Los montañeros fallecidos en el Moncayo tenían como destino Cueva de Ágreda, Muriel y Calatañazor
La Guardia Civil investiga cómo se produjo la caída al precipitarse en La Escupidera los tres excursionistas, integrantes de un grupo de 59 personas con un viaje planificado para el fin de semana

Captura del vídeo del rescate de los excursionistas, de la DPZ.
Tres lazos negros y los nombres de Luis Alfredo, Telesforo y José Ángel. Sobre ellos, el lugar y la fecha en que encontraron la muerte: «Pico Moncayo, 22 de marzo de 2025». La organización del viaje del que formaban parte los tres excursionistas muertos al precipitarse en el monte, este sábado en el parque natural, recoge el suceso en su web junto con la programación de la excursión, que tenía como destino la provincia de Soria, tal y como informa este club de montaña, de Madrid.
El grupo lo formaban 59 personas, que el viernes por la noche llegaron a Cueva de Ágreda y en esta jornada de domingo tenían planeado estar en la zona de Muriel y Calatañazor, de acuerdo a la programación del viaje, con la ruta Muriel de la Fuente, Fuentona, Cascada del Chorro de Muriel, Cañón del Recuenco, Sabinar de Calatañazor y Calatañazor. La otra alternativa, más accesible, excluía el Cañón. El trágico suceso, de los más graves ocurridos en la montaña, truncó de cuajo la excursión.
Aunque ocurrido en la vertiente aragonesa, el accidente mortal de los tres montañeros se ha sentido de lleno en la zona soriana, especialmente en Cueva de Ágreda, desde donde el grupo emprendió el ascenso en la mañana del sábado. La mayoría de los excursionistas se dio la vuelta debido a las malas condiciones meteorológicas y solo cuatro prosiguieron el ascenso.
Caída en La Escupidera
Los montañeros murieron al precipitarse en el conocido como Paso de la Escupidera, cerca de la cumbre del Moncayo, según informaron la Guardia Civil y la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ). La central de emergencias de Guardia Civil recibió aviso a las 13.50 horas a través del 112 en el que se informaba de un accidente en el que dos montañeros que formaban parte de un grupo de excursionistas se habían precipitado por la ladera del Circo de San Miguel, en el parque natural del Moncayo.
La comunicación movilizó al GREIM (Grupo de Rescate Especial e Intervención en Montaña) de Tarazona, la Unidad Aérea de la Guardia Civil con base en Huesca y a Bomberos de la DPZ, activados por el 112, que desplazaron a la zona siete agentes de los parques de Tarazona -cuatro- y Ejea -tres-.
Los especialistas del GREIM de Tarazona se reunieron con los de Huesca en el Santuario de la Virgen, lugar hasta donde solo pudo acceder el helicóptero debido a las condiciones meteorológicas que se daban en ese momento.
Desde este lugar, miembros del GREIM y el médico del 061, que tripulaba en la aeronave de la Guardia Civil, iniciaron el ascenso a pie portando camillas y material técnico e invernal para llevar a cabo el rescate. Al mismo tiempo, recibieron comunicación de los Bomberos de la DPZ, quienes informaron de que eran tres y no dos los montañeros hallados en la Escupidera, uno de los cuales, localizado en la parte inferior del Circo de San Miguel, ya había fallecido.
Los otros dos compañeros de excursión permanecían con vida, aunque presentaban heridas muy graves y uno de ellos, tras la asistencia del médico del 061, se verificó igualmente que también había perecido.
El tercer accidentado fue atendido por el médico y presentaba signos muy leves de vida y politraumatismos muy graves. Una vez colocado un collarín cervical y ser introducido en la camilla, los GREIM iniciaron el descenso a pie mediante el aseguramiento por sistema de cápsula, según explica la Guardia Civil. (Dos especialistas aseguran la camilla al cuerpo mientras otros dos deslizan la misma por la pendiente).
Tras descender la mayor parte de la pendiente nevada, los Bomberos de la DPZ acudieron en apoyo para finalizar el trayecto, durante el cual el profesional sanitario comunicó que esta tercera persona había fallecido.
Los tres fallecidos, varones de nacionalidad española y vecinos de Madrid, de 65 y 63 años, formaban parte de un grupo de montaña y fueron hallados en una zona de dimensiones similares a las de un campo de fútbol en un despliegue de los bomberos de la DPZ en el que resultó fundamental la asistencia de otros dos montañeros del grupo que se volcaron en el rescate, recoge Europa Press.
A las 19.10 horas se finalizó el descenso de las tres víctimas mortales al santuario de la Virgen, donde se encontraban los servicios fúnebres, que trasladaron los cuerpos al Instituto de Medicinal legal de Aragón para practicarles la autopsia.
En el operativo de rescate participaron agentes del GREIM de Tarazona y Huesca, la Unidad aérea de Huesca, el médico del 061, además de Bomberos de la DPZ de Tarazona y Ejea, efectivos de seguridad ciudadana de Tarazona y Soria y Protección Civil de Tarazona.
Investigación
La Guardia Civil investiga las causas en que se produjo el accidente. «Hay que seguir insistiendo en la precaución, en la preparación de la actividad y en llevar el material adecuado», dijo el capital de GREIM, José Manuel Mora, en declaraciones a Radio Zaragoza.
El oficial del SPEIS (Servicio Provincial de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento) de Tarazona, Javier Ibañéz, significó la complejidad de este rescate debido a las adversas condiciones meteorológicas que había. En declaraciones ala citada emisora, este especialista, que encabezó el grupo de bomberos que llegó al lugar, dijo había una sensación térmica de menos 12 grados y mucha ventisca. A su juicio, no se debería subir al Moncayo en condiciones así. «Es imprudente subir en esas condiciones para hacer turismo o según qué actividades. No era el día para hacer montaña», agregó, recordando el peligro para los rescatadores.
No fueron los únicos que se refirieron al peligro que puede suponer el montañismo según las condiciones. También lo hizo el alcalde de Cueva de Ágreda, Miguel Alonso. «Es lo de siempre. La gente viene alegremente a subir el Moncayo y hay quien hasta se pone el reto de ir por los puntos más delicados». El dirigente municipal manifestó su pesar por lo sucedido, pero ésta no es la primera vez que este pequeño municipio soriano protagoniza un suceso de este tipo. «Cueva será el pueblo más llano para iniciar el ascenso. Ascienden por aquí y luego se van por el otro lado», añade.
Alonso recuerda la necesidad de ir bien preparado y no perder la cara a la montaña, sea invierno o haga mejor tiempo. «Si te coge una tormenta en verano y es peligroso, no te digo nada en época más dura como el invierno, y más en esta ocasión, con cellisca y luego nieve».
El alcalde de Cueva de Agreda sostiene que «hay que tener cuidado en todo momento. A mí me encanta que vengan autobuses, que venga gente al Moncayo, pero nos duele mucho esto», concluye.