La excavación balear en Soria deja «indicios» pero finaliza sin rastro de Jaume IV

El equipo halla restos humanos y se lleva dientes para analizarlos con Carbono 14 / «Nos ha faltado tiempo», dicen los arqueólogos, para llegar al nivel donde podría estar

Las excavaciones se han llevado a cabo en la antigua iglesia de San Francisco.Mario Tejedor Hernández

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Soria

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El equipo balear de arqueólogos se marcha de Soria con sensación «agridulce» tras finalizar la campaña de excavaciones en la antigua iglesia de San Francisco en busca de restos de Jaume IV. Han encontrado «indicios», pero ni rastro del último monarca de la dinastía privativa del Reino de Mallorca, fallecido en Soria en 1375. «Hemos excavado es la parte de la nave central de la iglesia y hemos identificado bien los niveles del siglo XVII y del XVIII, pero lo que buscábamos nosotros, que eran los del 14, se nos han resistido un poco», explicó la arqueóloga responsable del equipo, Helena Inglada, quien añadió que han encontrado alguna pieza que parece de románico tardío, de la parte más antigua de la iglesia, pero no han identificado ni localizado exactamente el espacio donde pudiera haber estado el sepulcro. «Esta vez nos vamos con las manos medio vacías», afirmó, en referencia a la anterior excavación, en 2008.

«Tenemos datos documentales, pero a veces la realidad se resiste. Que nadie se piense que volveremos con la corona del rey debajo del brazo. Lo más probable es que la identificación no sea tan evidente», matizó Inglada.

Sí han descubierto restos humanos –dos de ellos en conexión anatómica–, pero necesitan de la prueba del Carbono 14 para poder datarlos. Se llevan a Mallorca «unos dientes», una muestra que permita ubicarlos en el tiempo y saber en qué momento se entierran allí.

Y es que el trabajo de análisis comienza ahora. Para ello utilizarán los datos y las imágenes que han tomado a lo largo de la campaña, que arrancó el 15 de septiembre y culmina ya con la cubrición de la superficie intervenida, unos 100 metros cuadrados. El material arqueológico recogido se queda en el Museo Numantino, únicamente la dentadura viaja a Mallorca para el mencionado Carbono 14. «Quizá el análisis de todo nos dé sorpresas», apuntó la arqueóloga.

Inglada señaló que les ha «faltado tiempo», pues en 15 días han abierto extensión pero no han podido profundizar como hubieran deseado. «No podemos decir, seguro que no está, porque no lo hemos excavado todo y no hemos llegado a las cotas más bajas. Una de las cosas que nos pasó en la primera intervención que hicimos, en un sondeo muy específico, es que no teníamos perspectiva de dónde estábamos, ahora ya la tenemos porque hemos abierto toda la capilla. Sabemos dónde están los arranques de los arcos, también los pavimentos más modernos», explicó. De todo ello harán la pertinente memoria para el área de Patrimonio de la Junta de Castilla y León y se quedará como registro arqueológico.

Los testimonios documentales dicen que Jaume IV está enterrado en la antigua iglesia de San Francisco, así lo dejó escrito en su testamento cuando ya estaba enfermo en Soria. «Los testimonios documentales dicen que está aquí y en una capilla bajo el altar, pero no sabemos qué queda de esta capilla, si se transformó, si lo que había más antiguo se desmontó y ya ha desaparecido...», apuntó Inglada. Por eso, «queda recorrido arqueológico». Es decir, podrían continuar en futuras campañas, pero depende de varios factores, desde la financiación del Gobierno balear al beneplácito de Castilla y León, porque intervenir significaría levantar estructuras más modernas.

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Según especificó, «cabría la posibilidad de hacer una intervención en dos puntos concretos, pero la Junta nos tendría que dar permiso. Nosotros hemos actuado en una parte sin desmontar las estructuras más modernas, del siglo XVII y XVIII. Ahora, si quisiéramos profundizar en estos puntos que pensamos que tendrían cierto potencial para identificar la parte más antigua, tendríamos que levantar una parte del solado del XVI». De momento, como matizó la arqueóloga, eso es «historia-ficción».