Heraldo-Diario de Soria

El campo se encomienda a las urnas

ELECCIONES Las Opas confían en que el sector recupere su peso en la Unión Europa / Reclaman a la futura Junta de Castilla y León una política agraria regional / Aseguran que los pequeños pueblos necesitan alcaldes que sean agricultores y ganaderos

Un agricultor realizando sus labores con el tractor en un campo de cultivo en Salamanca.-ENRIQUE CARRASCAL

Un agricultor realizando sus labores con el tractor en un campo de cultivo en Salamanca.-ENRIQUE CARRASCAL

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ELSA ORTIZ VALLADOLID
Soria

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Seis días, tres escenarios y una máxima: cada grano de arena cuenta. El campo se la juega el próximo 26 de mayo, aseguran quienes más entienden del mismo. Los decálogos que las Organizaciones profesionales agrarias (Opas) de Castilla y León conformaron en la antesala de los comicios nacionales cobran fuerza. Viajan hasta Bruselas, donde urgen volver a ser lo que eran y un presupuesto que al menos roce el aprobado. Recorren la Comunidad, en busca de una política regional que vaya más allá de la mera gestión. Y llaman a la puerta de cada municipio, animando a sus agricultores y ganaderos a tomar las riendas para cumplir a rajatabla las palabras de Abraham Lincoln: «por el pueblo y para el pueblo».

El Parlamento Europeo maneja el timón de este barco con una tripulación en la que destacan dos miembros: la Política Agraria Común (PAC) y el presupuesto. Asaja configura el requisito que debe cumplir el resto de navegantes para continuar la travesía: «una visión de futuro que defienda y proteja a Europa, para que siga siendo una gran potencia mundial». Una responsabilidad en la que, para su presidente autonómico, «juegan una baza importantísima» la agricultura y la ganadería. «No olvidemos que el 40% del presupuesto de la Unión Europea se destina para este fin. Una cuantía que le devuelve la seguridad de contar con alimentación para todos sus habitantes con todas las garantías de calidad, protegiendo el medio ambiente y priorizando el mundo rural», asegura Donaciano Dujo.

Cuatro propuestas eleva a este ámbito. «Lo más urgente es aprobar un presupuesto nunca menor que el que tenemos en estos momentos», comienza para seguir apostando por «controlar las fronteras para que no entre ningún producto que no cumpla con las exigencias de dentro». En tercer lugar, Dujo aboga por «potenciar la identificación» de los mismos para «lograr unos precios dignos». Y, por último, recomienda «escuchar» a los agricultores y ganaderos porque son «los que verdaderamente pisan el terreno».

Para el coordinador de la alianza UPA-COAG, el «futuro más directo» del sector está en la política europea «porque, desgraciadamente, las administraciones nacional y autonómica se limitan a desarrollarla, aunque la vendan como propia». Aurelio González aboga por la «continuidad de la PAC con unos fondos suficientes» y por aspectos como priorizar en las ayudas a quienes cotizan a la Seguridad Social. «Una priorización, nadie habla de exclusividad. También deben contemplarse otras figuras como el agricultor a tiempo parcial pero, al menos, sin recortar las subvenciones a los que viven de ello», explica para remarcar que el campo «se juega mucho» en estas elecciones puesto que, asegura, habrá «un problema muy serio si sale un Parlamento que no sea europeísta».

González resalta igualmente la importancia de conseguir una «política de precios justos». Tarea pendiente en la que involucra a las administraciones, tanto nacional como regional, dado que «pueden hacer que funcionen aspectos como los observatorios de la cadena alimentaria y de precios».

El máximo responsable de la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL) mira al pasado para hablar de futuro. «La agricultura y la ganadería deben recuperar el peso que tuvieron en la Unión Europea, que llegó a ser de casi el 80% del presupuesto», pide. Jesús Manuel González Palacín entiende que «deben hacerse más políticas» pero «sin quitar dinero al campo». Por ello, aumentar los fondos es su primera propuesta. La segunda pasa por una definición «mucho más valiente» de los perceptores de las ayudas así como del modelo que defiende Europa. «Tenemos un modelo muy social con muchas explotaciones pequeñas y medianas que lamentablemente están desapareciendo porque los apoyos son los mismos que para las grandes», denuncia.

