Patrimonio
Importante hallazgo en Numancia: sale a la luz un foso del cerco de Escipión
Además se han recuperado piezas de cerámica romana como ollas y platos y tinajas

Restos de una vivienda en el actual yacimiento de Numancia.
Las obras de la instalación de fibra óptica en el entorno del yacimiento de Numancia han sacado a la luz un foso defensivo romano que forma parte de la construcción del infranqueable cerco que levantó el conocido militar romano Escipión para conquistar la ciudad celtíbera.
Este foso está situado entre los campamentos de Travesadas y Castillejos, según informó el Servicio de Patrimonio de la Junta de Castilla y León.
Los trabajos se llevaron a cabo entre mayo y octubre de 2025, incluyendo sondeos en cruces con la calzada romana (con resultados negativos) y control intensivo de las zanjas.
Además se han recuperado un conjunto de piezas, principalmente cerámica romana tardorrepublicana (orzas, dolia, ánfora Haltern 70, ollas, vasos) y cerámica celtibérica numantina (tinajas, platos, cuencos), además de elementos metálicos, escorias de fundición, industria lítica y restos óseos, se adscribe cronológicamente al periodo tardorrepublicano, entre finales del siglo II a.C. y el último tercio del siglo I a.C.
Tras la documentación fotográfica, estratigráfica y la elaboración de un modelo 3D, el foso fue protegido mediante geotextil y cubierto con tierra, minimizando la afección y garantizando su conservación.
El informe concluye que la obra se ejecutó conforme a la normativa, reduciendo al máximo el impacto sobre el patrimonio y aportando nuevos datos sobre el sistema defensivo romano en el cerco de Numancia, lo que contribuye a ampliar el conocimiento arqueológico de este enclave histórico.
Publio Cornelio Escipión Emiliano, conocido como ‘el Africano Menor’ fue el coronel elegido por Roma para conquistar Numancia después de años de guerra. Levantó un cerco de 9 kilómetros, con fosos y torres, alrededor de la ciudad celtíbera, en el que ubicó 7 campamentos militares, entre 134-133 antes de Cristo.
Sitió la ciudad y tras 15 meses de resistencia y de hambre extrema los habitantes prefirieron prender fuego a sus casas y suicidarse.
En la actualidad se pueden apreciar algunos restos de los acuartelamientos romanos. Algunos de ellos tuvieron una extensión de 8 hectáreas.