Heraldo-Diario de Soria

VITICULTURA

La bodega Señorío de Aldea de Soria abre la puerta al enoturismo

Contempla una inversión de un millón de euros para ampliar las instalaciones y dotarlas de tienda y sala de catas. El objetivo es producir 100.000 botellas

Viñedo de Señorío de Aldea, ubicado en Aldea de San Esteban.

Viñedo de Señorío de Aldea, ubicado en Aldea de San Esteban.ANA HERNANDO

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Ana Hernando

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La bodega Señorío de Aldea, ubicada en la pedanía de Aldea de San Esteban del municipio ribereño en la provincia de Soria, va a invertir algo más de un millón de euros en su proyecto de ampliación de la bodega y los servicios vinculados a ella, en un plazo de entre dos y cuatro años, para apostar por el enoturismo, ampliar su producción y ofrecer novedosas propuestas al turista enológico, según explicó el director de la bodega, Daniel Heras Sotillos, que junto con su padre se reparten el accionariado de la misma (en un 66% y 33% respectivamente).

El proyecto se plantea en dos fases. Una primera que ya está en trámite y que está pendiente de la aprobación de la licencia de obra y otra que se comenzaría posteriormente para dotar de espacio hotelero y de actividades a la nueva bodega y espacio de enoturismo.

La iniciativa surge porque «la bodega actual se nos ha quedado pequeña», explica  y al pensar en ampliar las instalaciones los propietarios apuestan por abrirse al enoturismo, planteando tienda y sala de catas entre otros espacios, «la bodega la queremos orientar no solo a producir, sino también al turismo», puntualiza Daniel Heras.

Obras a final de verano

En la primera fase, que confían en poder empezar con las obras a finales de verano, se invertirán entre 500.000 y 600.000 euros y permitirá contar con una bodega de 800 metros cuadrados, con nueva sala de elaboración, nave de barricas, así como otras dependencias, a las que se sumarán unos 200 metros más para el enoturismo, con baños, tienda y sala de catas.

La bodega se va a construir en el término de Aldea de San Esteban, donde actualmente producen su vino, en una finca rústica situada a 200 metros del casco urbano, para lo que se ha pedido permiso al Ayuntamiento ribereño, con el fin de dotar de infraestructura bodeguera e industrial.

«La idea es que la bodega sea el centro de la finca», explica Heras, quien reconoce que ya se han plantado también en la zona nuevos viñedos y cuyo objetivo es continuar ampliando esa plantación con viñas nuevas el próximo año.

Su producción de la pasada vendimia fue de 22.000 botellas y con la nueva bodega, más grande que la actual, el objetivo es subir hasta las 100.000 botellas aproximadamente, porque quieren prepararse para una mayor producción, en la que no solo tendrán en cuenta el viñedo viejo «que es la base», como asegura Heras, sino también plantar nuevos. «Ahora estamos cuidando lo que nos dejaron y tenemos que crear nuevo para el futuro», afirma.

El objetivo principal es «hacer vino de calidad a un precio razonable frente a grandes producciones», por lo que considera que aunque la bodega crezca, la idea es que toda la producción se sustente en uvas propias y poder controlar todo el proceso, «somos elaboradores y productores, cuidamos la viña, la vendimiamos y elaboramos y la idea es seguir así, no tener que comprar uva a terceros», añade.

La inversión contará con el apoyo económico de subvenciones de fondos europeos para actividad bodeguera, por lo que los plazos de ejecución también vienen marcados por la convocatoria y se establece en un máximo de dos años, pero la idea de Señorío de Aldea es acabar antes. 

Sala de catas y paseos por los viñedos

Cuando finalicen las obras su objetivo es comenzar a abrir la parte de enoturismo, con la sala de catas, paseo por los viñedos y tienda, así como otras actividades complementarias al mundo del vino, que sería la segunda fase del proyecto.

La primera inversión se sumaría una segunda que para Heras «es la que más me ilusiona», porque es «enoturismo puro», puesto que se ampliará la parte de catas con otros servicios complementarios, como la actividad hotelera en la misma bodega.

Para este proyecto se contaría con otra inversión de unos 400.000 o 500.000 euros y consistirá en construir pequeños edificios individuales, como villas, rodeadas de viñedo y que permita hacer no solo actividad enológica y bodeguera, sino también otras actividades como paseos a caballo o piragüismo entre otros. 

«Tenemos un patrimonio cultural, vitivinícola y paisajístico que ofrece muchas posibilidades para poner en práctica», puesto que se sitúa a 500 metros del Duero y en plena desembocadura del río Pedro.

Esta segunda fase sería a continuación y vendría condicionada al buen funcionamiento del resto confirma Heras, quien confía en no tener que depender excesivamente de los bancos y que la propia facturación del negocio vaya financiando la segunda fase.

Para todo ello se muestra esperanzado, «creo que va a haber muchas sinergias, entre la venta de vino y las catas», apostando por un producto enoturístico que actualmente tampoco se desarrolla en la Ribera del Duero soriana.

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