Política regional

El ámbito regional es, sin duda alguna, el más cercano al campo castellano y leonés. Precisamente por ello, las Opas quieren más. Reconocen su papel en la gestión de las normas europeas y nacionales, pero reclaman una política de Comunidad.

Dentro de la misma, el presidente autonómico de Asaja considera «importantísimo» un pacto de los principales partidos que concurren en las urnas este domingo y que vaya más allá de una legislatura. «Castilla y León no puede estar a expensas de las directrices que se marcan a corto plazo. Si queremos potenciar la región e intentar arreglar el envejecimiento y la despoblación, necesitamos estrategias a largo plazo», puntualiza Dujo para después orientarlas hacia la «incorporación de jóvenes, modernización de explotaciones, mejora de infraestructuras o búsqueda de nuevos mercados».

Insiste en que «no se puede hacer política a corto plazo y más aún cuando parece que ya no hay lugar para las mayorías absolutas». Es por ello que apuesta por «el diálogo y el consenso» como fórmula de éxito para que las propuestas que demandan los profesionales del campo tengan continuidad en el tiempo y «no acaben en una legislatura».

El coordinador de la alianza UPA-COAG entiende que la primera pregunta que debería plantearse en el escenario autonómico es «cómo piensan actuar con respecto al control de la fauna salvaje».

González urge está actuación «exclusiva de la Comunidad» tras remarcar la «gravedad» que revisten las «ya plagas» como los jabalíes y los conejos que son, matiza, «las dos especies que más daños están causando hoy cuantitativamente, sin olvidar los ciervos y los lobos».

Sobre la mesa del Gobierno regional también deberían de figurar, a su juicio, los planes de regadío que considera un garante de futuro. «Primero está la modernización de todos los existentes y segundo, el desarrollo de otros nuevos sin incrementar el consumo de agua», concreta antes de puntualizar que este asunto implica igualmente al Ejecutivo central.

La UCCL insta a la Junta a «dejar de simplemente gestionar fondos y hacer política agraria regional, que se puede y se debe». González Palacín denuncia el desaprovechamiento que la Comunidad hace de sectores en los que goza de un «liderazgo absoluto», como es el vacuno, o de la calidad de sus productos. Un factor estratégico al que considera que Tierra de Sabor, la marca impulsada por la Consejería de Agricultura y Ganadería, «ha hecho mucho daño por ser un paraguas muy genérico». Ubica la clave del éxito en el «modelo de agricultura familiar» donde las «explotaciones pequeñas y medianas» pueden ser garantes de «esa calidad que realmente demandan los mercados».

Independientemente de lo que pase el 26 de mayo, Castilla y León vivirá el fin de una era. La de Juan Vicente Herrera. Este burgalés cuelga los hábitos tras cinco mandatos como jefe del Ejecutivo autonómico.

A modo de despedida, las Opas regionales realizan un balance de estos 19 años en los que agradecen el papel que ha desempeñado Herrera, al que los tres representantes coinciden en calificar como un buen presidente.

«Como cualquier mandatario, ha tenido sus aciertos y sus errores. Pero creo que ha defendido la Comunidad y, por ende, también lo ha hecho con la agricultura y la ganadería», asevera Dujo para presentar el reconocimiento que Asaja hace de su «trabajo y esfuerzo» durante este tiempo.

La valoración que realiza de esta etapa el coordinador de la alianza UPA-COAG devuelve una de cal y otra de arena. «Todos estos años de Gobierno del PP, el campo ha seguido perdiendo activos y el mundo rural, despoblándose. En este mismo periodo ha explotado la proliferación de la fauna salvaje porque no se han hecho los controles necesarios», critica González para después aplaudir la «buena gestión» de las ayudas de la PAC. «Castilla y León ha sido la comunidad autónoma que mejor lo ha hecho en cuanto a tramitaciones y pagos ágiles», celebra.

El responsable de la UCCL opina que Herrera ha sido un líder que «se tomaba en serio la agricultura y la ganadería». Sin embargo, lamenta que «no haya acertado del todo» en la elección de las titulares de la Consejería. «Con Silvia Clemente eran claros los enfrentamientos que teníamos y con Milagros Marcos tampoco llegamos al nivel de entendimiento que nos hubiese gustado», apunta. González Palacín es partidario de que la responsabilidad de este departamento recaiga en una persona que tenga «sensibilidad» hacia las propuestas de las organizaciones y «capacidad de negociar».

