San Esteban de Gormaz premia la excelencia del vino casero
El jurado del XII certamen popular reconoce las elaboraciones de Alcozar, Villálvaro, Alcubilla del Marqués, Morcuera, Miño, Piquera e Ines

Los ganadores del XII certamen popular de San Esteban de Gormaz.
San Esteban de Gormaz celebró la XII edición del Concurso de Vinos Caseros, una cita ya consolidada en el calendario local, organizada por la Asociación de Amigos de las Bodegas y del Castillo, presidida por Félix Carretero. El evento reunió a numerosos vecinos, amantes del vino y autoridades en el entorno del lagar de San Miguel, en una jornada dedicada a rendir homenaje a las elaboraciones artesanales que dan carácter a la Ribera del Duero soriana.
Entre los asistentes se encontraban el alcalde, Daniel García, el diputado provincial de cultura, Enrique Rubio y las concejalas Isabel Ortiz, Belén Tomás y Soledad Albitre, quienes destacaron la importancia del certamen como impulsor de la cultura vitivinícola local.
El jurado, formado por profesionales del sector, evaluó las muestras presentadas en tres categorías: tintos, rosados y “ojo gallo”, atendiendo a criterios de color, aroma, sabor y autenticidad. Entre los expertos se encontraban el enólogo Marco Gil Alburquerque; Alejandro Lucero y Teresa Latorre, de Bodegas Dominio de Atauta; la ingeniera agrónoma Marta Lázaro; Javier Rupérez, de Bodegas Rudeles; Jerónimo Contreras, de Bodegas Castillejo de Robledo y José Ramón Ruiz, secretario del Club de Catas del Casino de Soria.
Los vinos premiados en esta edición celebrada el pasado sábado 12 de julio fueron, en la categoría “ojo gallo”, los de Antonio Puentedura (Alcozar), Tomás Romero (Villálvaro) y Francisco Romero (Villálvaro). En tintos, los galardonados fueron Antonio Puentedura (Alcozar), José Hernández (Alcubilla del Marqués) y Sergio Narro (Morcuera). Por último, en rosados, se impusieron Francisco Javier Peñalba (Miño de San Esteban), Abel Rupérez (Piquera) y Vicente Elvira (Inés).
Tras la entrega de premios, la celebración continuó con una merienda popular ambientada por dulzaineros, visitas a las bodegas tradicionales y el ya clásico baile limonada en la Plaza Mayor, donde la música y los brindis se prolongaron hasta bien entrada la noche.