La tradición con la que un pueblo de Soria recibe cada año a los niños que acaban de nacer en el municipio
Una tradición creada para reunir a las familias y reforzar desde la infancia el vínculo con el pueblo

Un bonito homenaje que celebra la natalidad en el pueblo
Un pañuelo de fiestas puede parecer un recuerdo pequeño, pero en Golmayo representa la primera bienvenida oficial a algunos de sus vecinos más jóvenes. Este municipio de Soria conserva una tradición con la que reúne a los bebés nacidos durante el año anterior y los incorpora de una forma simbólica a la vida del pueblo.
El acto se celebra alrededor de las fiestas de Golmayo y tiene dos protagonistas: el pañuelo y una orla con las fotografías de los niños de esa generación. Para muchos de ellos supone también la primera ocasión en la que coinciden con otros pequeños de su misma quinta y la primera participación en las fiestas del municipio.
Este año la tradición volvió a celebrarse el 28 de agosto, antes del pregón. El Ayuntamiento recibió en la casa consistorial a los niños nacidos durante 2025 y a sus familias para realizar la imposición de los pañuelos.
Detrás del gesto aparece una idea que el propio Ayuntamiento dejó escrita cuando puso en marcha la iniciativa: «Los niños son los encargados de hacer pueblo».

Un bonito homenaje que celebra la natalidad en el pueblo
Golmayo entrega su primer pañuelo de fiestas a los recién nacidos
La tradición nació en 2016. El programa municipal de las fiestas de 2017 explica que el Ayuntamiento había realizado por primera vez la entrega del pañuelo durante el año anterior con los niños nacidos en 2015. La intención consistía en reunir a los pequeños empadronados en el municipio y facilitar también el encuentro entre sus familias.
Golmayo cuenta con diferentes núcleos de población y el acto se planteó desde el principio con vocación municipal. El Ayuntamiento explicaba en uno de sus programas que se trataba del primer encuentro en el que coincidían los nacidos de todos esos núcleos.
Cada pequeño recibe su primer pañuelo de fiestas y una orla donde aparecen los niños de su generación que participan en el encuentro. Ese recuerdo busca acompañarlos durante los años posteriores, cuando muchos vuelvan a coincidir en el colegio, cumpleaños y celebraciones locales.
El Ayuntamiento resumía así el propósito desde sus primeras ediciones: conseguir que los pequeños «desde el principio se sientan queridos e integrados» en el municipio.

Un bonito homenaje que celebra la natalidad en el pueblo
Golmayo reúne por primera vez a los niños de una misma generación
Uno de los elementos más curiosos de la tradición está precisamente en esa primera fotografía de grupo.
Los bebés reciben una orla que reúne los rostros de su quinta. El programa municipal explicaba que a lo largo de sus vidas compartirían muchos momentos, pero esta reunión representa para muchos su primer acto conjunto.
La participación de las familias marca cada edición. En 2025 fueron 14 pequeños nacidos en 2024 quienes recibieron el pañuelo y la orla. Un año antes participaron 24 bebés nacidos en 2023.
En 2022, por ejemplo, participaron 15 niños nacidos durante 2021. La información publicada entonces precisaba que el acto tenía carácter voluntario para las familias, un detalle que explica por qué la cifra de participantes puede diferir del total de nacimientos registrados en el municipio.
Golmayo convierte el pañuelo en una forma de «hacer pueblo»
El paso de los años ha convertido aquella iniciativa de 2016 en uno de los momentos ligados al comienzo de las fiestas. La pandemia interrumpió el acto en 2020 y posteriormente la entrega recuperó su celebración.
El pañuelo funciona como una primera conexión con las fiestas y con el lugar donde crecerán. Los padres también participan en un encuentro pensado para que las familias de una misma generación empiecen a conocerse.
Años después podrán mirar aquella fotografía y descubrir quiénes fueron los primeros niños con los que compartieron una fiesta. Para Golmayo, el gesto representa algo más: hacer que la relación con el pueblo empiece prácticamente desde la cuna.
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