Como colofón a su análisis, comparte los «casi ya 12 años en muy desacuerdo» de la UCCL con la política agraria de la Comunidad. «Creemos que estamos perdiendo oportunidades muy importantes por no escuchar y no ser valientes. Y esperamos que esto cambie en esta nueva etapa», concluye.

ALCALDES

Los representantes de las Opas autonómicas coinciden en desgranar cuál sería el desenlace idóneo de las elecciones municipales: que las alcaldías de los pequeños pueblos que vertebran la Comunidad recayesen en agricultores y ganaderos.

«Es necesario que en estas municipios, que es desde donde se maneja el territorio de Castilla y León, los alcaldes y concejales primen las actividades que en ellos se desarrollan, ayudando y no poniendo pegas a las mismas», indica Dujo para matizar que «no hay nadie mejor para hacer políticas en favor de una actividad que quien se dedica a la misma».

Para el presidente regional de Asaja, ninguna institución «por sí sola puede arreglar las cosas» pero confía en que «uniendo» el trabajo de la europea, la nacional, la autonómica y las locales «sí se pueda cambiar Castilla y León».

El coordinador de UPA-COAG considera que los pueblos más pequeños de la región «bastante tienen con conseguir financiación y mantenerse como están». Pero, añade, «siempre pueden echar una mano» con aspectos como «el arreglo de los caminos y, sobre todo, evitando la imposición de normas absurdas que frenen la instalación de explotaciones». González pide una regulación «con cabeza» que sortee una «normativa difícil del cumplir». Aunque el reto más significativo a nivel local lo fija en sus regidores: «Hay que lograr que los pueblos no tengan gestores solo de fin de semana», sentencia.

Desde la UCCL advierten de la existencia de «casos realmente sangrantes de iniciativas que no han llegado a buen puerto porque el alcalde no tiene nada que ver ni con el pueblo ni con el campo y entiende que pueden ser un lastre». De ahí, continúa González Palacín, la importancia de que los ayuntamientos estén «en manos» de un agricultor o un ganadero para que disipen «todas las trabas y pegas» que dificultan la labor.

COMPROMISO

«Centrados en Castilla y León». Ese es el lema bajo el que el popular Alfonso Fernández Mañueco presenta su candidatura a la Presidencia de la Junta. Su programa electoral blinda una «especial atención» hacia el campo regional. «Durante la próxima legislatura centraremos todos nuestros esfuerzos en mejorar la producción y la competitividad de la actividad agraria, facilitando el acceso de jóvenes y mujeres, y fortaleciendo la cadena de valor», reza la presentación de su compromiso, que a continuación plasma en diez actuaciones concretas que comienzan, precisamente, por un refuerzo del mismo.

Para ello, el PP defenderá los «intereses» de quienes «transforman sus productos» dentro de un «marco estable de relaciones» con la industria y la distribución, donde «las cooperativas deben liderar la fuerza del sector productor». Marca «el diálogo y la interlocución permanente» con las Opas como una de sus «principales señas de identidad».

El partido que encabeza Fernández Mañueco continuará promoviendo el «liderazgo» de la Comunidad en esta materia, «consolidando un sector fuerte» y «favoreciendo su internacionalización». Defenderá una PAC que esté «bien dotada económicamente, que sea eficiente y simplificada» y que, además, contemple un «trato diferenciado para quienes viven directamente de la agricultura y la ganadería».

Jóvenes, mujeres e inversión conforman su podio de las «mejores claves» para, a través de una Ley para el emprendimiento, hablar de modernización y competitividad en el campo, donde los populares refuerzan la apuesta por las infraestructuras rurales «especialmente la concentración parcelaria, los nuevos regadíos y la modernización de los existentes». Además, contemplan mejoras en la fiscalidad como, por ejemplo, un IVA reducido en gasóleo agrícola, tarifas eléctricas y específicas para riego, entre otras. 

El programa del PP perfila una industria alimentaria «adaptada a las nuevas demandas» del consumidor donde el progreso irá de la mano de «más formación, más innovación y más investigación», así como de una «política reforzada de prevención de riesgos» que priorizará «la protección de sectores sensibles, especialmente los ganaderos, tan castigados por la fauna silvestre».

Los «100 compromisos para Castilla y León» que resumen el programa de Luis Tudanca también miran al campo. En el número diez ya recoge una reivindicación histórica de las Opas como es la «simplificación administrativa y de tramitación de licencias».

