Efectos de las inundaciones en Soria: daños en infraestructura hidráulica dejan a 6 pueblos sin agua
El desbordamiento del Duero anegó la captación de Ribarroya e inutilizó la ETAP que ofrece el servicio a la comarca. El Cubo de la Solana sufre averías en las bombas de agua

Inundaciones en Cubo de la Solana (Soria).
Los efectos del desbordamientos del río Duero en Soria durante el mes de febrero se hacen cada vez más visibles. Una de sus consecuencias son las averías en numerosas infraestructuras , concretamente en las hidráulicas que ha generado serios problemas a pueblos de la cuenca, ubicados entre Los Rábanos y Almazán.
La crecida del cauce hasta en 3 metros ha estropeado bombas de agua que quedaron anegadas por las aguas y que han dejado, al menos, a media docena de pueblos de la comarca de Gómara sin agua durante 15 días, a los que se han tenido que desplazar camiones cisterna de la Diputación Provincial para garantizar el abastecimiento.
En Tapiela, el pasado jueves día 26 se restableció el suministro en Tapiela, donde han estado sin agua en el grifo desde el día 12, un problema similar tuvieron otros pueblos de la zona. En Cubo de la Solana esperan regresar a la normalidad el próximo lunes tras una semana con camiones cisterna en la plaza.
Junto a estas dos localidades se suman otras como Aldealafuente, Ribarroya, Ciadueña, Tejado y Villanueva de Zamajón que también se han visto afectadas por el mismo problema y en otras ha habido restricciones.
La avenida de agua y el desbordamiento del Duero en esta parte de la cuenca ha «sido histórica», según explicó el alcalde de Cubo de la Solana, Jorge Romero, que aseguró que los vecinos no habían visto una inundación semejante desde que se construyó el embalse de la Cuerda del Pozo.
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La avería principal estuvo localizada en la captación del agua del río Duero y en la potabilizadora en Ribarroya, que quedó anegada con la riada y no se pudo acceder a ella hasta que cesaron las avenidas y bajó el caudal.
Quedó inutilizada y ello ocasionó los problemas de abastecimiento en los pueblos de la comarca de Gómara que se abastecen habitualmente del depósito de Ribarroya a través de una red de tuberías.
«Hacía por lo menos 10 años que la bomba de agua no se había inundado» , explicó el alcalde de Aldealafuente, Miguel Ángel Silverio, que fue uno de los afectados por la avería como vecino de Tapiela.
Los daños en la infraestructura hidráulica han sido cuantiosos y se repararon la semana pasada, por lo que ha vuelto la normalidad a la comarca.
Camiones cisternas
Del balance del suministro de agua de la Diputación se desprende las localidades que más han sufrido por los desbordamientos, pero los problemas se extendieron a casi la treintena de pueblos que están conectados a Ribarroya.
Los que no han solicitado cisternas han salvado la situación porque tenían los depósitos llenos, ya que afortunadamente hay pocos residentes, y han tenido que tirar de los acuíferos a los que se les ha tenido que realizar tratamientos de cloro, como ha explicado la alcaldesa de Gómara, María García de Vinuesa, que señala otro de los problemas a causa de las lluvias en el pueblo que es el derrumbe de numerosos edificios que se encuentran vacíos y en situación de abandono.
Los camiones cisternas de la Diputación de Soria han repartido en febrero 318.000 litros de agua potable en once pueblos de la provincia por problemas de averías y calidad de agua durante las inundaciones.
El reparto coincidió con los días críticos en los que se produjeron las inundaciones en las poblaciones de la ribera del Duero, aguas abajo del embalse de la Cuerda del Pozo, desde el que se programaron fuertes desembalses ante las constantes lluvias y el estado del terreno.
De los 318.000 litros, 242.000 litros se han distribuido en los pueblos de la comarca de Gómara y en Cubo de la Solana. Este pueblo no está conectado a la red de Ribarroya, pero la inundación del pozo y la bomba con la que se suministra el agua a las viviendas quedó anegada también por la crecida del río y se ha estropeado.
«Desde el día 23 estamos sin agua», explica el alcalde de El Cubo, Jorge Romero. Al Ayuntamiento no le ha quedado otra que comprar una bomba nueva, «pero como dispone de un mecanismo especial para la separación de lodos y arrastre de arena tenemos que esperar», añade el regidor.
Junto a esta avería, el alcalde también recordó que los daños en los cultivos en la comarca, especialmente cerealista, han sido cuantiosos. Se han anegado muchas fincas y muchas de ellas todavía se encuentran encharcadas por lo que no se puede acceder, a lo que se suma la cantidad de caminos que se ha llevado la inundación y que será necesario restaurar.
El abastecimiento de los camiones cisterna de la Diputación también llegó en estos días a Pedrajas de San Esteban, Recuerda y Quintanas de Gormaz, por averías similares, pero una buena parte del agua movilizada tuvo como destino el municipio de Garray, que también sufrió las inundaciones por los desbordamientos.
El día 7 de febrero se trasladaron 95.000 litros de agua para llenar el depósito, dado que el municipio tiene una consumo considerables por el polígono industrial del PEMA.