informa infovaticana, y continúan en el gobierno mientras esperan la decisión de Roma.
El canon 401 §1 del Código de Derecho Canónico establece que los obispos diocesanos deben presentar su renuncia al cumplir esa edad. La presentación, sin embargo, no produce automáticamente la vacancia de la diócesis. El prelado conserva todas sus facultades hasta que el Papa acepta expresamente la renuncia.
Y mientras León XIV deshoja la margarita, el tañir de todas las campanas de las parroquias e iglesias sorianas, que se produce cuando se designa al nuevo obispo, debe esperar.
Infovaticana precisa que la existencia de cuatro sedes vacantes y seis renuncias pendientes no significa que la Santa Sede vaya a anunciar diez nombramientos de forma inmediata.
El Papa puede aceptar las renuncias de manera escalonada, mantener temporalmente a algunos obispos en sus cargos o trasladar a prelados de otras diócesis, generando nuevas vacantes, explica.
Eso fue precisamente lo que ocurrió durante 2025. Los nombramientos de Jesús Fernández para Córdoba, José Antonio Satué para Málaga y Abilio Martínez Varea para Ciudad Real resolvieron las sucesiones en tres diócesis, pero dejaron vacantes Astorga, Teruel y Albarracín, y Osma-Soria.
La política de traslados puede acelerar determinados relevos, pero también desplaza el problema de una diócesis a otra cuando el nombramiento no va acompañado de la cobertura simultánea de la sede de origen, subraya.