El PSOE contempla para los próximos cuatro años el «desarrollo integral» de la Ley Agraria regional «aprovechando al máximo sus potencialidades, principalmente en lo que afecta a la agricultura familiar, al arbitraje y a la mediación en la cadena de valor». Dispondrá de un fondo agrario de contingencias para adversidades climatológicas «con una dotación mínima de 50 millones que se activarán cuando la renta disminuya en más de un 40%».

Un plan de innovación en el sector orientando a «mejorar la rentabilidad y la competitividad» es otra de las propuestas socialistas junto a la modernización de todos los regadíos pendientes en la Comunidad, con la «incorporación de nuevas técnicas» dirigidas a fomentar «el ahorro y la eficiencia» en el uso del agua. Tudanca luchará por alcanzar una PAC para Castilla y León «con, al menos, el presupuesto actual» para abordar un modelo agrario social que priorice las pequeñas y medianas explotaciones. 

motor de desarrollo

Con el objetivo último de convertir al sector en «motor de desarrollo, oportunidades y creación de empleo», Ciudadanos elaborará un Plan Autonómico de Agroindustria que «potencie la generación de valor añadido, orientado a la eficacia y eficiencia del gasto en I+D+i».

La candidatura que encabeza Francisco Igea promoverá la implantación de las últimas tecnologías para la gestión agrícola y ganadera con un impulso, de la mano de las universidades, de la «investigación de nuevas herramientas que favorezcan una mayor productividad». Además, el partido naranja dará un «fuerte impulso a la formación continuada para reforzar la profesionalización» de los agricultores y los ganaderos.

Ciudadanos favorecerá el consumo de «alimentos de proximidad» en los comedores escolares y centros sanitarios, así como en lugares de trabajo de la Administración. También establecerá mecanismos que aseguren «un mejor equilibrio de la cadena agroalimentaria» y blinden unos «ingresos adecuados para su eslabón más débil», los productores.

Igea pone sobre el papel «una normativa autonómica que facilite el relevo generacional» en las explotaciones agrarias de Castilla y León para «garantizar la permanencia de la actividad y los puestos de trabajo en el campo». Simplificará los trámites de las ayudas, asesorará a los productores y les ayudará a adaptarse a las futuras exigencias de la PAC. Asimismo, trabajará para establecer un «equilibrio» con la fauna salvaje, elaborando «un censo actualizado de las especies cinegéticas».

Podemos concurre a las elecciones junto a Equo. Un acuerdo que busca «garantizar el cambio» con «la Castilla y León que merecemos» donde «las personas son lo primero», como rezan sus eslóganes. Dentro del «horizonte verde» que visualiza Pablo Fernández, reserva un epígrafe para la agricultura y la ganadería con la elaboración de una nueva PAC «más justa» que destine «al menos el 10% de sus fondos a medidas eficaces que corrijan los desequilibrios del mercado».

Para la formación morada, el Programa de Desarrollo Rural (PDR) debe priorizar a agricultores «a título principal». Marca la producción ecológica como el «eje vertebrador de la nueva política agraria regional» para afrontar los retos del cambio climático. «Nos comprometemos a que Castilla y León responda al 10% de la producción nacional en una legislatura y al 25% en 8 años.

Fernández impulsará la Ley de Titularidad Compartida de 2011 para fomentarla, «potenciando el emprendimiento de las mujeres e incrementando su presencia en los órganos de decisión del campo». Dinamizará el cooperativismo como «instrumento clave para la competitividad del campo y la fijación de población».

Podemos-Equo plantea una apuesta por las explotaciones pequeñas y medianas frente al modelo «depredador e insostenible ambiental y ecológicamente» de las macrogranjas. También contempla una mejora «en tiempo y forma» del pago de las ayudas. «No como hasta ahora que cada vez que la Junta tiene que cofinanciar lo hace con mucho retraso», remarca el documento.

Estas pinceladas recogen las principales propuestas agrícolas y ganaderas que PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos ofrecen a los castellanos y leoneses en su carrera hacia la Presidencia del Ejecutivo regional. Si en algo coinciden estos partidos es que los cuatro programas sellan su férreo compromiso con la lucha contra uno de los grandes problemas que sufre esta Comunidad: la despoblación. Marcan el mundo rural como el escenario clave de esta batalla.

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