La Compra deja once heridos por contacto con novillo
La suelta de la tarde presentó dos etapas diferenciadas, con las primeras reses irreconocibles en relación al Lavalenguas, y las últimas bravas y embistiendo contra los sanjuaneros

Un momento de la suelta de La Compra.
Los sanjuanes vivieron la última de las jornadas en el monte antes de los ‘cinco días’ y la esperada Saca. Una Compra del toro que se desarrolló por la mañana con un encierro lento y peligroso y una suelta de la tarde que en sus primeros compases parecían desmentir las vibraciones bravas del Lavalenguas. Luego se complicó con las últimas reses, dos de ellas saliendo del corral juntas y otra sin ni siquiera saltar a la Cañada.
Una suelta arriesgada con los últimos astados de Campo Bravo Alcarreño, que dejaron embestidas, sustos y golpes. De hecho, desde el puesto de Cruz Roja informaron a eso de las 20.00 horas de que habían atendido a 11 personas como consecuencia de encontronazos con los novillos, ninguno en principio por cornada. Se habían producido además, refirió el jefe del puesto, Norberto Cardona, cinco traslados al hospital de Santa Bárbara, tres o cuatro como consecuencia de contacto con los toros.
Cruz Roja, que atendió a un total de 59 personas, movilizó un amplio dispositivo para una cobertura eficaz en el monte, que incluía a dos médicos, tres enfermeras, tres auxiliares de enfermería, ocho técnicos en emergencias sanitarias, ocho socorristas y un coordinador. En cuanto a los medios materiales, se encontraban una enfermería móvil, un puesto sanitario avanzado, un puesto de filiación y triaje, tres ambulancias de soporte vital básico y una de avanzado, un centro móvil de operaciones, un vehículo logístico y dos de intervención rápida.
Con La Compra ya celebrada todo espera para el próximo encuentro en el monte, con La Saca como espectáculo y traída más deseada por los sorianos. Habrá que estar muy atentos a la evolución de las reses en estos días, después del festejo. Tras el Lavalenguas la manada acabó entera y sin bajas. La bravura de las reses ha sorprendido a la Asociación de Amigos de La Saca, que alaba un encaste ‘muy duro’, que hace que los animales se entreguen y embistan. Visto lo visto, buenas perspectivas en La Saca.